sábado, 10 de abril de 2010

La Parábola del Sembrador


"...El que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta" Mt 13, 23





joven con  saxofón
vitrola

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LA PARABOLA DE...

El SEMBRADOR CELESTIAL

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viernes, 9 de abril de 2010

DONDE

Gimnasio de Baloncesto, Complejo Ciudad Deportiva (Villa Olímpica), Av. Universidad, vía Manrrique,

Diócesis de San Carlos, Edo. Cojedes.

CUANDO

Del miércoles 11 al domingo 15 de agosto de 2010

QUE LLEVAR

  • Útiles personales, sábanas y toalla de baño (no las olvides), linterna y termo para agua;

    el hospedaje será en colegios y dormiremos en colchonetas, ropa apropiada al calor, con sobriedad.

  • No olvides llevar repelente de zancudos.

  • Biblia, cuaderno, lápiz y tus medicinas.

  • Planilla impresa firmada por el delegado de Misiones.

  • Tu Cooperación según le corresponda a tu diócesis (ver tabla).

  • Tus debidos permisos.

  • Lleva cosas típicas de tu diócesis: dulces, trajes, bailes, cantos, para el intercambio cultural entre participantes en los hospedajes.

COMO LLEGAR

Dirígete a la sede del Congreso, el Complejo Ciudad Deportiva antes de las 12:00m., allí estarán esperando los edecanes para el traslado a los hospedajes.

Si llegas después, por favor comunícate a nuestros Teléfonos: Jhoen Mariño 0426-440-5039 o Ezequiel Moreno 0412 038-3338

Se le agradece a los responsables de los niños que viajen en expresos públicos comprar los pasajes respectivos para el regreso a las diócesis.

Oración por el IV CONIAM

Quédate con nosotros Señor.

Tú eres la alegría de nuestros corazones que nadie nos podrá quitar.

Tú nos convocas a este IV CONIAM.

Permítenos vivir la alegría de la Santidad

y ser tus discípulos misioneros,

para anunciar el Evangelio desde Venezuela al mundo entero.

Virgen de Coromoto,

Patrona de Venezuela y Madre nuestra,

en esta Misión Continental

ayúdanos a preparar nuestros corazones

para recibir y compartir todas las gracias que tu Hijo quiere darnos.

Amén.

“Cristo es la Alegría que nadie nos podrá quitar”

(Cf. Jn. 17,22)

JUSTIFICACIÓN

Rumbo al Cam 4 y en el marco de la misión Continental, Dios Padre ha querido convocar a los niños y adolescentes misioneros de Venezuela a este IV CONIAM. Así como Jesús envió a sus 72 discípulos a las aldeas y poblados a anunciar el Evangelio (Lc. 10, 1-12), de igual forma, el Señor convoca a los niños y adolescentes de Venezuela en este III Milenio para ir por todo los rincones de nuestra patria dando testimonio fiel del amor de Dios Padre como aporte a esta Misión Continental.

Ya lo decía el Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, los niños y también los adolescentes son los pequeños grandes colaboradores de la Iglesia y del Papa en el anuncio del Evangelio.

El papa Benedicto XVI también ha dicho que los niños y adolescentes son la riqueza y la bendición del mundo, que pueden desempeñar un papel importante en la difusión del Evangelio y en las obras de solidaridad con los de su misma edad más necesitados.

Desde Aparecida los Obispos Latinoamericanos nos recuerdan que la niñez y la adolescencia, al ser las primeras etapas de la vida, constituyen una ocasión maravillosa para la transmisión de la fe, que debemos inspirarnos en la actitud de Jesús para con ellos, de respeto y acogida como los predilectos del Reino; que debemos valorar la capacidad misionera de los niños y adolescentes, porque no solo evangelizan a sus propios compañeros sino que también pueden ser Evangelizadores de sus propios padres, familias y comunidad. (Cf. DA 440-441). Además, solicitan que se apoye la conformación de los grupos de la Infancia Misionera.

Es urgente en la Venezuela de hoy formar nuevas generaciones de discípulos misioneros desde muy temprana edad, porque es durante la niñez y adolescencia que se comienza a formar la conciencia y se siembran los valores que guiarán a la persona durante toda su vida.

Por ello surge la necesidad de reunirnos nuevamente y después de 8 años el Espíritu Santo ha suscitado esta convocatoria para que los niños y adolescentes reafirmen el compromiso asumido desde el bautismo con Jesús de ser discípulos misioneros viviendo con alegría en la santidad anunciando el Evangelio desde Venezuela para el mundo entero.

De esta manera se hace también necesario marcar las pautas de trabajo que deben guiarnos por los próximos 10 años en Venezuela y definir el papel protagónico que deben tener los niños y adolescentes en esta misión continental convocada desde Aparecida por los Obispos Latinoamericanos en comunión con el Papa Benedicto XVI y responder de esta manera a las necesidades de la sociedad actual.

Lema:
“Cristo es la alegría que nadie nos podrá quitar (Cf. Jn. 17,22)
Tema:
Santidad: La alegría de ser discípulos misioneros.

  • Objetivo General

Promover en los niños y adolescentes de Venezuela el compromiso de ser discípulos misioneros, asumido desde el bautismo, para vivir con Jesús la alegría de la santidad y anunciar el Evangelio desde Venezuela al mundo entero.

  • Objetivos específicos:

1.- Propiciar en los congresistas un encuentro personal con Cristo Misionero del Padre, para crecer en el amor, la fe, la comunión y la santidad como familia misionera.

2.- Generar un espacio a nivel nacional para celebrar el mandato misionero, motivando a los congresistas a vivir su compromiso bautismal de anunciar el Evangelio en esta gran misión continental.

3.- Definir el papel protagónico que los niños y adolescentes misioneros deben tener en esta gran misión continental convocada por el Papa en la V Conferencia de Aparecida.

4.- Fomentar la integración de todos los niños y adolescentes de todo el país para concretar así el camino que debe seguir la Infancia Misionera en los próximos diez años para poner en práctica en las Arqui/diócesis y Vicariatos Apostólicos.

5.- Recoger los aportes de los congresistas para la elaboración del instrumento de trabajo destinado a los niños y adolescentes del continente americano y así proponer un itinerario de animación y formación que responda a los desafíos actuales de la misión.

Perfil del participante

Ø Edades comprendidas entre 9 y 15 años para los congresistas. Asesores y/o representantes deberán ser mayores de 18 años.

Ø Sacramentos de iniciación cristiana según la edad: Bautismo, Comunión y Confirmación

Ø Proceso mínimo de 2 años dentro de la Obra.

Ø Tener como mínimo la primera insignia del proceso que lleva: insignia verde en adelante para los niños y adolescentes que tienen el proceso de Infancia Misionera, crucifijo pre-juvenil para los adolescentes que sólo tienen el proceso pre-juvenil.

Ø Haber participado en un pre-congreso.

Ø Siguiendo normativas de la Ley, se permitirá un Asesor/representante por cada 10 niños y/o adolescentes.

Cooperación económica para el Congreso

El monto total de inscripción va de Bf 150,00 a Bf 200,00.

En la siguiente tabla se muestra cuanto deberá cancelar cada participante según la diócesis de donde provenga.

Diócesis

Inscripción

Diócesis

Inscripción

Caracas

200

Los Teques:

Altos Mirandinos

Valles del Tuy

200

175

Guarenas

200

La Guaira

200

Calabozo

200

Valle de la Pascua

175

San Fernando

175

Valencia

200

Maracay

200

San Carlos

200

Pto Cabello

200

Barquisimeto

200

Carora

200

Acarigua

200

San Felipe

200

Maracaibo

175

Cabimas

175

Machiques

150

Mérida

175

Trujillo

200

El Vigía

150

San Cristóbal

150

Barinas

175

Coro

175

Punto Fijo

175

Cumaná

150

Carúpano

150

Barcelona

175

Maturín

150

Margarita

150

jueves, 8 de abril de 2010

martes, 6 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

HOY

IV CONGRESO NACIONAL DE LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA MISIONERA

“CRISTO ES LA ALEGRÍA   QUE NADIE NOS PODRÁ QUITAR”(Jn. 17,22)

¿Dónde?

En la Diócesis de San Carlos

Edo. Cojedes

¿Cuándo?

Del 11 al 15 de agosto 2010

HistoriaJustificaciónObjetivoOración

IMPRIME LA INFORMACION

Lema:
“Cristo es la alegría que nadie nos podrá quitar (Cf. Jn. 17,22)
Tema:
Santidad: La alegría de ser discípulos misioneros.

domingo, 4 de abril de 2010

sábado, 3 de abril de 2010

FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÒN


Pruebas de la Resurrección.
La máxima obra de Dios, la Resurrección de su Hijo, no tuvo testigos. Sin embargo sí se puede comprobar; hay "evidencias":
El sepulcro vacío.- Los cuatro evangelistas lo mencionan. Lo reconocen incluso los soldados, los sacerdotes y las autoridades romanas. Aunque no es una prueba directa, es un signo especial, es el primer paso para el reconocimiento de la Resurrección. Juan dice: "vió y creyó (20,8).
Las apariciones del Resucitado.- En ellas se basa el argumento definitivo para afirmar la Resurrección. NO FUERON VISIONES subjetivas, sino HECHOS OBJETIVOS, HISTÓRICOS. Se describen (en los últimos capítulos de los evangelios), como presencia real y hasta carnal de Jesús; come, camina, deja que lo toquen, platica con ellos. Son una base sólida de la fe en la Resurrección.
El testimonio de los que creemos.- Aunque no hubo testigos de la resurrección, sí los hay del Resucitado. Quienes lo vieron comenzaron a decir que el "Crucificado estaba vivo" y así es como surge la Iglesia. Nuestra fe procede de los primeros que creyeron y continuamos hoy transmitiendo esa misma fe en Jesús de Nazaret que murió por nosotros, y que RESUCITÓ como primicia de lo que será nuestra propia resurrección. ¡desde hace dos mil años, hombres y mujeres han dado testimonio de la fe en la Resurrección y así seguirá ocurriendo hasta el fin de los tiempos! .

¿Qué se entiende por Resurrección de Jesús?.
La Resurrección de Jesús es un HECHO REAL, HISTÓRICO -como todo lo que dicen los Evangelios sobre Jesús de Nazaret- y META HISTÓRICO, -vá más allá, pues anticipa nuestra propia resurrección-. Cuando pienses en esta VERDAD DE FE, toma en cuenta estas cuatro afirmaciones:

  1. La resurrección de Jesús no es una vuelta a su vida anterior, para volver a morir de nuevo. Jesús entra en la vida definitiva de Dios; es "exaltado" por Dios (Hch 2,23); es una vida diferente a la nuestra. (Rm 6, 9-10)

  2. Jesús resucitado no es una "alma inmortal", ni un fantasma. Es un hombre completo, con cuerpo, vivo, concreto, que ha sido liberado de la muerte, del dolor, de las limitaciones materiales, con todo lo que constituye su personalidad.

  3. Dios interviene, no para volver a unir el cuerpo y el alma de Jesús, sino que ocurre un nuevo prodigio, una intervención creadora de Dios. El Padre actúa con su fuerza creadora y poderosa, levantando al muerto Jesús a la vida definitiva y plena.

  4. No se trata de que Jesús resucitó "en la fe" de sus discípulos, o "en su recuerdo". Es algo que aconteció verdaderamente en el muerto Jesús y no en la mente o en la imaginación. Jesús realmente ha sido liberado de la muerte y ha alcanzado la vida definitiva de Dios.

Significado de la Resurrección
Con la Resurrección de Jesús, Dios afirma cosas muy importantes:

  • Dios estaba de parte de Jesús, le da la razón en todo lo que hizo y dijo y se la quita a quienes estaban en su contra.

  • Rehabilita su causa y su persona: Jesús es su Hijo, el Cristo, el Mesías esperado.

  • Dice a la Iglesia naciente que su misión está fundada no solamente en el hecho histórico, sino en la experiencia pascual, en el encuentro de cada cristiano con Jesús Resucitado.

  • Es la anticipación de la meta de la historia; hace surgir una fuerza dinámica e invita a un programa de vida para cada hombre.

  • Hay un nuevo horizonte para la vida y nuevo sentido para la muerte. La vida es un camino que se puede andar con esperanza, pues la muerte no es el fin del hombre, sino el medio para volver a su destino final: Dios Padre.

El encuentro del hombre con el Resucitado
En los evangelios se describen varios "encuentros" de Jesús Resucitado con varios de sus discípulos; hay cosas en común en estas experiencias:

  1. Jesús se "deja ver", para que salgan de su incredulidad y de su desconcierto.

  2. El encuentro afecta a la totalidad de sus personas: transforma el miedo en celo por el evangelio; la ignorancia por sabiduría; la debilidad por fortaleza; la tristeza por alegría. (Gal 1,23)

  3. Les descubre los enigmas de la fe: "se les abren los ojos" "ven y creen".

  4. Los encuentros siempre conducen a una llamada a la evangelización "vayan y digan" (Mt 28, 18-20; Mc 16,15; Lc 24,28; Jn 20,21).

  5. Comprenden que deben vivir su vida cotidiana con otro sentido y otra profundidad, el encuentro con el Resucitado es una experiencia prolongada en la vida. (2Cor 4,10).

Se buscan testigos del Resucitado
Jesús dijo a Tomas: "Tu crees porque has visto. Felices los que creen sin haber visto" (Jn 20, 29)

Estas palabras de Jesús: "Felices los que creen sin haber visto", se refieren a nosotros, a los cristianos de hoy que seguimos encontrando a Cristo Resucitado, aunque "no lo veamos" con los ojos del cuerpo, los efectos que se producen son exactamente los mismos: somos "felices", porque tenemos la certeza de que creemos en algo real; porque tenemos una esperanza diferente a quienes no creen; porque vamos por la vida luchando por hacer realidad el sueño de Jesús: vivir el Reino de Dios entre los hombres.

Piensa, a quién le debes tu fe: ¿a tus padres?, ¿a un sacerdote?, ¿a un catequista?, ¿a algún amigo?. La fe es un don de Dios que recibimos en el bautismo, pero también es consecuencia del testimonio de alguien que ya se encontró con Jesús Resucitado. Quizá tú has sido la causa de la fe de alguna persona. ¡felicidades!, esa es la tarea de todos los cristianos.

Pero…. si tu eres alguien que siente que su fe no es firme, es probablemente porque no has hallado a alguien que te de testimonio de su encuentro con Jesús Resucitado, ¿o no lo has querido ver? ¡no te desanimes!. Vale la pena que busques entre las personas que conoces; busca a alguien que ya lo haya encontrado, desde luego tienes que entrar en el "ambiente" donde están estas personas: es gente común, pero se distingue en que vive los valores cristianos: la verdad, la justicia, el amor y la paz; seguramente están entre tus compañeros de trabajo o de escuela; quizá entre tus vecinos; ven a Misa los domingos, o acércate a algún grupo parroquial; puedes encontrar aquí a esos testigos de la Resurrección que viven inmersos en el mundo transmitiendo el amor de Jesús de Nazaret.

Cada vez que veas a alguien que vive esos valores del Reino de Dios, es porque es un Testigo del Resucitado; obsérvalo, pregúntale por qué cree y por qué vive de tal manera. Con toda seguridad su testimonio de contagiará y tú también serás un testigo más, ayudando a Jesús a transformar al mundo.

¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN!

SABADO SANTO


JESÚS TE AMA



De tal manera amó Dios al mundo

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por el. (Juan3:16-17)

JESÚS TE LLAMA HOY

Hoy es el día de salvación para ti, amigo. Jesucristo te ama, tu eres especial para él. Jesús te ama y quiere darte vida en él.

La Biblia dice, que Jesús vino a darnos vida en abundancia. El quiere librarte de la muerte eterna, excluido de su presencia. Es por esa razón que Jesús te dice hoy ven a mi, yo soy el camino, la verdad y la vida, y sin mi es imposible llegar al Padre.Mi Padre te ama tanto que me envió a mi, su único hijo, a morir por ti, y yo no me negué porque te amo también. Tu no te imaginas cuanto te amo, te amo tanto, que desde antes de la fundación de el mundo ya existías en mi mente, y ya te había escogido. Te amo tanto que abandone mi trono de gloria y no estime ser igual a Dios, me despoje de todo y tome forma de siervo, me hice semejante a los hombres, me humille a mi mismo, dando mi propia vida por ti en la cruz del Calvario, pero venciendo a la muerte y a Satanás, volví a tomar mi vida, para que tu vivas. Así cumplí la voluntad de mi Padre.

Escúchame y te diré todo lo que tengo para ti. Yo te puedo dar la paz que el mundo no te puede dar, el gozo que los deleites no te pueden ofrecer. Te daré consuelo en tus aflicciones y llenaré todos los vacíos que hay en tu corazón, te amo con amor eterno, y nunca he apartado de ti mis misericordias. Quiero que estés donde yo estoy, en lugares altos y espaciosos, donde ya te he preparado un lugar en una morada que tengo reservada para ti. Tengo para ti las riquezas de la gloria de mi Padre, pues todo lo que él posee me lo ha dado a mi, y yo lo quiero compartir contigo, porque te amo,y eres mi especial tesoro.

Estoy sentado a la diestra de mi Padre intercediendo por ti día y noche, siempre mirando hacia abajo vigilando tus pasos y protegiéndote. Diariamente meto mis manos en el lodo cenagoso para sacar a los que están hundidos en el fango, no me importa si con ello me ensucio las mías. Luego los limpio y los purifico con mi sangre y los visto con vestiduras blancas, pongo sus pies sobre la peña y enderezo sus pasos. Pongo cántico nuevo en su boca, para que me alaben y me glorifiquen y lleno sus bocas de dichos gratos para que den testimonio de mi . Todo eso hice por ti, por amor. No desprecies mi llamado, apresúrate y entrégame tu alma. Oye mi voz, no endurezcas tu corazón. Yo soy Jesús quien te llama, y te espera con los brazos abiertos.


Ven a Jesús

DEPOSITA TUS CARGAS EN CRISTO

Venid a mí todos los que estáis agobiados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Mateo 11:28-30

Si deseas aceptar a Jesucristo como tu Salvador, repite esta oración:

Padre hoy yo __________ acepto Señor Jesucristo, como único y verdadero Salvador de mi alma. Reconozco que soy pecador, y te pido perdón por todos mis pecados. Lávame con tu preciosa sangre y límpiame de toda maldad e impurezas. Escribe mi nombre en el libro de la vida, lléname de tu Espíritu Santo para poder mantenerme firme y hacer tu voluntad.

Oremos juntos, Padre en el nombre de Jesús tu Hijo amado te alabo y te doy gracias porque hoy __________, ha aceptado a Jesucristo, como su Salvador. Te pido que desde hoy en adelante lo cubras con tu protección divina y guíes sus pasos. Padre ahora el es tu hijo, perdona todos sus pecados, lávalo con tu sangre y escribe su nombre en el libro de la vida. Llénalo de tu Espíritu Santo y revístelo del fruto del Espirito y de todas tus virtudes. Fortalécelo para que pueda mantenerse firme y nunca se aparte de ti. Úsalo como un canal de bendición y un instrumento de tu paz, en su hogar, con sus amistades, en su escuela o trabajo y que donde quiera que él valla de testimonio de ti, para que otros vengan al conocimiento de tu verdad. Te doy las gracias, porque se que has oído esta oración, y ya lo has recibido como hijo. Te alabo y glorifico tu santo nombre. Gracias te doy Padre santo, en el nombre de Jesucristo tu Hijo amado amen.

Si has aceptado a Jesús y quieres que oremos por ti, deja tu informaciòn y tu petición en el panel de mensajes...y no olvides que....TU VIDA ES MISIÒN....!

viernes, 2 de abril de 2010

VIERNES SANTO

La tarde del Viernes Santo presenta el drama inmenso de la muerte de Cristo en el Calvario. La cruz erguida sobre el mundo sigue en pie como signo de salvación y de esperanza.

Con la Pasión de Jesús según el Evangelio de Juan contemplamos el misterio del Crucificado, con el corazón del discípulo Amado, de la Madre, del soldado que le traspasó el costado.

San Juan, teólogo y cronista de la pasión nos lleva a contemplar el misterio de la cruz de Cristo como una solemne liturgia. Todo es digno, solemne, simbólico en su narración: cada palabra, cada gesto. La densidad de su Evangelio se hace ahora más elocuente.

Y los títulos de Jesús componen una hermosa Cristología. Jesús es Rey. Lo dice el título de la cruz, y el patíbulo es trono desde donde el reina. Es sacerdote y templo a la vez, con la túnica inconsútil que los soldados echan a suertes. Es el nuevo Adán junto a la Madre, nueva Eva, Hijo de María y Esposo de la Iglesia. Es el sediento de Dios, el ejecutor del testamento de la Escritura. El Dador del Espíritu. Es el Cordero inmaculado e inmolado al que no le rompen los huesos. Es el Exaltado en la cruz que todo lo atrae a sí, por amor, cuando los hombres vuelven hacia él la mirada.

La Madre estaba allí, junto a la Cruz. No llegó de repente al Gólgota, desde que el discípulo amado la recordó en Caná, sin haber seguido paso a paso, con su corazón de Madre el camino de Jesús. Y ahora está allí como madre y discípula que ha seguido en todo la suerte de su Hijo, signo de contradicción como El, totalmente de su parte. Pero solemne y majestuosa como una Madre, la madre de todos, la nueva Eva, la madre de los hijos dispersos que ella reúne junto a la cruz de su Hijo. Maternidad del corazón, que se ensancha con la espada de dolor que la fecunda.

La palabra de su Hijo que alarga su maternidad hasta los confines infinitos de todos los hombres. Madre de los discípulos, de los hermanos de su Hijo. La maternidad de María tiene el mismo alcance de la redención de Jesús. María contempla y vive el misterio con la majestad de una Esposa, aunque con el inmenso dolor de una Madre. Juan la glorifica con el recuerdo de esa maternidad. Ultimo testamento de Jesús. Ultima dádiva. Seguridad de una presencia materna en nuestra vida, en la de todos. Porque María es fiel a la palabra: He ahí a tu hijo.

El soldado que traspasó el costado de Cristo de la parte del corazón, no se dio cuenta que cumplía una profecía y realizaba un último, estupendo gesto litúrgico. Del corazón de Cristo brota sangre y agua. La sangre de la redención, el agua de la salvación. La sangre es signo de aquel amor más grande, la vida entregada por nosotros, el agua es signo del Espíritu, la vida misma de Jesús que ahora, como en una nueva creación derrama sobre nosotros.

LA CELEBRACIÓN

Hoy no se celebra la Eucaristía en todo el mundo. El altar luce sin mantel, sin cruz, sin velas ni adornos. Recordamos la muerte de Jesús. Los ministros se postran en el suelo ante el altar al comienzo de la ceremonia. Son la imagen de la humanidad hundida y oprimida, y al tiempo penitente que implora perdón por sus pecados.
Van vestidos de rojo, el color de los mártires: de Jesús, el primer testigo del amor del Padre y de todos aquellos que, como él, dieron y siguen dando su vida por proclamar la liberación que Dios nos ofrece.

ACCIÓN LITÚRGICA EN LA MUERTE DEL SEÑOR

1. LA ENTRADA

La impresionante celebración litúrgica del Viernes empieza con un rito de entrada diferente de otros días: los ministros entran en silencio, sin canto, vestidos de color rojo, el color de la sangre, del martirio, se postran en el suelo, mientras la comunidad se arrodilla, y después de un espacio de silencio, dice la oración del dia.

2. CELEBRACION DE LA PALABRA

  • Primera Lectura

Espectacular realismo en esta profecía hecha 800 años antes de Cristo, llamada por muchos el 5º Evangelio. Que nos mete en el alma sufriente de Cristo, durante toda su vida y ahora en la hora real de su muerte. Dispongámonos a vivirla con Él.

Lectura del Profeta Isaías 52, 13-53, 12

Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de Él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano; así asombrará a muchos pueblos: ante Él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito.
¿Quién creyó nuestro anuncio? ¿A quién se reveló el brazo del Señor? Creció en su presencia como un brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos; ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestro crímenes. Nuestro castigo saludable vino sobre Él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre Él todos nuestros crímenes.
Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca, como un cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca.
Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron.
¿Quién meditó en su destino? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malhechores, porque murió con los malvados, aunque no había cometido crímenes, ni hubo engaño en su boca.

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento. Cuando entregue su vida como expiación, verá su descendencia, prolongará sus años; lo que el Señor quiere prosperará por sus manos. A causa de los trabajos de su alma, verá y se hartará, Con lo aprendido mi Siervo justificará a muchos, cargando con los crímenes de ellos.
Por eso le daré una parte entre los grandes, con los poderosos tendrá parte en los despojos, porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, y Él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

En este Salmo, recitado por Jesús en la cruz, se entrecruzan la confianza, el dolor, la soledad y la súplica: con el Varón de dolores, hagamos nuestra esta oración.

Sal 30, 2 y 6. 12-13. 15-16. 17 y 25.
Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

A Ti, Señor, me acojo: no quede Yo nunca defraudado; Tú que eres justo, ponme a salvo. A tus manos encomiendo mi espíritu: Tú, el Dios leal, me librarás.

Soy la burla de todos mis enemigos, la irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos: me ven por la calle y escapan de Mí. Me han olvidado como a un muerto, me han desechado como a un cacharro inútil.

Pero Yo confío en Ti, Señor, te digo: "Tú eres mi Dios". En tu mano están mis azares: líbrame de los enemigos que me persiguen.

Haz brillar tu Rostro sobre tu Siervo, sálvame por tu misericordia. Sed fuertes y valientes de corazón, los que esperáis en el Señor.

  • Segunda lectura

El Sacerdote es el que une a Dios con el hombre y a los hombres con Dios... Por eso Cristo es el perfecto Sacerdote: Dios y Hombre. El Único y Sumo y Eterno Sacerdote. Del cual el Sacerdocio: el Papa, los Obispos, los sacerdotes y los Diáconos, unidos a Él, son ministros, servidores, ayudantes...

Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9.

Tenemos un Sumo Sacerdote que penetró los Cielos -Jesús el Hijo de Dios-. Mantengamos firmes la fe que profesamos. Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado. Acerquémonos, por tanto, confiadamente al trono de gracia, al fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para ser socorridos en el tiempo oportuno.

Pues Cristo, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruego y súplicas, con poderoso clamor y lágrimas, al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen.

Palabra de Dios

  • Versículo antes del Evangelio (Flp 2, 8-9)

Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el "Nombre-sobre-todo-nombre".

Como siempre, la celebración de la Palabra, después de la homilía, se concluye con una ORACIÓN UNIVERSAL, que hoy tiene más sentido que nunca: precisamente porque contemplamos a Cristo entregado en la Cruz como Redentor de la humanidad, pedimos a Dios la salvación de todos, los creyentes y los no creyentes.

3. ADORACIÓN DE LA CRUZ

Después de las palabras pasamos a una acción simbólica muy expresiva y propia de este dia: la veneración de la Santa Cruz es presentada solemnemente la Cruz a la comunidad, cantando tres veces la aclamación:

Mirad el árbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo. VENID AADORARLO", y todos nos arrodillamos unos momentos cada vez; y entonces vamos, en procesión, a venerar la Cruz personalmente, con una genuflexión (o inclinación profunda) y un beso (o tocándola con la mano y santiguándonos); mientras cantamos las alabanzas a ese Cristo de la Cruz:
"Pueblo mío, ¿qué te he hecho...?" "Oh Cruz fiel, árbol único en nobleza..." "Victoria, tú reinarás..."

4. LA COMUNIÓN

Desde 1955, cuando lo decidió Pío Xll en la reforma que hizo de la Semana Santa, no sólo el sacerdote -como hasta entonces - sino también los fieles pueden comulgar con el Cuerpo de Cristo.

Aunque hoy no hay propiamente Eucaristía, pero comulgando del Pan consagrado en la celebración de ayer, Jueves Santo, expresamos nuestra participación en la muerte salvadora de Cristo, recibiendo su "Cuerpo entregado por nosotros".