sábado, 24 de mayo de 2008
viernes, 23 de mayo de 2008
TALLER DE INFANCIA MISIONERA ZONA 5
jueves, 22 de mayo de 2008
CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTY
Educación. las instituciones se dieron cita en el gimnasio Belisario Aponte
Celebraron el Corpus Christi 68 escuelas católicas del Zulia
Texto: Mélida Briceño
Participaron los municipios Mara, Páez, La Cañada, San Francisco, Jesús Enrique Lossada y Maracaibo. Actividades musicales y teatrales fueron el preámbulo a la misa en honor al Cuerpo de Cristo. El arzobispo Ubaldo Santana ofició la ceremonia.
Unos 68 planteles adscritos a la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec), seccional Maracaibo, celebraron la solemnidad del Corpus Christi con una serie de actividades culturales y una eucaristía oficiada por el arzobispo Ubaldo Santana.
La cita se dio en las instalaciones del Gimnasio Cubierto Belisario Aponte, desde las 8:00 de la mañana hasta las 11:30 de la mañana, con la participación de unas 2.500 personas.
Se agruparon escuelas arquidiocesanas, congregaciones, asociaciones laicales y colegios de Fe y Alegría, provenientes de seis municipios: Páez, Mara, San Francisco, La Cañada de Urdaneta, Jesús Enrique Lossada y Maracaibo.
Gustavo Córdova, coordinador pastoral de la Avec, seccional Maracaibo, explicó que Corpus Christi significa la solemnidad del cuerpo y la sangre de nuestro señor Jesucristo, y se celebra cada año, específicamente el primer jueves después de pentecostés.
Córdova explicó que se trata de una fiesta litúrgica que celebra la Iglesia Católica en todo el mundo.
Fervor
Los jóvenes se veían entregados a las actividades culturales que se realizaron, pues presentaron danzas, musicales y una obra de teatro llamada Magnificat, presentada por el colegio Manolo Muchacho, de Cuatricentenario.
Estos actos fueron el preámbulo de la misa central en honor al Cuerpo de Cristo, donde comulgaron todos los asistentes.
“Este encuentro ha sido muy grato, verlos a todos aquí en este día tan especial de celebración de la eucaristía del Señor es una experiencia inolvidable”, contaba la estudiante del colegio Las Mercedes, Vanesa Briceño.
La emoción hasta hacía reflexionar a algunos. “Este día debe tomarse como el centro de las reflexiones del ser humano. Es para reivindicarse sobre las fallas que se han cometido. Yo ya lo hice y siento mucha paz”, confesó Gabriela Perdómo del colegio Niños Cantores.
Para Elsy Peñaloza, presidenta de Avec, seccional Maracaibo, esta concentración no deja de ser algo mágico. “Es la máxima fiesta del Señor, porque nos llena de vida y esperanza”, resalta.
También aprovechó para aconsejar a las jóvenes generaciones que “sigan el ejemplo de Jesucristo, modelo del bien y de sabiduría”.
Otro de los organizadores de la Avec, José Martínez, agradeció la colaboración de todos los asistentes, y a quienes luego de dos meses de organización trabajaron con el corazón. “Aquí queda demostrado una vez más que la unidad y la devoción nos compensa con la gracia de ver que la fe se aviva en mayor grado”, expresó.
La banda del colegio La Epifanía cerró con broche de oro. Deleitó a los presentes con temas religiosos.
miércoles, 21 de mayo de 2008
martes, 20 de mayo de 2008
lunes, 19 de mayo de 2008
ORACIONES DEL CRISTIANO

LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
PADRE NUESTRO
· Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
EL AVEMARÍA
· Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
GLORIA
· Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
EL CREDO
Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor;
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen;
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado;
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos;
subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo;
la Santa Iglesia Católica,
la Comunión de los Santos;
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne;
y la vida eterna.
Amén.
*****
Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del Cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza que el Padre,
por quien todo fue hecho;
que, por nosotros los hombres
y por nuestra salvación bajo del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato:
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras
y subió al cielo
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una , santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
LA SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa,
oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
SEÑOR MÍO JESUCRISTO
Señor mío Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser vos quien sois, bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido,
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia
que me fuera impuesta. Amén.
OH SEÑORA MÍA
¡Oh, Señora mía! ¡Oh, Madre mía!
Yo me ofrezco enteramente a Vos;
y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo vuestro,
oh Madre de bondad,
guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.
ANGELUS
-El ángel del Señor anunció a María
-Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo
Avemaría
-He aquí la esclava del Señor
-Hágase en mí según tu palabra
Avemaría
-El Verbo de Dios se hizo carne
-Y habitó entre nosotros
Avemaría
-Ruega por nosotros Santa Madre de Dios
-Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración
Infunde Señor tu gracia en nuestras almas para que los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su Cruz seamos llevados a la gloria de la resurrección.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
REINA DEL CIELO
-Alegrate Reina del cielo; aleluya.
-Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
-Resucitó según predijo; aleluya.
-Ruega por nosotros a Dios; aleluya.
-Gózate y alégrate , Virgen María; aleluya.
-Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.
Oración
Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por intercesión de su Madre, la Virgen María, alcancemos los gozos de la Vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor.
Amén.
SANTO ROSARIO
Misterios de gozo (Lunes y Sábado)
1. La Encarnación del Hijo de Dios (Lucas 1:26-38).
2. La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel (Lucas 1:39-53).
3. El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén (Lucas 2:6-19).
4. La Purificación de Nuestra Señora (Lucas 2:22-40).
5. El Niño perdido y hallado en el Templo (Lucas 2:41-52).
Misterios de luz ( Jueves)
1. El Bautismo en el Jordán (cf. Mt 3, 17 par.)
2. La autorrevelación en las bodas de Caná (cf. Jn 2, 1-12),
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (cf. Mc 1, 15), (cf. Mc 2. 3-13; Lc 47-48),
4. La Transfiguración (cf. Lc 9, 35 par.)
5. La institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual (Jn13, 1)
Misterios de dolor (Martes y Viernes)
1. La Oración del Huerto (Mateo 26:36-41).
2. La Flagelación del Señor (Juan 18:36-38; 19:1).
3. La Coronación de espinas (Marcos 15:14-17; Mateo 27:24-30).
4. La Cruz a cuestas (Juan 19:17; Lucas 9:23).
5. Jesús muere en la Cruz (Juan 19:25-30).
Misterios de gloria (Miércoles y Domingos)
1. La Resurrección del Señor (Marcos 16:6-8).
2. La Ascensión del Señor (Mateo 28:18-20; Hechos 1:9-11).
3. La Venida del Espíritu Santo (Hechos 2:1-4).
4. La Asunción de Nuestra Señora.
5. La Coronación de María Santísima.
Entre cada misterio se puede rezar:
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Concluidos los cinco misterios, se reza:
Dios te salve María, Hija de Dios Padre,
llena eres de gracia...
Dios te salve María, Madre de Dios Hijo,
llena eres de gracia...
Dios te salve María, Esposa de Dios Espíritu Santo,
llena eres de gracia...
Letanías de Nuestra Señora
V/ Señor, ten piedad R/ Señor, ten piedad
V/ Cristo, ten piedad R/ Cristo, ten piedad
V/ Señor, ten piedad R/ Señor, ten piedad
V/ Cristo, óyenos R/ Cristo, óyenos
V/ Cristo, escúchanos R/ Cristo, escúchanos
V/ Dios Padre celestial R/ Ten misericordia de nosotros
V/ Dios Hijo, Redentor del mundo
V/ Dios Espíritu Santo
V/ Trinidad Santa, un solo Dios
V/ Santa María R/ Ruega por nosotros
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
PADRE NUESTRO
· Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
EL AVEMARÍA
· Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
GLORIA
· Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
EL CREDO
Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor;
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen;
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado;
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos;
subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo;
la Santa Iglesia Católica,
la Comunión de los Santos;
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne;
y la vida eterna.
Amén.
*****
Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del Cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza que el Padre,
por quien todo fue hecho;
que, por nosotros los hombres
y por nuestra salvación bajo del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato:
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras
y subió al cielo
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una , santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
LA SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa,
oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
SEÑOR MÍO JESUCRISTO
Señor mío Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser vos quien sois, bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido,
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia
que me fuera impuesta. Amén.
OH SEÑORA MÍA
¡Oh, Señora mía! ¡Oh, Madre mía!
Yo me ofrezco enteramente a Vos;
y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo vuestro,
oh Madre de bondad,
guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.
ANGELUS
-El ángel del Señor anunció a María
-Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo
Avemaría
-He aquí la esclava del Señor
-Hágase en mí según tu palabra
Avemaría
-El Verbo de Dios se hizo carne
-Y habitó entre nosotros
Avemaría
-Ruega por nosotros Santa Madre de Dios
-Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración
Infunde Señor tu gracia en nuestras almas para que los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su Cruz seamos llevados a la gloria de la resurrección.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
REINA DEL CIELO
-Alegrate Reina del cielo; aleluya.
-Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
-Resucitó según predijo; aleluya.
-Ruega por nosotros a Dios; aleluya.
-Gózate y alégrate , Virgen María; aleluya.
-Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.
Oración
Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por intercesión de su Madre, la Virgen María, alcancemos los gozos de la Vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor.
Amén.
SANTO ROSARIO
Misterios de gozo (Lunes y Sábado)
1. La Encarnación del Hijo de Dios (Lucas 1:26-38).
2. La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel (Lucas 1:39-53).
3. El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén (Lucas 2:6-19).
4. La Purificación de Nuestra Señora (Lucas 2:22-40).
5. El Niño perdido y hallado en el Templo (Lucas 2:41-52).
Misterios de luz ( Jueves)
1. El Bautismo en el Jordán (cf. Mt 3, 17 par.)
2. La autorrevelación en las bodas de Caná (cf. Jn 2, 1-12),
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (cf. Mc 1, 15), (cf. Mc 2. 3-13; Lc 47-48),
4. La Transfiguración (cf. Lc 9, 35 par.)
5. La institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual (Jn13, 1)
Misterios de dolor (Martes y Viernes)
1. La Oración del Huerto (Mateo 26:36-41).
2. La Flagelación del Señor (Juan 18:36-38; 19:1).
3. La Coronación de espinas (Marcos 15:14-17; Mateo 27:24-30).
4. La Cruz a cuestas (Juan 19:17; Lucas 9:23).
5. Jesús muere en la Cruz (Juan 19:25-30).
Misterios de gloria (Miércoles y Domingos)
1. La Resurrección del Señor (Marcos 16:6-8).
2. La Ascensión del Señor (Mateo 28:18-20; Hechos 1:9-11).
3. La Venida del Espíritu Santo (Hechos 2:1-4).
4. La Asunción de Nuestra Señora.
5. La Coronación de María Santísima.
Entre cada misterio se puede rezar:
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Concluidos los cinco misterios, se reza:
Dios te salve María, Hija de Dios Padre,
llena eres de gracia...
Dios te salve María, Madre de Dios Hijo,
llena eres de gracia...
Dios te salve María, Esposa de Dios Espíritu Santo,
llena eres de gracia...
Letanías de Nuestra Señora
V/ Señor, ten piedad R/ Señor, ten piedad
V/ Cristo, ten piedad R/ Cristo, ten piedad
V/ Señor, ten piedad R/ Señor, ten piedad
V/ Cristo, óyenos R/ Cristo, óyenos
V/ Cristo, escúchanos R/ Cristo, escúchanos
V/ Dios Padre celestial R/ Ten misericordia de nosotros
V/ Dios Hijo, Redentor del mundo
V/ Dios Espíritu Santo
V/ Trinidad Santa, un solo Dios
V/ Santa María R/ Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de la Vírgenes
Madre de Cristo
Madre de la Iglesia
Madre de la divina Gracia
Madre purísima
Madre castísima
Madre virginal
Madre sin corrupción
Madre inmaculada
Madre amable
Madre admirable
Madre del buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador Ruega por nosotros
Virgen prudentísima
Virgen digna de veneración
Virgen digna de alabanza
Virgen poderosa
Virgen clemente
Virgen fiel
Espejo de justicia
Trono de la Sabiduría
Causa de nuestra alegría
Vaso espiritual
Vaso digno de honor
Vaso insigne de devoción
Rosa mística
Torre de David
Torre de marfil
Casa de oro
Arca de la Alianza
Puerta del Cielo
Estrella de la mañana Ruega por nosotros
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Auxilio de los cristianos
Reina de los ángeles
Reina de los patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Apóstoles
Reina de los Mártires
Reina de los Confesores
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los Santos
Reina concebida sin pecado original
Reina elevada al cielo
Reina del Santísimo Rosario
Reina de la familia
Reina de la paz
V/ Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
R/ Perdónanos, Señor.
V/ Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
R/ Escúchanos, Señor.
V/ Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
R/ Ten misericordia de nosotros.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas nuestras súplicas en las necesidades,
antes bien líbranos de todos los peligros,
Virgen gloriosa y bendita.
V/ Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R/ Para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración
Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que, los que por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de tu Hijo, por su Pasión y su Cruz,
seamos llevados a la gloria de la Resurrección.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
BENDITA SEA TU PUREZA
Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea,
en tan graciosa belleza.
A Ti celestial princesa,
Virgen Sagrada María,
te ofrezco en este día,
alma vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
ACORDAOS
Acordaos, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia,
reclamando vuestro socorro,
haya sido abandonado de Vos.
Animado por esta confianza a Vos también acudo,
oh, Madre, Virgen de las Vírgenes,
y, aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
Oh Madre de Dios, no despreciéis mis súplicas,
antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.
Así sea.
VISITA AL SANTÍSIMO
-Viva Jesús Sacramentado
-Viva y de todos sea amado
Padrenuestro. Avemaría. Gloria
(3 veces)
Comunión espiritual .
COMUNIÓN ESPIRITUAL
Yo quisiera, Señor, recibiros
con aquella pureza, humildad y devoción
con que os recibió
vuestra Santísima Madre;
con el espíritu y fervor de los santos.
HIMNO A JESÚS SACRAMENTADO
Te adoro con devoción, Dios escondido,
oculto verdaderamente bajo estas apariencias.
A ti se somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.
Al juzgar de ti se equivocan
la vista, el tacto, el gusto,
pero basta el oído para creer con firmeza;
creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios;
nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.
En la Cruz se escondía solo la Divinidad,
pero aquí se esconde la humanidad;
sin embargo, creo y confieso ambas cosas,
y pido lo que pidió el ladrón arrepentido.
No veo las llagas como las vio Tomás,
pero confieso que eres mi Dios:
haz que yo crea más y más en ti,
que en ti espere y que te ame.
¡Memorial de la muerte del Señor!
Pan vivo que da la vida al hombre:
concede a mi alma que de ti viva,
y que siempre saboree tu dulzura.
Señor Jesús, Pelícano bueno:
límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre,
de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.
Jesús , a quien ahora veo oculto,
te ruego que se cumpla lo que tanto ansío:
que al mirar tu rostro cara a cara,
sea yo feliz viendo tu gloria. Así sea.
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso en nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre
si tu le faltas por dentro;
mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones
según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven oh Santo Espíritu, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y serán creados y renovarás la faz de la tierra.
Oración
Oh Dios que has instruido los corazones de los fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos según el mismo Espíritu conocer las cosas rectas y gozar siempre de sus divinos consuelos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN AL ÁNGEL CUSTODIO
Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares,
ni de noche ni de día,
no me dejes solo que me perdería.
ORACIÓN A SAN JOSÉ
Feliz y bienaventurado José, a quien le fue concedido no solo ver y oír al Dios, a quienes muchos reyes quisieron ver y no vieron, oír y no oyeron, sino también abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo.
Ruega por nosotros bienaventurado José.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
ORACIÓN A SAN MIGUEL
Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha, se nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. Pedimos suplicantes que Dios lo mantenga bajo su imperio; y tu, Príncipe de la milicia celestial, arroja con el poder divino, a Satanás y a los otros espíritus malvados , que andan por el mundo tratando de perder a las almas. Amén.
BENDICIÓN DE LA MESA
Bendícenos Señor a nosotros y a estos alimentos que por tu bondad vamos a tomar.
Amén.
El Rey de la eterna Gloria nos haga partícipes de la mesa celestial.
Amén.
ACCIÓN DE GRACIAS
Te damos gracias omnipotente Dios por todos tus beneficios, tu, que vives y reinas, por los siglos de los siglos.
Amén.
El Señor nos de su paz.
Y la vida eterna.
Amén.
JACULATORIAS
Las jaculatorias son oraciones vocales breves que ayudan a mantener la presencia de Dios a lo largo del día. Son palabras de amor, expresión de cariño vivo que salen espontáneamente. Puede servir aprenderse algunas de memoria:
- Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo.
- ¡Señor mío y Dios mío!
- Corazón Dulcísimo de María, prepárame un camino seguro.
- Auméntame la fe, la esperanza y la caridad.
- Santa María, Madre del Amor Hermoso, ayuda a tus hijos.
- Jesús, Hijo de Dios, apiádate de mí que soy un pecador.
- Corazón de Jesús, en Vos confío.
- No se haga mi voluntad sino la tuya.
- Reina de la paz, ruega por nosotros.
domingo, 18 de mayo de 2008
EL EVANGELIO DEL DIA

Evangelio según San Juan 3,16-18.
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
Palabra del Señor.
sábado, 17 de mayo de 2008
TALLER DE INFANCIA MISIONERA
Desde el Secretariado de Misiones agradecemos la asistencia y participación de los Catequistas, integrantes de los grupos juveniles, docentes, amas de casa y demás integrantes de los grupos apostolicos de la Zona Pastoral Nº5, que nos acompañarón en este día. Dios les Bendiga!!!!
y Recuerden que "QUIEN NOS AMA, NOS AYUDA"
ZONA PASTORAL Nº5
ZONA PASTORAL Nº5
TEMATICA DEL TALLER:
La Obra de la Infancia Misionera fue fundada en 1843 por un Obispo francés, monseñor Carlos Augusto de Forbin-Janson, motivado por las cartas y noticias de misioneros que le escribían, sobre todo desde China, contándole la difícil situación de las niñas de ese país.
Comenzó a solicitar ayuda y de acuerdo con Paulina Jaricot, que en 1822 había fundado la Obra de la Propagación de la Fe, pensó en otra obra en la que los niños cristianos ayudarían a los niños de los países de misión, con sus oraciones y algo de dinero al mes.
Desde un principio, la Obra tuvo el apoyo y la aprobación del Papa. En 1922 Pío XI la elevó a la categoría de Pontificia y en 1950 Pío XII instituyó el Domingo Mundial de la Infancia Misionera. En España se celebra el cuarto domingo del mes de enero. Actualmente la Infancia Misionera, la Obra creada por monseñor Forbin-Janson, está establecida en más de 120 países de todo el mundo.
La Obra Misional Pontifica de la Santa Infancia, hoy Infancia Misionera, es un servicio de las Iglesias particulares a los padres y educadores para que se despierte y desarrolle y madure progresivamente en los niños la dimensión misionera de su fe y vida cristiana. Y a la vez hacerles sensibles para que compartan la fe y los medios materiales con los niños de las regiones y de las Iglesias más desprovistas a este respecto. Las cuotas y las ofrendas de los niños de todos los países contribuyen a formar un fondo de solidaridad que tiene por fin ayudar a las obras y a las instituciones de los niños más pobres.
La Obra tiene una función profundamente educadora y se inserta en el fenómeno de iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes que se lleva a cabo en cada Iglesia particular. En el interior de este proceso de formación se intenta desarrollar esta dimensión misionera en armonía con el resto de las tareas de educación de la fe.
OBRA PONTIFICIA DE LA INFANCIA MISIONERA
¿Qué es la Infancia Misionera?
OBRA PONTIFICIA DE LA INFANCIA MISIONERA
¿Qué es la Infancia Misionera?
Es un servicio de la Iglesia para que los niños cristianos adquieran una conciencia misionera y de compartir con los niños de todo el mundo, su fe y sus bienes materiales.
¿Por qué Misionera?
Porque atiende a todo lo relacionado con la fe y la vida cristiana en su dimensión apostólica y misionera.
¿Por qué Pontificia?
Porque está aprobada por el Papa como obra evangelizadora misionera y puesta bajo su dependencia.
Objetivos de la Infancia Misionera
Ayudar a despertar la conciencia misionera de los niños, de modo que los niños ayuden a los niños, con sus oraciones, sacrificios y aportaciones materiales.
Profundizar en la dimensión misionera que brota del bautismo, favoreciendo así la iniciación cristiana de los niños a la misión de la Iglesia.
Colaborar con los padres, catequistas y profesores en la formación misionera universal y la educación de los niños.
Valores de la Infancia Misionera
Ayuda a la educación integral de los niños.
Hace que el niño viva la experiencia de la generosidad y de la solidaridad.
Desarrolla la afectividad del niño, preocupándose por otros.
Contribuye a que los niños vivan la experiencia del esfuerzo y la superación.
Inicia al niños en el descubrimiento de ser hijo de Dios y hermano de los hombres.
Compromisos de los niños de la Infancia Misionera
Pueden ser miembros de la Infancia Misionera todos los niños bautizados hasta los 14 años y se compromete a:
Conocer y esforzarse por practicar el Decálogo del niño Misionero.
Rezar todos los días un Padre Nuestro y un Ave María, para que todos los niños del mundo lleguen a conocer y a amar a Jesús y a María.
Poner interés por ser generosos y colaboradores en casa, en el colegio y con las demás personas.
Asistir a las reuniones de equipos misioneros y de catequesis y colaborar con sus pequeñas aportaciones materiales, fruto de sus ahorros y pequeños sacrificios, para los niños de las Misiones.
Leer y difundir la Palabra de Dios, según la edad.
Celebrar las Jornadas Misioneras, especialmente la Jornada Mundial de la Infancia Misionera.
Información
Todos los niños y educadores (padres, catequistas, profesores de religión, párrocos) que deseen tener más información sobre la Obra de la Infancia Misionera, sus publicaciones y los materiales de animación misionera para niños pueden dirigirse a:
Información
Todos los niños y educadores (padres, catequistas, profesores de religión, párrocos) que deseen tener más información sobre la Obra de la Infancia Misionera, sus publicaciones y los materiales de animación misionera para niños pueden dirigirse a:
A la Delegación Arquidiócesana de Misiones
Al Secretariado de Misiones de la Infancia Misionera.
Pbro Juan Navarro Telf.: 0416 5611244
E-mail: Semis.m@hotmail.com
NUEVO DIRECTOR NACIONAL DE LAS OMP EN VENEZUELA
NOMBRAMIENTO Rev. P. Andrea Bignotti, IMC
Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias
Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias
Ciudad del Vaticano (Agencia Fides)
El Card. Ivan Dias, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en fecha 30 de mayo de 2008 nombró Director nacional de las Obras Misionales Pontificas por un quinquenio (2008-2013) al Rev. P. Andrea Bignotti, del Instituto de los Misioneros de la Consolata (IMC).
El nuevo Director nacional nació el 22 de diciembre de 1943 en la provincia de Brescia (Italia). Estudió filosofía y teología en Turín, en el Instituto de la Consolata, y un año en la Federación Intercongregacional de Estudios Teológicos. Llega a ser miembro efectivo de su Instituto el 2 de octubre de 1966 y fue ordenado sacerdote el 27 de febrero de 1972.
Presente en Venezuela desde el 1982, le fueron confiadas tareas de formador a varios niveles en su Instituto, enseñó Misionología y Eucaristía en el Centro de Estudios teológicos de la Arquidiócesis de Barquisimeto. Fue Superior del Instituto Misionero de la Consolata en Venezuela desde 1990 a 1996. Al finalizar este período es trasladado a España donde trabajó en la Animación Misionera desde 1996 al 2004, año en el que regresa a Venezuela y continúa su labor en el CAM - Centro de Animación Misionera- y en la Parroquia Santo Domingo de Guzmán de Barquisimeto y desempeña el servicio de Delegado Diocesano de Misiones de la Arquidiócesis de Barquisimeto hasta ser nombrado Director de las Obras Misionales Pontificias en Venezuela.
(S.L.) (Agencia Fides 6/6/2008)
TALLER DE I.M ZONA 5 "LA CAÑADA"
viernes, 16 de mayo de 2008
DERECHO CANÓNICO, LEY CANÓNICA

La ley canónica es la ley de la Iglesia. El Código de Derecho Canónico es la compilación oficial de leyes de la Iglesia Católica. La palabra "canon" procede del griego: "regla" y se refiere a una ley eclesiástica. La ley canónica trata sobre toda materia que se refiera a la misión de la Iglesia y a las relaciones entre personas en la misma. Por ejemplo: normas para la celebración de los sacramentos y la liturgia, la organización de la vida religiosa, las obligaciones y derechos de los fieles, la administración de las propiedades de la Iglesia, etc.
Las leyes de la Iglesia encuentran su fundamento pero no son lo mismo que la ley moral o la doctrina. Parte de la ley canónica trata de cuestiones disciplinarias que pueden cambiar y han cambiado en el curso de la historia. Otras leyes no pueden cambiar porque proceden de la ley natural (se puede descubrir por la razón en el orden de la creación) o la ley divina positiva (revelación).
La ley canónica cubre tanto leyes universales (para todo católico de rito romano) y leyes particulares a una región (diócesis) o a un grupo específico (religiosos, laicos, etc.). Hay un Código para las Iglesias Orientales (en plena comunión con Roma) que se promulgó en 1990. Las leyes particulares no pueden contradecir las universales y deben promulgarse por una autoridad eclesiástica competente según la leyes que gobiernan al grupo a que se aplica.
La autoridad suprema de la Iglesia (el colegio de obispos con la cabeza del colegio, el Papa, o el Papa solo) es la única autorizada para promulgar o modificar la ley canónica.
La ley en vigencia sigue a dos anteriores: El decreto de Graciano, compilada por el monje italiano Camaldolense, Graciano en el año 1140 A.D. y el Código de Derecho Canónico promulgado por el Papa Benedicto XV en 1917 y hecho efectivo en Pentecostés, 19 de mayo de 1918. El actual Código de Derecho Canónico lo promulgó el Papa Juan Pablo II el 25 de enero de 1983.
jueves, 15 de mayo de 2008
miércoles, 14 de mayo de 2008
VIRGEN DE FÁTIMA

Aparición del 13 de mayo de 1917
Llevando a su rebaño fuera de Aljustrel en la mañana del 13 de mayo, la fiesta de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, los tres niños pasaron Fátima, donde se encontraban la parroquia y el cementerio, y procedieron más o menos un kilómetro hacia el norte a las pendientes de Cova. Aquí dejaron que sus ovejas pastorearan mientras ellos jugaban en la pradera que llevaba uno que otro árbol de roble. Después de haber tomado su almuerzo alrededor del mediodía decidieron rezar el rosario, aunque de una manera un poco truncada, diciendo sólo las primeras palabras de cada oración. Al instante, ellos fueron sobresaltados por lo que después describieron como un "rayo en medio de un cielo azul". Pensando que una tormenta se acercaba se debatían si debían tomar las ovejas e irse a casa. Preparándose para hacerlo fueron nuevamente sorprendidos por una luz extraña.
Comenzamos a ir cuesta abajo llevando a las ovejas hacia el camino. Cuando estabamos en la mitad de la cuesta, cerca de un árbol de roble (el gran árbol que hoy en día está rodeado de una reja de hierro), vimos otro rayo, y después de da unos cuantos pasos más vimos en un árbol de roble (uno más pequeño más abajo en la colina) a una señora vestida de blanco, que brillaba más fuerte que el sol, irradiando unos rallos de luz clara e intensa, como una copa de cristal llena de pura agua cuando el sol radiante pasa por ella. Nos detuvimos asombrados por la aparición. Estabamos tan cerca que quedamos en la luz que la rodeaba, o que ella irradiaba, casi a un metro y medio.
Por favor no teman, no les voy a hacer daño
Lucía respondió por parte de los tres, como lo hizo durante todas las apariciones
¿De dónde eres?
Yo vengo del cielo.
La Señora vestía con un manto puramente blanco, con un borde de oro que caía hasta sus pies. En sus manos llevaba las cuentas del rosario que parecían estrellas, con un crucifijo que era la gema más radiante de todas. Quieta, Lucía no tenía miedo. La presencia de la Señora le producía solo felicidad y un gozo confiado.
"¿Que quieres de mi?"
Quiero que regreses aquí los días trece de cada mes por los próximos seis meses a la misma hora. Lugo te diré quien soy, y qué es lo que más deseo. I volveré aquí una séptima vez.
" ¿Y yo iré al cielo?"
Sí, tu irás al cielo.
" ¿Y Jacinta?"
Ella también irá
"¿Y Francisco?"
El también, amor mío, pero primero debe decir muchos Rosarios
La Señora miró a Francisco con compasión por unos minutos, matizado con una pequeña tristeza.
Lucía después se recordó de algunos amigos que habían fallecido.
"¿Y María Neves está en el cielo?
Si, ella esta en el cielo
"¿y Amelia?"
Ella está en el purgatorio.
Se ofrecerán a Dios y tomarán todos los sufrimientos que El les envíe?
¿En reparación por todos los pecados que Le ofenden y por la conversión de los pecadores?
"Oh Sí, lo haremos"
Tendrán que sufrir mucho, pero la gracia de Dios estará con ustedes y los fortalecerá.
Lucía relata que mientras la Señora pronunciaba estas palabras, abría sus manos, y Fuimos bañados por una luz celestial que parecía venir directamente de sus manos. La realidad de esta luz penetró nuestros corazones y nuestras almas, y sabíamos que de alguna forma esta luz era Dios, y podíamos vernos abrazada por ella. Por un impulso interior de gracias caímos de rodillas, repitiendo en nuestros corazones: "Oh Santísima Trinidad, te adoramos. Mi Dios, mi Dios, te amo en el Santísimo Sacramento"
Los niños permanecían de rodillas en el torrente de esta luz maravillosa, hasta que la Señora habló de nuevo, mencionando la guerra en Europa, de la que tenían poca ninguna noción.
Digan el Rosario todos los días, para traer la paz al mundo y el final de la guerra.
Después de esto ella se comenzó a elevar lentamente hacia el este, hasta que desapareció en la inmensa distancia. La luz que la rodeaba parecía que se adentraba entre las estrellas, es por eso que a veces decíamos que vimos a los cielos abrirse.
Los días siguientes fueron llenos de entusiasmo, aunque ellos no pretendían que fueran así. Lucía había prevenido a los otros de mantener a su visita en secreto, sabiendo correctamente las dificultades que ellos experimentarían si los eventos se sabrían. Sin embargo la felicidad de Jacinta no pudo ser contenida, cuando prontamente se olvidó de su promesa y se lo reveló todo a su madre, quien la escuchó pacientemente pero le dio poca credibilidad a los hechos. Sus hermanos y hermanas se metían con sus preguntas y chistes. Entre los interrogadores solo su padre, "Ti" Marto estuvo inclinado a aceptar la historia como verdad. El creía en la honestidad de sus hijos, y tenía una simple apreciación de las obras de Dios, de manera que él se convirtió en el primer creyente de las apariciones de Fátima.
La madre de Lucía, por otro lado, cuando finalmente escuchó lo que había ocurrido, creyó que su propia hija era la instigadora de un fraude, si no una blasfemia. Lucía comprendió rápidamente lo que la Señora quería decir cuando dijo que ellos sufrirían mucho. María Rosa no pudo hacer que Lucía se retractara, aún bajo amenazas. Finalmente la llevó a la fuerza donde el párroco, el padre Ferreira, sin tener éxito. Por otro lado, el padre de Lucía, quien no era muy religioso, estaba prácticamente indiferente, atribuyendo todo a los caprichos de mujeres. Las próximas semanas, mientras los niños esperaban su próxima visita de la Señora en Junio, les revelaron que tenían pocos creyentes, y muchos en contra en Aljustrel y Fátima.
Fuente: www.ewtn.com
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