lunes, 26 de octubre de 2009

VIDA Y OBRA DE JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ

INTRODUCCIÓN.

Sin ánimo de exagerar, en la historia del siglo xx, en nuestro país no existe una persona de quien no se ha escrito más que del Dr. José Gregorio Hernández. Por supuesto de quien se escribe en demasía crea también dilemas, conflictos, envidias, amor y toda esa cantidad de emociones encontradas por quienes le admiran o los que piensan: ¡no es para tanto!.

Opina uno de sus biógrafos ¨En el mundo médico venezolano no existe persona de la que se haya escrito más que de este ilustre trujillano; la exaltación de sus virtudes y la aureola de santidad creada en torno a su existencia, realizada por el fervor popular, groseramente abultado por los programas de cine, radio y televisión, han desfigurado la señera silueta del maestro, su vida y su obra, creando como un mito que poco armoniza con la realidad de su imagen de médico eminente, de reconocida santidad…¨. He oído de algunos médicos y docentes en el área, quienes expresan con dolor y resignación que: lamentablemente ellos realizan todos los esfuerzos a su alcance para salvar vidas y al final se encuentran con: ¿si la persona muere?, acusan al medico de culpable en el fallecimiento, ¿pero si se salva? agradecen de inmediato al Dr. José Gregorio.

El pequeño ejemplo anterior nos conduce a revisar la vida y obra de un hombre excepcional, adelantado a su tiempo, lo cual no lo convierte en un ser perfecto ya que se condujo de acuerdo a sus principios sin importar opiniones cuando estaba convencido de lo que debía ejecutar. Esta cualidad común entre los sabios y genios del pensamiento, solo lo podía conducir a ser reconocido académicamente o como una persona santa, lamentablemente no son necesariamente complementarias e inclusivas dichas posibilidades como esta demostrado en su caso.

La mayoría de lo escrito sobre él, solo toma el aspecto espiritual o se dedican a la parte académica docente, muy contados han intentado ser objetivos resaltando ambos aspectos. ¿Fue una persona excéntrica?, como consecuencia de su visión científica, profesional, espiritual y sobre todo fue resultado del amalgamiento de lo compartido con los máximos representantes e investigadores de la medicina de la época en la que le correspondió vivir, esto es un honor poco común entre las personas a través de la historia de cualquier profesión.

Los expertos, en el área profesional, reconocen sus aportes a nivel nacional e inclusive internacional y expresan que ¨ El entusiasmo de sus apologistas transformados en hagiógrafos en lo que respecta a su espiritualidad, los han llevado al punto de deificar su vida, ignorando su condición humana y olvidando la responsabilidad de quienes escriben la historia; de ahí que su figura se nos presenta asfixiada por montañas de escritos, falsas anécdotas y huecas historietas, que habrá que arrojar lejos para obtener la verdadera imagen de su persona, y una estimación cabal de su obra y actuación especialmente como médico y docente, …¨

Quienes se dedican al aspecto espiritual exaltan su característica de ofrecer un abnegado servicio a los más necesitados y se presenta hoy en día como venerable, título concedido por El Vaticano el 16 de Enero de 1986. Al parecer, su interés por la curación ha trascendido hasta después de su muerte (nacional e internacionalmente), pues éste es un paso previo antes de la beatificación. También se quejan que debido al sincretismo religioso han mezclado la admiración y agradecimiento al Doctor con ritos de brujería, lo cual es a su entender la principal causa de la lentitud de su santificación en comparación con otros casos que se han tratado mas expeditamente.

NACIMIENTO Y PRIMEROS AÑOS.
De la unión de Benigno Hernández y Manzaneda de una parte, y Josefa Antonia Cisneros y Monsilla de la otra, romántica unión de unos refugiados en el pueblito de Isnotú del Estado Trujillo, un 26 de Octubre de 1864, nace un hermoso niño a quien se dio el nombre de José Gregorio. Bautizado en Escuque por el padre Victoriano Briceño, fueron sus padrinos don Tomás Lobo y doña Perpetua Henríquez. Aunque venido al mundo en humildes condiciones era de prosapia ilustre, de alcurnia y abolengo proveniente de linajudos solares cantábricos, una de cuyas ramas vino a Venezuela en el segundo tercio del siglo XVIII y echó raíces en la ciudad de Boconó. En 1864 Isnotú era un pueblo de personas humildes dedicadas a la agricultura o al corte de madera. La familia del futuro Dr. José Gregorio tenía una posición un poco más elevada en el pueblo, pues el padre, Don Benigno, poseía un comercio, de esos característicos en las zonas rurales en aquellos años. En este comercio se vendía de todo lo que podrían necesitar las familias del pueblo, desde sal y pimienta hasta jabones, telas, perfumes y artículos de género.

Su padre, Don Benigno María Hernández Manzaneda era de ascendencia colombiana, y su madre, doña Josefa Antonia Cisneros Mansilla, era de procedencia española. José Gregorio es el mayor de seis hermanos. Su madre, mujer muy piadosa, muere teniendo el solo ocho años. Por línea materna había cierto parentesco con el famoso cardenal Francisco Jiménez de Cisneros quien fuera confesor de la reina Isabel la católica, fundador de la universidad de Alcalá y un gran propugnador de la cultura en su época. Por línea paterna, a través del linaje de un tío bisabuelo, José Gregorio se emparentaba con Francisco Luís Febres Cordero Muñoz, eminente educador y escritor, miembro de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, y correspondiente de la Real Academia de la Lengua Española.

Su infancia transcurre en medio de un paisaje idílico, donde los terraplenes andinos se proyectan sobre los llanos de El Cenizo hasta las riberas del Lago de Maracaibo, sin grandes sobresaltos en su pueblito de Isnotú, que en aquella época también era conocido como parroquia Libertad. Isnotú o Libertad era entonces apenas un pequeño caserío de humildes hogares agrupados en torno a dos calles. La vía principal era de 1.700 metros de largo y ocho de ancho, y la otra de 600 metros con siete y medio de ancho.

El pueblo de Isnotú, se eleva a 850 metros sobre el nivel del lago de Maracaibo. Limita al Norte con la quebrada de Lamedero. Al Sur con el cerro de Ponemesa. Al Este con la quebrada de Canambú. Y al Oeste con la de Vichú. El municipio de Isnotú, Distrito Betijoque del Estado de Trujillo, y está situado a 500 Km. de Caracas. Fue bautizado en la Iglesia del dulce nombre de Jesús de Escuque, el día 30 de Enero de 1865. El 6 de diciembre de1867 fue confirmado por el señor arzobispo Juan Hilario Boset y apadrinado por el presbítero Francisco de Paula Moreno en el pueblo de Betijoque.

En la actualidad, la fisonomía de Isnotú difiere mucho de la de los tiempos de José Gregorio, no sólo el progreso ha llegado hasta ésta antiguamente apartada región andina, sino que junto a la producción de caña, café, plátano, maíz, frijoles, maderas laborables y de otras, se ha venido a sumar, como elemento influyente en la economía de la región, el incesante peregrinar de los devotos del Dr. José Gregorio, que vienen a depositar sus votos en las dos únicas paredes que quedan en la casa que lo vio nacer. En su adolescencia se traslada a la ciudad de Trujillo para estudiar el bachillerato en el Colegio Federal de Varones que aún existe bajo la denominación de Liceo Cristóbal Mendoza. Su primer maestro, Pedro Celestino Sánchez quien regentaba una escuela privada en Isnotú, notaría muy pronto las habilidades e inteligencia del pequeño y hablándole a su Padre le señalo que debía aprovechar las cualidades del niño José Gregorio y le recomendó enviarlo a la ciudad.

No pasaría mucho tiempo antes de que José Gregorio abandonara la tranquilidad de las tierras andinas para continuar su formación académica en la ciudad de Caracas. A la edad de trece años prosigue sus estudios en el Colegio Villegas, uno de los mejores de la época. Relatan quienes lo acompañaron en aquel entonces, que Hernández, poseedor de un carácter taciturno y callado. En esta institución obtiene el título de bachiller en Filosofía, en el año de 1884.

Se encontraba al frente del colegio Guillermo Tell Villegas y su esposa Pepita Perozo de Villegas, quienes habrían de tomarle gran afecto al nuevo alumno. Inicialmente José Gregorio se hospedó en habitaciones del mismo colegio. Relataba el Doctor Villegas, fiel amigo de siempre, que Hernández poseía un carácter taciturno y callado, serio y reflexivo, poco jugaba con sus compañeros y en los recreos prefería estudiar música y leer. Leía a Plutarco, Kempis y "La vida de los santos". Estudia con voracidad, como impulsado por una fuerza interior, llegó a poseer una cultura enciclopédica, sometido a una recia disciplina.

No pasó mucho tiempo sin que las cualidades de estudiante, y el carácter serio de José Gregorio se destacara entre sus compañeros. Estos rasgos no pasaron inadvertidos para el director del plantel, y poco después lo nombraba inspector para que velara por el mantenimiento de la disciplina en los predios de la escuela.

Durante sus años en el colegio Villegas, José Gregorio siempre obtuvo las mejores notas, ganó distinciones y premios, y en varias ocasiones las medallas de la aplicación y de buena conducta. Fue tanto su adelanto que llegó a fungir como profesor de aritmética. Entre 1878 y 1882 José Gregorio cursó en dicho colegio preparatoria y filosofía, graduándose de bachiller en filosofía en ese último año.

UNIVERSIDAD.
Cuando ingresó a la universidad central José Gregorio tenía 17 años. Durante los dos primeros años de estudios universitarios continuó viviendo en el colegio Villegas, donde aun desempeñaba el cargo de inspector y donde era tratado como un miembro de la familia; pero, en 1884, cuando comenzó a cursar el tercer año de medicina, dejo el colegio Villegas para establecerse en habitaciones alquiladas a los esposos Margarita Patria y Germán Puyou en la casa número 3 de Madrices a Ibarra.

Su primera vocación se orientó hacia las leyes, por lo que decidió estudiar derecho. No obstante, su padre lo hace desistir y finalmente se decide por Medicina (quizá porque veía en ella una manera de expresar su natural inclinación a ayudar a los demás) en la Universidad Central de Venezuela (UCV), carrera que enrumba por los caminos de la Biología.

Para aquel entonces las habilidades de José Gregorio Hernández eran múltiples: hablaba inglés, alemán, francés, italiano, portugués y dominaba el latín; era filósofo, músico y poseía profusos conocimientos acerca de teología. Se doctoró en la UCV el 29 de junio de 1888 y colocó así broche de oro a un fructífero desempeño evidenciado por maestros de la talla de Adolfo Ernst, considerado el fundador de la escuela positivista venezolana, y Adolfo Frydensberg, cofundador de la Sociedad Química de Caracas así como de la Sociedad Farmacéutica de Venezuela, de quienes fue alumno.

PROFESIÓN.
A tan sólo pocos días de obtener el título de doctor en Medicina en presencia del Rector, como era costumbre, sacó dos temas o ponencias que luego debía desarrollar ante un jurado examinador, estos fueron: En primer lugar contrastaría la doctrina de Laennec, que asienta que la existencia del tubérculo es factor suficiente para la constitución de la tuberculosis revolucionaria teoría unitaria, frente a la escuela de Virchow, que sostiene la dualidad, según la cual la tuberculosis y la neumonía eran dos enfermedades distintas sin ninguna capacidad contagiosa. En segundo lugar, profundizaría en el tema de la fiebre tifoidea típica de presentarse en Caracas. La escogencia de ambos temas no eran más que un indicio de lo que más adelante se convertiría en el eje de su profesión médica, las enfermedades bacterianas, tanto así que es considerado el fundador de la bacteriología en Venezuela.

Al graduarse en 1888 regresa a su región para ejercer consecutivamente en los estados Trujillo, Mérida y Táchira. Se radicó en Isnotú hasta el 30 de julio de 1889, para ejercer entre los tres estados andinos venezolanos. Cumplida su deuda de servicio con su hogar geográfico, regresa a Caracas donde comienza su actuación como científico, filósofo y filántropo. Al año de ejercicio profesional, por recomendación muy efusiva de uno de sus profesores, el Dr. Calixto González, quien mucho lo distinguía y apreciaba, es enviado a Europa por el Presidente de la República, Dr. Juan Pablo Rojas Paúl, para continuar estudios de postgrado en las universidades de París y Berlín. El presidente Rojas Paúl, toma esta decisión como consecuencia de la falta de médicos especialmente dedicados a la experimentación en 1889, decreta que, por cuenta del gobierno, se nombre al joven médico venezolano, de buena conducta y reconocidas aptitudes, para que se traslade a Francia, a estudiar teoría y práctica en las especialidades de microscopia, histología normal y patológica, bacteriología y fisiología experimental, con la asignación de seiscientos bolívares mensuales.

ESTUDIOS EXTERIOR.
Una vez en Paris, trabajó en los laboratorios de Charles Richet (Premio Nóbel 1913) profesor de Fisiología Experimental en la Escuela de Medicina de París y quien a su vez había sido colaborador de Etienne Jules Marey y discípulo del sabio Claude Bernard, máximo exponente de la Medicina Experimental en Francia.

Estudió Histología y Embriología con Mathías Duval. Para conocer, con fundamentos serios, la razón de su prestigio como médico basta con leer el testimonio de aquellos contemporáneos suyos que lo vieron de cerca actuar. Su maestro de la Universidad de París, el gran sabio francés Matías Duval, al dar constancia de los estudios del joven médico venezolano seguidos bajo su dirección, expresa textualmente: "El Dr. Hernández ha trabajado asiduamente en mi laboratorio y aprendido en él la técnica histológica y embriológica; me considero feliz al declarar que sus aptitudes, sus gustos y sus conocimientos prácticos en estas materias hacen de él un técnico que me enorgullezco de haber formado".

También participó en su formación el eminente Isidor Strauss, que había sido discípulo de Emile Roux y Charles Chamberland quienes lo fueron a la vez de Louis Pasteur, todos ellos precursores de la Bacteriología.

En su estancia por Francia muere su padre, Benigno Hernández, de quien se dice, heredó el carácter y la rectitud. Los bienes que le quedaron como herencia, se los entregó por completo a sus sobrinos, los hijos de su hermana Sofía con Temístocles Carvallo.

Concluidos sus estudios en París, solicita permiso para trasladarse a Berlín donde estudia Histología y Anatomía patológica, a su vez que inicia un nuevo curso de Bacteriología.

VUELTA A LA PATRIA Y DOCENCIA UNIVERSITARIA.
En París compró un laboratorio de fisiología por instrucciones del gobierno. Terminada con brillo y éxito su misión en Europa, regresa a la patria en 1891, y el gobierno de turno bajo el mando de Raimundo Andueza Palacios tomando en cuenta la adquisición del laboratorio por Hernández, decreta la creación de los estudios de histología, fisiología experimental y bacteriología, a cargo del mismo catedrático quien fungirá como director; simultáneamente es nombrado catedrático de las asignaturas.

Este acontecimiento convirtió al Dr. José Gregorio en un verdadero precursor de esas disciplinas científicas en Venezuela. Dando un ejemplo de abnegación poco común, el Dr. José Gregorio se presentó a desempeñar su labor a la mañana siguiente del nombramiento, prestando juramento como profesor ante el rector de la universidad el 16 de noviembre de 1891. El reconocimiento oficial a la ciencia del doctor Hernández, sumado a los modernos conocimientos y a la valiosa experiencia que había adquirido en Europa, le garantizaron una favorable acogida en los medios profesionales y aristocráticos de Caracas. Pero, amén de esas cualidades indiscutibles, en opinión de muchos, fue su carácter afable y comprensivo lo que le graneó de inmediato una gran clientela en todas las esferas sociales de la capital.

En opinión del Dr. Santos Aníbal Dominici, "impuso su valimiento científico a las pocas semanas de su actuación médica". Convencidos de su pericia y de su eficacia profesional, muchos galenos caraqueños no vacilaron en consultarle, incluso al pie del lecho de sus propios enfermos. Al cabo de cierto tiempo, algunos doctores más viejos comenzaron a transferirle sus pacientes, llegando a contar el Dr. Hernández con una de las más extensas listas de pacientes de la Caracas de aquellos tiempos. Los métodosmodernos que empleaba a la hora de emitir sus diagnósticos, y lo acertado de éstos, le dieron a su opinión profesional una validez indiscutible.

El acopio de conocimientos que adquirió en el extranjero y su vigoroso temperamento de investigador lo convierten en el término de tres años en un joven sabio que desplegó la más fecunda actividad investigativa, docente y asistencial. Funda la cátedra de Histología Normal y Patológica; así mismo imparte a sus alumnos conocimientos sobre bacteriología y fisiología experimental.

Al mismo tiempo se ocupa de sus pacientes que aumentan de día en día, a medida que crece su fama de gran médico y hombrede honda sensibilidad ante las precarias condiciones económicas de la inmensa mayoría de los habitantes de Caracas y su alrededores. Pocas personas para esa fecha podrían haber alcanzado tal grado de disposición para emprender esa amplia tarea científica. La cátedra de bacteriología fue la primera que se fundó en América.

Su obra cumbre en el terreno de la ciencia, aquella que lo coloca en el solio de los grandes maestros de la medicina nacional, fue su obra docente, la de maestro insigne que supo ser inspiración y símbolo para legiones de discípulos que enaltecieron su memoria llevando sabiduría, decoro y honestidad a todos los rincones de Venezuela. Es entonces, cuando comienza la enorme y fecunda labor del Dr. Hernández. Sus actividades son desde entonces múltiples, como variadas sus actuaciones. Supo ser a la vez, sin dejar de ser él mismo, científico connotado, profesor erudito, médico eminente y sapientísimo, investigador infatigable, filósofo profundo, artista de refinada sensibilidad, ciudadano intachable y sobre todo, hombre, de envidiables cualidades y excelsas virtudes. "Era un sabio casi niño" según Rísquez.

Este bien logrado conjunto de su peculiar personalidad, lo llevaron con sobrada razón, a ocupar puesto prominente entre sus contemporáneos y a dejar después de su muerte, una luminosa estela de imperecedera recordación. Las diferentes y variadas facetas de su proteiforme personalidad, hacen de su vida un raro complejo, preñado de no pocas interrogantes; pero en medio de esa complejidad, Hernández se presenta siempre uno mismo, en la fina agudeza de su ingenio y en la permanente ejemplaridad de su conducta, sin cambios acomodaticios, hipocresías, ni mentiras. Fue siempre un gran sincero, tanto cuando investiga los misterios del mundo infinitesimal, como cuando responde tajante sin evasivas: "Yo soy creacionista", a la formal encuesta académica de Razetti, acerca de la teoría del transformismo en el origen del hombre y la evolución de las especies. Fue siempre adversario sincero y declarado de la doctrina evolucionista, cuyos postulados, por demostrativos que fueren, no aceptó nunca como verdades confirmadas.

Adscrito fielmente a la tradición bíblica, no creyó nunca en la evolución y transformación sucesiva de las especies; fue creacionista en el sentido más amplio de la palabra y jamás admitió transacción alguna entre las demostraciones de la ciencia, especulativa o experimental, y la palabra sagrada de los profetas, por cuya voz se trasmitió a la humanidad la revelación divina y la historia original de los seres que hoy viven en la tierra.

Considerando en la historia de los estudios médicos en Venezuela tres fechas importantes diremos que Lorenzo Campins y Ballester en 1776 funda la primera cátedra para la enseñanza de medicina en la entonces Real y Pontificia Universidad de Caracas; en 1827 Vargas crea la Facultad de Medicina y en 1891 funda Hernández los estudios experimentales de forma científica. Es con él cuando comienza la verdadera docencia científica y pedagógica, a base de lecciones explicativas, con observación de los fenómenos vitales, la experimentación sistematizada, práctica de vivisección y pruebas de laboratorio. Introdujo el microscopio y enseñó su uso y manejo; coloreó, cultivó microbios; hizo conocer la teoría de Virchow.

Fue además, un gran fisiólogo y un biólogo eminente pues conocía a fondo la física, la química y las matemáticas, ciencias básicas y trípode fundamental sobre la que reposa toda la dinámica animal. Las aplicaciones prácticas de esas experiencias, las supo poner al servicio de la finalidad suprema de la medicina, que no es otra que curar enfermos y proteger vida. Fue también por temperamento e inclinación, un verdadero filósofo. De carácter reflexivo, poseedor de un espíritu selecto, con admirable sentido crítico y pensador de alto vuelo, sintió siempre honda preocupación por los grandes problemas humanos.

Era investigador por vocación. Su metodología científica y su curioso espíritu, siempre ávido de la verdad, lo llevaron desde un principio, al campo de la experimentación. Comienza por comprobar los hechos aprendidos en la teoría y ejecutados más tarde en escuelas extranjeras, con los obtenidos ahora por él, algunos de los cuales, como la numeración globular roja, en franca discrepancia con las cifras europeas, son presentadas por él, al I Congreso Médico Panamericano de Washington en 1892. En el resumen de este trabajo expresa:"Creemos que el número de los glóbulos rojos es menor en los habitantes de las regiones intertropicales que en los de las regiones templadas, y suponemos que esta hipoglobulia depende del organismo que teniendo menos pérdidas de calor por la irradiación, disminuye la producción globular. Y por este hecho está perfectamente de acuerdo con la opinión antigua de que los países cálidos son los países anemiantes por excelencia"

Escribe sobre la angina de pecho de naturaleza paludosa junto a Nicanor Guardia, como catedrático de patología experimental, en un estudio dedicado a la Facultad de Medicina de Madrid, con observación de tres casos… "cuya etiología creyeron haber dilucidado y que les sirvió de base para el estudio de una enfermedad poco conocida y mal estudiada para entonces; el estudio de sus casos no les permitió dudar de que se trataban de individuos bajo la potencia del impaludismo; la observación del pigmento melánico en la sangre,… sin embargo no observaron el hematozoario de Laveran, pero la circunstancia de haberse transformado los accesos de angor en accesos de fiebre paludosa, es tan demostrativa como la presencia misma del pigmento… describen los tipos de anginas de pecho, por ateroma, por simple neuralgia del plexo cardíaco o por obstrucción de arterias coronarias por el protozoo y las granulaciones pigmentarias y la acción curativa de la quinina en estos casos…"

En 1893 publica en varios números de la Gaceta Médica y luego en un libro en 1906 su obra escrita quizás más importante, "Elementos de Bacteriología", calificado por los conocedores como prodigio de concisión y claridad y que representa el primer texto de esa especialidad presentado en el país. En ella define la bacteriología, los microbios, microbios vegetales, animales, sus formas, coccus, bacilos, spirillus, clasificación de Pasteur, entre otras.

Estudia las lesiones anatomopatológicas de la pulmonía crupal, que es la neumonía fibrinosa o diplocóccica, considerada para la época como muy rara o excepcional pero por el estudio y análisis clínico minucioso demostró que era una enfermedad bastante común en Caracas y al final concluye:"…La muerte puede sobrevenir en cualquiera de los períodos de la pulmonía…la causa de muerte es por agotamiento del corazón por excesivo funcionamiento…y más adelante dice…de estas consideraciones podemos deducir la regla de conducta que debemos observar en presencia de un caso de pulmonía, fácil de sintetizar: en el tratamiento de la pulmonía lo primero es defender el corazón" .

En 1910 describe "De la nefritis en la fiebre amarilla", en colaboración con el Dr. Felipe Guevara Rojas; las lesiones encontradas "son aumento de volumen y congestionamiento, manchas equimóticas y sangre en la orina: lesiones en los glomérulos de Malpigio…apartando los casos fulminantes que destrozan el hígado por esteatosis sobreaguda podemos establecer para los demás la siguiente ley: en el tratamiento de la fiebre amarilla lo primero es defender el riñón, dice más adelante y al final el tratamiento a seguir" .

Investiga las relaciones que a su juicio, debían existir entre el bacilo de Koch y el de Hansen, basándose para ello, en su común carácter de ácido resistencia e inicia trabajos sobre el tratamiento de la tuberculosis con el aceite de Chaulmoogra (Ginocarda odorata), sustancia que sólo entonces era usada para tratar la lepra y en sesión de la Academia de Medicina en 1918, presenta una nota preliminar al respecto la cual finaliza así:"Aunque esta es una comunicación preliminar, pues no hemos tenido el tiempo suficiente para un estudio definido, podemos sin embargo deducir de nuestro trabajo las conclusiones siguientes: el aceite de chaulmoogra ciertamente mata al bacilo de Koch, los enfermos tratados mejoran su estado general después de la inyección… las inyecciones de uno o dos cc, separados por largos intervalos es lo mejor…" .

El Dr. José Gregorio estudia el flagelo de la bilharziasis entre nosotros y le dedica un sólido trabajo, de gran importancia sanitaria, en el que alerta tanto al gremio, como al público, sobre la importancia de la terrible endemia, poniendo en evidencia que su extensión en Venezuela, era mucho mayor de lo que se creía generalmente entonces.

Como acota Puigbó: "Su capacidad como clínico de someterse al rigor del método anatomo-clínico, su capacidad de manejar los recursos derivados de las técnicas complementarias de diagnóstico y su capacidad para crear hipótesis novedosas, hace evidenciar su maravillosa obra científica, aunque no extensa en número, si en forma cualitativa por su trascendencia en la medicina de la época".

Fue por supuesto uno de los 35 Fundadores de la Academia Nacional de Medicina en junio de 1904, ocupando el Sillón XXVIII, formando el grupo de excelentes médicos de la época convocados por Razetti para normar la salud en Venezuela. En julio de 1913 cuando decide retirarse a La Cartuja renuncia en carta dirigida a el Dr. Pablo Acosta Ortiz, para ese entonces, Presidente de la misma y le contesta Razetti, Secretario Perpetuo: "Señor Doctor José Gregorio Hernández: Honorable colega, considerada por esta Academia la renuncia de Miembro de ella que usted se ha servido enviarle con fecha 18 de los corrientes, tengo la honra de decirle que la Academia no la ha aceptado, porque considera que el cargo de Miembro de una Academia no es renunciable. Soy de usted seguro servidor y colega".

Apasionado de la literatura, escribió artículos, opúsculos y narraciones fuera de su producción científica, podemos citar: En un vagón, en el que argumenta sobre el libre albedrío; Los Maitines, donde hace referencia a la Cartuja, y Visión de arte, una graciosa fantasía literaria. en resumen sus publicaciones científicas: en 1906 apareció Elementos de bacteriología, primer texto de esta materia publicado en Venezuela; en Sobre la angina de pecho de naturaleza palúdica describió, por primera vez en el mundo, esta afección, así como su correcta patogenia. Trabajó sobre el recuento globular, la bilharziosis, nefritis amarílica y terapia de la tuberculosis por el aceite de chalmoogra. Su contribución humanística quedó plasmada en su obra Elementos de Filosofía (1912), en donde expone la visión personal que tenía sobre el mundo y sobre las relaciones que vinculaban a los hombres entre ellos y con el Ser Supremo. A la vez la obra representa un testimonio sobre las reflexiones más íntimas del autor.

En resumen su actividad docente se puede dividir en dos etapas de 1891 a 1912 donde crea las cátedras antes mencionadas de histología y bacteriología en primer año de medicina; fisiología experimental en segundo año y anatomía patológica práctica, dos cursos en tercer año. Dictó veintiún cursos universitarios más dos prácticos, duraban un año cada uno y los dictaba alternando las materias.

En 1906 obtuvo su jubilación pero siguió enseñando y se fue a La Cartuja en 1908 de donde se regresó en 1909. .

En 1912 se agregó a sus actividades parasitología, enseñó en los microscopios que trajo y otros instrumentos mencionados.

Tenía ejercicio privado de la medicina en su tiempo libre y contaba con un consultorio en su propia casa; las consultas las realizaban al mediodía, no se tiene suficiente bien la estadística de esta actividad, pero se tienen recabadas unas 7000 recetas hasta la fecha.

Como científico actúo siempre ceñido a la más precisa metodología experimental, y como filósofo se orienta dentro de los principios de la fe católica sustentados por Agustín de Hipona, Bernardor de Claravel, Tomás de Aquino y tantos otros padres de la Iglesia. En su condición de católico militante, el Dr. José Gregorio Hernández, practica dos postulados esenciales: la caridad y la tolerancia, con un sentido cabal que no humilla ni lesiona la dignidad humana, ni hiere a quienes discrepan de sus creencias religiosas. Ello explica el general sentimiento de elevada estimación que inspira a todos los que lo conocen y tratan, sin distingos de opiniones. De ese unánime aprecio es testigo incontrastable lo dicho por uno de sus colegas y adversarios, el sabio Luis Razetti, quien sostiene en discurso pronunciado con motivo de su muerte ocurrida trágicamente el 29 de junio de 1918: "Creía que la medicina era un sacerdocio, el sacerdocio del dolor humano y siempre tuvo una sonrisa desdeñosa para la envidia y una caritativa tolerancia para el error ajeno. Fundó su reputación sobre el inconmovible pedestal de su ciencia, de su pericia, de su honradez y de su infinita abnegación. Por eso su prestigio social no tuvo límites y su muerte es una catástrofe para la Patria".

VOCACIÓN SACERDOTAL.
La vocación sacerdotal que según algunos de sus biógrafos había alimentado desde joven junto a la medicina, se había desarrollado de una manera serena, manteniéndose siempre como a la sombra de su fervor profesional. No era el Dr. José Gregorio un hombre a quién se oyera con frecuencia hacer comentarios religiosos, al extremo de que uno de sus amigos cercanos, Pedro César Dominici, se sorprendió mucho cuando en una ocasión, conversando acerca del clero, éste le reveló que pertenecía a una orden exclaustrada.

No obstante esa discreción con respecto a su vocación y su fé, su deseo de entregarse totalmente a Dios fue siempre en aumento. En 1907, después de haberse traído a todos sus familiares a Caracas, y de haber encaminado hermanos así como a sobrinos en dicha capital, el Dr. José Gregorio sintió que ya sus deberes familiares estaban cumplidos. Y como ya se encontraba jubilado de su puesto de catedrático universitario, y además había hecho valiosos aportes a la medicina venezolana y mundial con sus trabajos científicos, consideró que también sus deberes para con su país y con la ciencia habían sido cumplidos, por lo que le era posible entonces llevar a vías de hecho su tan aplazada vocación religiosa.

El padre Juan Bautista Castro, su director espiritual durante años, quien era a la fecha Arzobispo de Caracas y Primado de Venezuela, después de mucho discutir con el Dr. José Gregorio todo lo útil que aún podía ser a su país y al mundo, aprobó finalmente la vocación. Monseñor Castro envió una carta de recomendación con fecha 6 de octubre de 1907 en la que solicitaba al Prior de la orden de San Bruno en La Cartuja de Farneta cercana al pueblito de Lucca, Italia, el ingreso del Dr. José Gregorio en dicho claustro. Además el Dr. José Gregorio por su parte envió también una carta al Prior.

El 16 de julio de 1908 llegó el Dr. José Gregorio finalmente a la Cartuja de Farneta. Los preliminares de su ingreso consistieron en un nuevo examen de su vocación que habría de durar varios días. En estos días se instruía al aspirante a novicio sobre los pormenores de su vida futura y de todos los detalles de la orden en la que iba a ingresar, al mismo tiempo que se comprobaba si su vocación era puramente religiosa o si simplemente se trataba de reacción pasajera ante circunstancias adversas de la vida de este mundo.

Una vez probada su vocación, Fray Etienne le lavó los pies, ceremonia previa a ser recibido en la celda por el Prior de la orden. Este lavatorio de pies simboliza que el novicio debe dejar tras de sí al entrar en clausura 'el polvo del siglo' y consagrar su vida a la oración y la devoción.

El período de postulado habría de durar un mes. Durante ese mes el futuro novicio vistió un manto negro sobre sus ropas civiles al acompañar a los cartujos en todas sus actividades monacales. En esos días el maestro de novicios, Fray Etienne, se encargaba de instruirlo en las labores que una vez aceptado en la orden, habría de ser su quehacer diario.

Al cabo de este mes de postulado, probada una vez más la voluntad y la vocación de José Gregorio, el Prior lo propuso ante los frailes de la comunidad para la toma del hábito.

En la sala del capitulo de la cartuja, el Dr. José Gregorio arrodillado a los pies del Prior, y con las manos de este entre las suyas, respondió a las preguntas que éste le formulaba en latín.

Una vez concluido el interrogatorio los frailes debían votar con respecto a la aceptación del Dr. José Gregorio como cartujo, mientras el futuro novicio se retiraba a la capilla en espera del resultado. La votación se haría privada y en secreto. Cada fraile debía colocar un grano negro o uno blanco en una urna según fuera su opinión con respecto al ingreso del nuevo novicio en la orden.

Al contarse los granos se comprobó una mayoría de granos blancos, y en consecuencia el Dr. José Gregorio fue conducido nuevamente a la sala del capítulo, donde hubo de escuchar una nueva alocución del Padre Prior, de rodillas repitió su solicitud de ingreso en la orden, a lo que el Padre Prior respondió:

"En el nombre de Dios y de la Orden, en mi nombre y el de mis Hermanos, yo os admito entre nosotros; y os prevengo de que hasta vuestra profesión vos sois libre de retiraros, pero nosotros también, de nuestra parte, podemos despediros si vuestra conducta nos desagrada".

Inmediatamente después le dio el "beso de paz", y seguidamente el Dr. José Gregorio fue a arrodillarse ante los pies de cada uno de sus nuevos hermanos en la orden, quienes a su vez, solemnemente conmovidos, también lo besaron y lo abrasaron.

A partir de ese momento ya el Dr. José Gregorio nunca más podría vestir las ropas seglares, sino que bajo el manto negro, habría de llevar ahora el cilicio de piel de cabra que impone la orden y la túnica blanca de los novicios. Además su cabello fue cortado al rape y le afeitaron el bigote que había conservado hasta el momento. Su nombre pasó a ser entonces el de "Hermano Marcelo", y se le adjudicó una celda en el convento que ostentaba en la puerta en una tablilla la letra U y una sentencia en latín tomada de la Biblia:

"Vir obediens loquetur victoriam"

Era el 29 de agosto de 1908. Con el nombre de Fray Marcelo nacía el Dr. José Gregorio a una nueva vida de duras privaciones, pues las reglas de la orden obligan al novicio a familiarizarse desde el principio con todos los rigores de la vida cartujana.

Los días en la cartuja se dividían en 7 horas de sueño, 15 de estudio y ejercicios espirituales, y 2 horas de trabajo físico. Las celdas cartujanas están compuestas de dos compartimientos, uno destinado a dormitorio y el otro destinado al estudio; cuentan también con un pequeño patio, donde a solas realizan los trabajos que consisten fundamentalmente en cortar leña con hacha. De éstos aposentos no pueden salir los monjes sino cuando el Prior o el Maestro de Novicios se lo piden. La comunicación está prohibida en todo momento púes hasta en los oficios religiosos deben permanecer con la vista baja. Si precisan de algo, tienen que escribirlo en un papel y colocarlo en el torno de la celda en el cual se les colocan los escasos alimentos.

Este régimen es de total aislamiento no solo del contacto humano sino de todos los posibles placeres del cuerpo como pueden ser el comer y el beber. Las mortificaciones son constantes pues el cilicio molesta en su contacto directo con la piel, y cuando hace frío, aunque las ropas son de lana, resulta muy incomodo, púes no les es permitido encender fuego para calentarse, ni siquiera cuando la temperatura llega hasta varios grados bajo cero en la escala centígrada.

Todo parecía indicar que Fray Marcelo tomaría finalmente el hábito y seguiría sin tropiezos el camino que se había trazado; sin embargo, el señor tenía deparado un destino diferente al fervoroso cartujo, pues la salud de Dr. José Gregoriose vio quebrantada ante las duras reglas de la orden. El padre superior D. Rene, considero prudente el que Fray Marcelo volviera a ser el Dr. Dr. José GregorioHernández y que regresara por unos años a Venezuela hasta que su salud se viera totalmente restablecida.

Por esa razón, y contra su voluntad, Dr. José Gregoriose vio precisado a dejar los hábitos y a abandonar la Cartuja de Farneta nueve meses después de haber ingresado en ella.

Llega a Caracas en abril de 1909, obtuvo muy pronto licencia del Arzobispo para ingresar el 21 de abril al seminario "Santa Rosa de Lima". Pero él designio de Dios para él no le permitiría alcanzar el prebisterado.

A la muerte del bachiller Rangel en 1909 fue nombrado Jefe del Laboratorio del Hospital Vargas hasta su muerte en 1919.

Aflora de nuevo (época cierre universitario) en Dr. José Gregorioel deseo de regresar al claustro y de intentar la consagración radical. Así acompañado de su hermana Isolina, embarco de nuevo a Roma. Iría al colegio Pío Latino Americano para hacer la Teología y así allanar el ingreso al monasterio. Desde Noviembre de 1913 volvió a la misa en comunidad, la oración, estudio y clases. Pero los vientos romanos, le desarrollaron una afección pulmonar, y debió retornar a Venezuela. Después ya no insistiría en la separación del mundo para contemplar a Dios en el silencio del convento.

Dr. José Gregorioya no intenta más la vida religiosa. Comprende que Dios lo llama a la vida seglar. Será un seglar católico ejemplar sirviendo a Dios en sus hermanos desde su vocación de médico, pues así también se puede y se debe ser santo. Continuó ejerciendo como médico ejemplar. Dedicaba 2 horas diarias a servir a los pobres.


ÚLTIMOS AÑOS.
Posteriormente entre los años 1914 y 1915 dicta clases de Medicina en forma privada y sin remuneración alguna en el Colegio Villavicencio.

Entre 1915 y 1917 cuando se reabre la Universidad con nuevas normas y cátedras, se realizaron cursos paralelos dictándose cursos alternos; en 1917 viajó a Estados Unidos a estudiar algunas nuevas técnicas de bacteriología, estuvo en Madrid con Ramón y Cajal, regresó en 1918 y fue el primero en mostrar la toma de la tensión arterial en sus alumnos. En este segundo período hubo un mayor rendimiento docente.

El 29 de Junio de 1919, como todos los días, Dr. José Gregorio se levantó a las cinco, tomó su primer baño del día, rezó el Ángelus, y después se dirigió a la iglesia de la Divina Pastora a escuchar la misa y a comulgar. Como era domingo, no tenía que ir a la universidad, por lo que se fue a visitar algunos de sus enfermos en esa parroquia. Regreso luego a su casa (en el número 3 de San Andrés a Desbarrancado), donde su hermana Isolina le sirvió el desayuno: pan, mantequilla, queso y agua de panela. Después de organizar su consultorio, salió a visitar las casas de sus pacientes, cosa que acostumbraba hacer en las mañanas que no tenía clases, entre las ocho y las once y cuarenta y cinco. Para este recorrido el Dr. José Gregorio iba generalmente a pie.

Poco antes del mediodía llego a su casa, donde tomó su segundo baño del día como era costumbre. A las doce del día rezó el Ángelus y se sentó a almorzar. Este último almuerzo consistió en sopa, legumbres, arroz y carne acompañados de un refresco de guanábana que le enviara su cuñada, Dolores de Jesús Briceño Gonzáles, la esposa de César Benigno.

Para reposar el almuerzo se sentó en la mecedora que tenia para atender a los pobres que venían a verlo durante dos horas todos los días. Estaba esta mecedora junto a una imagen de San José.

Pasada la una y media de la tarde llego alguien a avisarle de que una señora anciana se encontraba muy grave, el Dr. José Gregorio tomó su sombrero y partió enseguida a visitarla. Esta anciana vivía entre Amadores y carbones.

Cuando salió de consultar a la anciana enferma, el Dr. José Gregorio, considerando que esta era muy pobre decidió el mismo irle a comprar las medicinas que le había recetado y para ello se llegó hasta la farmacia que se encontraba en la esquina de Amadores.

En la esquina de Amadores y Urapal se encontraba estacionado un tranvía y en el momento en que salía el Dr. José Gregorio de la farmacia con las medicinas otro tranvía subía desde Guanabanos hacia Amadores. Cuando fue a cruzar la calle por delante del tranvía que se encontraba detenido, sin percatarse de que un automóvil se acercaba en esa dirección, sorprendido por la aparición inesperada del transeúnte el chofer no pudo detener a tiempo el vehiculo que conducía a 30 Km. por hora y lo golpeo con el vehiculo, recibiendo el doctor un fuerte impacto que lo lanzó por el aire contra un poste telefónico; golpeándose en su caída con el filo de la acera. Este golpe de acuerdo con el informe forense es lo que ocasiona la muerte del ilustre médico y siervo de Dios pocos minutos más tarde, púes le fracturó la base del cráneo y le provocó una hemorragia interna.

Testigo de excepción: la señorita Ángela Páez se encontraba en ese momento asomada a la ventana de su casa el numero 29 entre Guanabano y Amadores y pudo ver el accidente. De acuerdo a su testimonio cuando Dr. José Gregorio vio que se le abalanzaba el automóvil, exclamo: "Virgen Santísima".

Por extraña coincidencia el que conducía el automóvil Fernando Bustamante Morales, iba a ser compadre de Dr. José Gregorio y este había curado en una ocasión a su madre y salvado de la peste a una de sus hermanas.

En el mismo auto que lo atropellara llevaron al Dr. José Gregorio hasta el Hospital Vargas. Cuando llegaba el coche con la victima ya en estado de coma salía en ese momento del hospital el Presbítero Tomás García Pompa, Capellán de esa institución quién al enterarse del caso regresó justo a tiempo para imponer los Santos Oleos al moribundo

También en el mismo auto del accidente fueron a buscar al doctor Luis Razzetti, quien habría de firmar el acta de defunción:" además de la fractura de la base del cráneo certificada, tenía una ligera herida en la sien derecha, y un morado en la misma sien, señales del golpe contra el poste de hierro; por la nariz y la boca le brotaba sangre; más arriba de las rodillas tenía una franja morada en ambas piernas".

Las hermanas de San José de Tarbes fueron las encargadas de la piadosa labor de amortajar a José Gregorio. Una vez examinado y amortajado el cuerpo fue trasladado a la casa de sus hermanos José Benigno, Avelina y Hercilia Hernández, en el número 57 en la avenida Norte, entre Tienda Honda y Puente de la Trinidad. La elección de esta casa para exponer el cuerpo se hizo tomando en cuenta el que era más grande que la del Dr. José Gregorio y como se esperaba una gran afluencia de dolientes en esta casa sería más fácil acomodarlos.

Sin embargo la reacción popular fue muy superior a lo que se esperaba. La noticia de su muerte fue trasmitida por toda Caracas en cuestión de minutos y el número de personas que se presentó a ofrecer sus últimos respetos al doctor Hernández fue tan grande que las autoridades tuvieron que intervenir para organizar el desfile incesante de dolientes.

Durante toda la noche estuvieron desfilando pacientes y amistades por la capilla improvisada en la casa de la avenida Norte para ver por última vez al médico y al amigo que tanto bien les había hecho en éste mundo. A las siete de la mañana del día siguiente, se realizó el oficio de difuntos de cuerpo presente el entonces Arzobispo de Caracas Primado de Venezuela Monseñor Felipe Rincón Gonzáles. A la luctuosa ceremonia concurrieron sus familiares y un gran número de representantes de organizaciones religiosas.

A las 10 de la mañana del 30 de Junio se inició el traslado del féretro hacia el Paraninfo Universitario. Este habría de hacerse en los hombros de los estudiantes y de sus discípulos. Dos largas hileras de colegas y estudiantes precedían el cortejo fúnebre. Cada uno de estos portaba una corona floral.

Una vez depositada la fúnebre carga se estableció una guardia de honor en torno al ataúd integrada por cuatro alumnos los cuales eran reemplazados cada media hora. Las ofrendas florales que según algunos sumaban más de mil coronas, fueron colocadas en el salón central del Paraninfo y en otros salones.

Si grandioso había sido el desfile hacia el Paraninfo Universitario, indescriptible resultaría el desbordante cortejo hacia la Catedral. Toda Caracas se desbordaba en un verdadero mar humano para ver pasar por última vez al que tantas veces recorriera sus calles para llevar salud, consuelo y ayuda.

Su fama como médico, sus virtudes y su vocación religiosa impactaron poderosamente la opinión popular venezolana. Objeto, desde su muerte, de un auténtico culto, su pueblo natal se convirtió en un sitio de peregrinaje. En 1949, se abrió en el Vaticano el proceso de su canonización, habiéndosele concedido, en 1986, el grado de «venerable», penúltima categoría antes de la de «santo». Sus restos son venerados en la santa iglesia de la Candelaria de la ciudad de Caracas.

El pueblo venezolano que recibió y aún cree recibir los beneficios de su prodigioso apostolado, se ha adelantado con sabia osadía a considerarlo como el santo de su devoción. La Iglesia Católica con su sagrada autoridad ha de confirmar uno de estos días, según el pronóstico de algunos de sus personeros, esa consagración. Vox populi, vox Dei.


ORACIONES
ORACION DIARIA

AL SIEVO DE DIOS Dr. José Gregorio Hernández
Oh Señor Dios Mió Que Todo Lo Puedes Y Que Habéis Acogido En Tu Seno A Vuestro Amado Siervo José Gregorio, Que Por Vuestra Gran Misericordia Le Diste El Poder De Curar Enfermos En Este Mundo, Dadle Señor La Gracia De Curarme , Como Medico Espiritual, Mi Alma Y Mi Cuerpo Si Ha De Ser Para Tu Gloria. Te Pido Esto Señor Dios Mío En Nombre De Tu Amado Hijo Quien Enseñó A Orar Diciendo: Padre Nuestro...

NOVENA PARA OBTENER FAVORES POR INTRCESION DEL SIERVO DE DIOS
ORACION PARA TODOS LOS DIAS

Oh Trinidad Amabilísima En Voz Creo, En Vos Espero, Os Amo Con Todo Mi Corazón Y Os Pido Llenéis Mi Alma De Vuestra Gracia Y Lo Confirméis En Ella; De Modo Que Jamás Deje De Ser Vuestro Santo Templo Y La Morada De Vuestras Delicias, Vos Habéis Elegido A Vuestro Siervo José Gregorio Para Enseñar A Los Hombres A Amaros Sobre Todas Las Cosas, Serviros Fielmente Y Amar Al Prójimo Con Santa Caridad, Animado Yo Con Esta Consoladora Doctrina Del Evangelio Os Adoro Y Bendigo Por Las Virtudes Y Prerrogativas Que Habéis Concedido A Nuestro Siervo Y Edificado Con Su Ejemplo Os Pido Por Su Eficaz Intercesión Que Me Asistáis En Todas Mis Necesidades, Especialmente En Esta Que Encomiendo. Dignaos Trinidad Misericordiosisima, Oír A Vuestro Siervo Concediéndome El Favor Que Os Pido Si Es Para Mayor Gloria Vuestra Y Bien De Mi Alma. Amen.

PRIMER DÍA

Oh Padre Eterno Omnipotente Dios Os Alabo, Glorifico Y Bendigo Y Doy Gracias Por Todas Las Que Concedisteis A Vuestro Siervo José Gregorio Y, Por Su Intercesión Os Pido Oigas Los Ardientes Votos Que Hago Para Alcanzar De Vuestra Soberana Bondad El Favor Que Humildemente Os Suplico. Aquí Se Pide Lo Que Se Desea. Padre Nuestro, Avemaría Y Gloria

DÍA SEGUNDO

Oh Divino Verbo Encarnado Por Amor A Los Hombres Y Ese Mismo Amor Sacrosanto En Los Altares, Os Doy Las Gracias Por Las Carisimas Inefables Con Que Cada Día Favorecías El Alma De Vuestro Siervo José Gregorio Al Recibiros Con Tan Santas Disposiciones En La Sagrada Comunión, Yo Por Su Intersección Os Pido El Favor Que Tanto Necesito Aquí Se Pide Lo Que Se Desea Padrenuestro, Avemaría, Gloria

DÍA TERCERO

Oh Espíritu Santo Fuente Inagotable De Amor Y Vida Os Alabo Y Doy Gracias Por Haber Elegido Por Morada El Alma De Vuestro Siervo José Gregorio Y Por Su Intercesión Os Pido Este Favor Aquí Se Pide Lo Que Se Desea Padrenuestro, Avemaría, Gloria

DÍA CUARTO

Oh Fidelísimo Siervo De Dios José Gregorio Oye Las Suplicas De Mi Corazón, Y Así Como En La Tierra Socorriste A Los Pobres, Enfermos Y Atribulados Con Tus Limosnas, Ciencias Y Buenos Consejos Ahora Feliz En El Cielo, Protégeme, Y En Prueba De Que Olvidas, Alcánzame El Favor Que Confiada Y Humildemente Te Pido..........Si Es Para Mayor Gloria De Dios Honra De Maria Inmaculada Tu Propia Exaltación De Los Altares Y Bien De Mi Alma . Amen. Aquí Se Pide Lo Que Se Desea Padrenuestro, avemaría, Gloria

DÍA QUINTO

Oh Señor Mío Jesucristo Tu Que Miraste Con Complacencia La Humanidad Y Caridad De Vuestro Siervo José Gregorio, Os Suplico Le Concedas La Gracia De Ayudarme A La Salvación De Mi Alma Y Que Su Ejemplo Perdure En Nosotros Para Grandeza De Tu Gloria Amen. Aquí Se Pide Lo Que De Desea Padrenuestro, Avemaría, gloria

DÍA SEXTO

Seráfico San Francisco De Asís Alcánzale A Este Insigne Hijo De Tu Orden Tercera José Gregorio El Honor Supremo De Ser Elevado A Los Altares. Y Tu Gloriosa Santa Teresa De Jesús, Has Prueba De Tu Valimiento Ante La Soberana Majestad, celebrando
La Hora De Su Beatificación. Amen Aquí Se Pide Lo Que Se Desea Padrenuestro, avemaría, Gloria
DÍA SEPTIMO

Oh Virgen De Las Mercedes Obtenga De Vuestro Divino Hijo Para Este Pueblo Venezolano Que Tiernamente Os Ama, La Gracia Insigne De La Exaltación A Los Altares De Vuestro Devoto José Gregorio Hernández, Que Tan Inefablemente Os Amo
Aquí Se Pide Lo Que Se Desea Padrenuestro, Avemaría, gloria
DÍA OCTAVO

Señor Dios Mío Mi Redentor Y Mi Todo Acordaos De Esta Alma Pecadora, Para Que Se Vista Con La Humildad Y Caridad Con Que Vuestro Siervo José Gregorio Os Sirvió En Este Mundo, Haciendo El Bien En Tu Santo Nombre Y Sirviéndonos De Ejemplo Para Santificarnos En Tu Gracia. Amen Aquí Se Pide Lo Que Se Desea Padrenuestro, Avemaría, gloria

DÍA NOVENO

Mi Alma Glorifica Al Señor Y Mi Espíritu Esta Transportado En Gozo De Dios Salvador Mío, Porque Ha Puesto Sus Ojos En La Bajeza De Su Esclava , Por Lo Tanto Ya Desde Ahora Me Llamaran Bienaventurada Todas Las Generaciones , Porque Ha Hecho En Mi Cosas Grandes Aquel Que Es Todopoderoso, Cuyo Nombre Es Santo, Y Cuya Misericordia Se Derrama De Generación En Generación Sobre Todos Los Que Le Temen. Hizo Alarde De Su Brazo, Deshizo Las Miradas Del Corazón De Los Soberbios, Derribo Del Solio A Los Poderosos Y Ensalzo A Los Humildes, Colmo De Bienes A Los Hambrientos, Y A Los Ricos Los Despidió Sin Nada Acordándose De Su Misericordia Acogió A Israel Su Siervo: Según La Promesa Que Hizo A Vuestros Padres, A Abraham Y Su Descendencia Por Los Siglos De Los Siglos. Amen. Aquí Se Pide Lo Que Se Desea Padrenuestro, Avemaría, gloria

SÚPLICA PARA TODOS LOS DÍAS

Conceden 300 Días De Indulgencia Por Cada Vez

Que Se Rece Esta Oración Oh Dios Misericordioso Que Te Has Dignado Escoger A Venezuela Para Ser La Patria De Tu Siervo José Gregorio Quien Prevenido Por Tu Gracia Practico Desde Niño Las Mas Heroicas Virtudes, En Especial Una Fe Ardiente , Una Pureza Angelical Y Una Caridad Encendida , Siendo Esta La Escala Por La Cual Su Alma Voló A Su Divino Encuentro Cuando Recibiste El Holocausto De Su Vida Concédenos Que Brille Pronto Sobre Su Frente La Aureola De Los Santos , Si Es Para Mayor Gloria Y Honor De La Santa Iglesia. Te Lo Pedimos Por Los Meritos De Cristo Nuestro Señor Amen

domingo, 25 de octubre de 2009

EL EVANGELIO DEL DÍA DOMINGO


Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario


Hoy la Iglesia celebra :
San Rubén Jesús Lopez Águilar , San Antonio de Santa Ana Galvao , Santos Crispin y Crispiniano, Beato Carlo Gnocchi

Leer el comentario del Evangelio por : San Gregorio de Nisa « Y al momento recobró la vista y seguía a Jesús por el camino»


Evangelio según San Marcos 10,46-52.


Después llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo -Bartimeo, un mendigo ciego- estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!". Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten piedad de mí!". Jesús se detuvo y dijo: "Llámenlo". Entonces llamaron al ciego y le dijeron: "¡Animo, levántate! El te llama". Y el ciego, arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él. Jesús le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?". El le respondió: "Maestro, que yo pueda ver". Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado". En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.


Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

sábado, 24 de octubre de 2009

Un privilegio: ser misionero



Dios quiere que yo le ayude a llevar la buena nueva de la salvación a mis hermanos

¿Qué le pasa al mundo?

Una de los juegos más agradables que podemos hacer es observar. Sentarnos y pretender no formar parte del mundo que nos rodea. ¿Qué vemos? ¿Qué descubrimos? Quizá haya un camino de industriosas hormigas llevando alimento y moviéndose como en un periférico lleno de tráfico o descubrimos una brisa cálida que mece las hojas de los árboles o sencillamente un grupo de niños juega y grita. Si nos mantenemos al márgen de todos ellos parece que no existimos y que cada uno tiene una tarea importante o divertida, hasta el viento parece concentrado en su trabajo de mover hojas. Cada cuál juega un papel en su pequeño gran mundo. ¿Te imaginas el día que los pájaros decidieran no cantar o el viento no soplar? Imposible, afirmarás, y tienes razón. La creación entera tiene una razón de ser. La naturaleza alaba a Dios simplemente siendo eso para lo que fue creada. ¿Y yo?

Debemos aprender

Dios nos ha amado desde toda la eternidad:
“Dotada de un alma “espiritual e inmortal”, la persona humana es la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma. Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna.”

Piensa qué maravilloso es esto. Existir porque Dios me ama a mí, con mi nombre y apellido. Cada uno de nosotros es amado por Dios en particular. No nacemos nada más porque así se dio por la continuidad de la especie, sino por el amor personal con que Dios quiso crearme. Y como ves, nos quiso crear para la bienaventuranza eterna, es decir, para que vayamos al cielo, para que allí vivamos felices y por toda la eternidad en su presencia.

Tenemos una vocación, un llamado de Dios. Ese llamado de Dios es universal para todos los hombres: ir al cielo. ¿Sabías que todos los que van al cielo son santos? Entonces podemos decir que Dios nos llama a la santidad.

Hasta aquí, todo suena muy bien. Pero los hombres no somos como las hormigas o el viento que alaban a Dios constantemente. Los hombres estamos llamados, invitados, pero no obligados. Tenemos una libertad que nos permite escoger amar a Dios y ser felices o no amar a Dios. No todos los hombres han escogido la bienaventuranza eterna. Dios ideó un plan de redención para ayudarnos. Un plan para salvar a los hombres. Jesús ha entregado su vida para realizar este plan. Él quiere que libremente aceptemos esta salvación y quiere que le ayudemos en esta hermosa tarea: salvar hombres. Unos a otros nos ayudamos, contamos con la gracia de Dios. Amamos a Dios cuando amamos a nuestros hermanos.

Estamos aquí porque esta invitación de Dios tiene en este momento un matiz muy especial. Dios quiere que yo le ayude a llevar la buena nueva de la salvación a mis hermanos. Hoy, el mensaje de Cristo depende del amor, la fe y la esperanza con que yo decida hacerlo mío y comunicarlo a los demás.

Jesús se quiere valer de mí para que le ayude a salvar almas. ¡Qué gran amor y confianza me tiene! La forma de agradecerle esta vocación es siendo muy fiel a su amor.

¿Qué le voy a contestar a Dios? ¿Cómo voy a responder a la confianza que Él está depositando en mí?

No permitas que la grandeza de la misión te asuste. Ciertamente es un camino que parece rebasarnos, pero Jesús no nos manda solos. Cuando nos pide algo, siempre va con nosotros. Él quiere que hagamos las cosas por Él, pero siempre conÉl y en Él. Vamos a aprender a escuchar a Cristo, pero sobre todo vamos a aprender a vivir muy unidos a Él.

Este curso nos dará algunas herramientas básicas para que podamos ser misioneros, por eso es importante participar activamente. La vida de un misionero depende de la relación Amorosa entre Dios y la persona. Se trata de vida misionera, amor vivo y activo a Dios Nuestro Señor.

Propósito

Vamos a poner un propósito: visitar a Jesús Eucaristía y preguntarle qué quiere de mí. Pídele que te enseñe a amar y a dejarte amar por Él.

Algo que no debes olvidar

- Dios nos ama desde toda la eternidad
- La vocación universal es a la felicidad eterna, es decir la salvación de todos los hombres
- Dios tiene un plan de salvación. Me invita a ayudarlo a salvar hombres.
- Jesús prometió estar siempre conmigo.
- El misionero ama a Dios en sus hermanos.






ESTE 28 DE OCTUBRE MARACAIBO SE LLENA DE ENTUSIASMO PARA RECIBIR A MARTÍN VALVERDE EN INTIMO, UNOS DE LOS CONCIERTOS MAS ESPERADOS Y NO TE LO PUEDES PERDER......

viernes, 23 de octubre de 2009




Misionero Parroquial (EMP)

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Su esencia


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1. ¿QUÉ DEBE SER EL EMP?

Debe ser antes que nada un equipo eclesial que expresa el SÍ o compromiso personal con Cristo, a la vez que el SÍ comunitario (estaciones 1 y 2) de quienes integran la comunidad parroquial. (Puede ser de otras instancias específicas y entonces surge el EME (equipo misionero específico - estación 3b).

2. ¿QUIÉN INTEGRA EL EMP?

El párroco y coordinadores o responsables de los diversos grupos, equipos, movimientos y asociaciones parroquiales como expresión visible de la comunidad que ha dado el SÍ misionero personal y comunitario (estaciones 1 y 2) este SÍ constituye el boleto indispensable para subirse al tren misionero.

Supone, por tanto, dejar de concebir a la parroquia, párroco y parroquianos , como agentes y destinatarios preponderantemente cultuales para asumir la misión como el elemento clave del ser cristiano.

3. ¿POR CUÁNTO TIEMPO?

Como equipo mientras dura el período de preparación, realización, evaluación y organización de la post-misión o misión permanente. Terminada esta etapa surgirán el EMP los diversos EME que la misión permanente requiera.

El primer paso para la misión permanente será la elaboración del Plan misionero parroquial (estación 14) que supondrá la reestructuración de fuerzas vivas parroquiales.

Para las parroquias que hasta ahora no tenían consejo parroquial, el EMP sería el principio de ese órgano responsable de toda la acción evangelizadora parroquial.

Para las parroquias que ya tenían Consejo, el EMP lo revitalizará.


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Su acción


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¿Qué debe hacer el EMP?

1. Constituirse como Equipo Misionero bajo la coordinación del párroco a través del Retiro Misionero (estación 5). En las parroquias donde ha habido Consejo Parroquial, el decano por medio de su equipo EMD (estaciones 3 y 4) promoverá la constitución de los EMP.

2. Profundizar en la espiritualidad misionera (estación 7).

3. Convocar nuevos misioneros (estación 8) a fin de que pueda llegarse a los destinatarios de la Misión Parroquial 2000: los alejados.

4. Planear fechas, lugares y formas de realizar las diversas "estaciones" de la etapa fuerte de la Misión:


Mentalización en la espiritualidad misionera a todos los integrantes de los grupos, equipos, movimientos y asociaciones para que se integren como misioneros.
Distribución de los misioneros por sectores o por etapas en que se realizará la misión.
Organización de la capacitación de los misioneros para la fase extensiva.
Selección de los pregoneros para la fase intensiva y capacitación para el uso adecuado del material diocesano.
Las celebraciones de envío y del cierre de la etapa fuerte.
Los tiempos para evaluar y planear.
La continuidad de la Reiniciación Cristiana.
5. Evaluar la realización tanto de la fase extensiva como de la intensiva.

6. Elaborar el nuevo Plan Misionero Parroquial.


Conclusión


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El EMP no puede ser un grupo o equipo más del la parroquia, sino que es EL EQUIPO , puesto que está integrado por todas las fuerzas vivas de la parroquia. Un equipo concebido así, será la clave para garantizar la continuidad de la MISIÓN .

"QUIEN NOS AMA, NOS AYUDA"


martes, 20 de octubre de 2009

lunes, 19 de octubre de 2009

domingo, 18 de octubre de 2009

EL EVANGELIO DEL DIA DOMINGO

Vigésimonoveno Domingo del Tiempo Ordinario

Hoy la Iglesia celebra : Evangelista San Lucas, Los Hechos de los Apóstoles

Lecturas

Leer el comentario del Evangelio por : Santo Tomás de Aquino
«El que quiera ser grande, sea vuestro servidor»


Evangelio según San Marcos 10,35-45.

Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir".
El les respondió: "¿Qué quieren que haga por ustedes?".
Ellos le dijeron: "Concédenos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria".
Jesús les dijo: "No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré?".
"Podemos", le respondieron. Entonces Jesús agregó: "Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo.
En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados".
Los otros diez, que habían oído a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos.
Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes;
y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos.
Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud".


Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

sábado, 17 de octubre de 2009


Historia del DOMUND


Su origen


Cuando el Cardenal-arzobispo de Milán, Aquiles Ratti, es elegido Pontífice en 1922, bajo el nombre de Pío XI, viene ya aureolado con la fama de gran favorecedor del apostolado misionero. Ha instituido en su vasta Diócesis un activo secretariado diocesano de Misiones, que ha extendido por toda ella la Obra de la Propagación de la Fe. Hasta ha fijado en favor de esta Obra una gran jornada anual, que debe celebrarse el día de la Epifanía en todas las Parroquias y Centros religiosos diocesanos.

A las pocas semanas de su entronización como Papa, elige en la persona de Mons. Roche, al primer Obispo indígena, que inaugurará la serie de Prelados autóctonos de rito latino en el siglo XX. Pocos días después promulga como Pontificia a la obra de la Propagación de la Fe, junto con la Obra de la Santa Infancia y del Clero Indígena; y las declara instrumento principal y oficial de la cooperación misionera de toda la Iglesia católica.

En 1925. abre en el Vaticano, en pabellones levantados sobre el patio célebre del Belvedere, una espléndida Exposición Misionera, aprovechando la afluencia de peregrinos al nuevo año santo, con el fin de promover las vocaciones misioneras, suscitar el interés de los fieles por los problemas de las Misiones y excitar su generosidad espiritual y material.

En febrero de 1926, publica la célebre encíclica Rerum Ecclesiae, en la que reafirma la importancia y urgencia de los objetivos misioneros programados al principio de su Pontificado y manifiesta su resolución inquebrantable de acortar las etapas para su realización. "La Iglesia -afirma en esta encíclica- no tiene otra razón de ser sino la de hacer partícipes a todos los hombres de la redención salvadora, dilatando por todo el mundo el reino de Cristo". Antes de terminar ese año, consagrará el mismo Papa a los seis primeros Obispos indígenas de China. Y es, precisamente en este año de tan notables acontecimientos, cuando va a tener lugar otro hecho significativo: La institución de la jornada misionera de octubre. Las OMP desde su promulgación como Pontificias en 1922, se habían ido desarrollando, bajo el impulso de sus consejos generales y de sus direcciones nacionales y diocesanas, en diversas naciones, especialmente en las de antigua cristiandad. Pero no podía esperarse de estas Obras, aunque contaran con numerosos y valiosos colaboradores, que influyesen de manera decisiva en el Pueblo de Dios.

Así, en este clima tan favorable a la causa misionera de la Iglesia, surge en el seno del Consejo General de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe (algunos creen que por determinación del mismo Pontífice) la iniciativa de celebrar una Jornada Mundial de propaganda, que constituya un serio aldabonazo en la conciencia de todo el Pueblo de Dios, para recordarle su responsabilidad misionera de dimensión universal.

Se proponen cinco grandes objetivos

1-Oración ferviente al Señor para acelerar su reinado en el mundo.

2-Hacer comprender a todos los fieles el formidable problema misionero.

3-Estimular el fervor misionero de los sacerdotes y de los fieles.

4-Dar a conocer mejor la Obra de la Propagación de la Fe.

5-Solicitar la ayuda económica en favor de las Misiones.




En concreto, el Consejo Superior General suplica entre otras cosas:

"-Que se fije el domingo penúltimo de octubre como jornada de oración y propaganda misionera en todo el mundo católico".

-"Que se celebre en esa jornada la misa "por la evangelización de los pueblos" "

-"Que la predicación, en ese día, sea de carácter misionero, con especial referencia a la Obra de la Propagación de la Fe ".


Un breve rescripto de la Sagrada Congregación de Ritos, firmada por el Prefecto Cardenal Vicco, con fecha 14 de abril de 1926, será el acta fundacional de este Domingo Mundial de Misiones o "Domund", como lo llaman los pueblos hispánicos. Al comienzo de tal rescripto, figura esta lapidaria frase: "Nuestro Santísimo Señor, el Papa Pío XI, acogiendo benigno los votos y preces elevados, se ha dignado oír y aprobar dichas peticiones". El que este documento lleve la impronta de la Sagrada Congregación de Ritos señala el carácter principalmente espiritual de esta jornada misionera mundial.

El "Domund" está ya en marcha.

Significación de esta jornada en el quehacer misionero de la Iglesia.
Esta Jornada Mundial ha supuesto para el apostolado misionero un impulso formidable, difícil de superar por otros medios, tanto por su extensión como por su profundidad. Pablo VI la ha calificado, en diversas ocasiones: -"como un acontecimiento de gran relieve en la vida de la Iglesia"; -"genial intuición de Pío XI"; -"ocasión de hacer sentir su vocación misionera a la Iglesia, a nuestros hermanos en el episcopado, al clero, a los religiosos y religiosas y a todos los católicos"; -"poderosa e insustituible ayuda para las Misiones"; -" acrecentamiento de la fe tanto en las Iglesias de antigua cristiandad, como en las jóvenes Iglesias".

Catequesis eficaz de la doctrina misionera conciliar. En el mensaje que en 1972 dirigió Pablo VI al Cardenal Renard, arzobispo de Lyon, con motivo del Congreso Internacional de las OMP, refiriéndose al "Domund", escribía: " Estas ornadas seriamente preparadas permiten a los cristianos una mirada nueva sobre las Misiones... Examinar la evangelización local y evangelización lejana en una misma pastoral misionera, cuya única fuente es Cristo". Es incalculable el bien inmenso que han ocasionado los mensajes de los Pontífices que han sucedido a Pío XI, con motivo de la celebración de esta jornada. Con razón pudo llamar a este día el Prefecto de Propaganda Fide, Cardenal Van Rossum, el Gran día de la Catolicidad.

Desde que Pablo VI inauguró su Pontificado en 1963, hasta el presente, no ha habido año en que el Vicario de Cristo no haya enviado su particular mensaje para esta jornada misionera mundial.

En cada uno de estos mensajes se presenta, en primer lugar, un tema importante sobre la actividad misionera de la Iglesia. Todos estos temas, diferentes cada año, podían muy bien formar un práctico y actualísimo Manual de Misionología,. del que mucho podrían aprender cuantos están comprometidos en la promoción de la animación misionera. En segundo lugar, se recuerda a los fieles, bajo diversos aspectos, la naturaleza de las Obras Misionales Pontificias y la necesidad y urgencia en promoverlas. Son ellas el instrumento principal del que disponen el Papa y los Obispos para la cooperación misionera del Pueblo de Dios, en su doble dimensión espiritual y material. El actual Pontífice, Juan Pablo 11, ha seguido los mismos derroteros de su predecesor, haciendo de sus mensajes y discursos sobre el Domund, una profunda catequesis doctrinal sobre las responsabilidades misioneras de todos los hijos de la Iglesia y presentando a las OMP como el programa mínimo de una eficaz cooperación misional.

Coordenadas de esta jornada misionera. Existe, según la fisolofía tradicional, una ley de causalidad, que conviene recordar al preparar esta jornada: "Los mismos elementos que han contribuido a dar la vida a un ser, a un organismo vivo, a una institución, son llamados también a colaborar en su desarrollo y perfeccionamiento".

Ahora bien, el "Domund" nació bajo el signo de estos caracteres distintivos: -claro universalismo misionero; -concientización del deber misionero; -colaboración intensa espiritual; -ayuda generosa material; -vinculación íntima a la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe. Ante la costumbre, tan frecuente hoy, de criticar las organizaciones eclesiales, sobre todo de origen preconciliar, hemos de responder que puede admitirse este desvío o rechazo en cuanto a aquellas instituciones u organismos que han mostrado su fracaso o su debilidad al paso del tiempo; pero no para aquellos que han visto afirmarse y potenciarse al ritmo de los años.

Si los caracteres antes expuestos han sido válidos hasta ahora, ¿por qué suprimirlos o cambiarlos? En un proverbio oriental, con dejos de delicada poesía, se dice: "Los que beben de la corriente de un gran río, deben acordarse de la fuente>,

Examinemos estos caracteres más atentamente.

-Claro universalismo misionero.

Según Pablo VI, la difusión, entre el Pueblo de Dios, de la doctrina sobre el universalismo misionero, es la primera y más importante finalidad que se asignó a esta jornada desde su inicio... "Este mismo universalismo misionero ha constituido también el motivo fundamental de todas nuestras exhortaciones.... con ocasión de este Domingo Mundial Misionero de Octubre" (Mensaje Domund 1976). Los que están comprometidos en la promoción de esta jornada deben conocer las razones de estas prioridades del universalismo misionero y saber defenderlas en todos sus aspectos doctrinales, espirituales y materiales, con respuestas breves, claras, sencillas, comprensibles y convincentes.

Una objeción muy extendida, de apariencia lógica, funesta por sus resultados y resumen de todas las dificultades que se oponen a la penetración del ideal misionero, es ésta: "Las Misiones las tenemos aquí. ¿Para qué trabajar por las Misiones lejanas?"

Uno de los más célebres y eficaces propagandistas del Domund, el Obispo Fulton Sheen, director que fue en Estados Unidos de la Obra de la Propagación de la Fe, solía argumentar así contra los que calificaban de aberración el ayudar a las Misiones lejanas, cuando dentro de la nación o Diócesis, había tantas necesidades por remediar:

"La Diócesis, la Parroquia o el individuo que prefiere gastar todas sus energías en casa, antes de emplearlas en las Misiones lejanas, es semejante al que, temiendo un empobrecimiento del corazón por el fluir de la sangre hasta las extremidades del organismo, levanta barreras para detener la sangre en el corazón. Este tal, bien pronto advertirá que las manos y los pies quedan paralizados y que también el corazón se debilita. Del mismo modo, el Cuerpo Místico de Cristo tiene necesidad de que se haga correr la sangre hasta las partes más lejanas del organismo, para que vuelva más enriquecida al corazón. La parte derecha e izquierda del corazón no tienen comunicación directa entre sí. Solamente pueden comunicarse enviando la sangre a través de todo el cuerpo. De esta manera habrá unión y comunión entre todos los cristianos. Sólo cuando haya unión con todos los miembros del Cuerpo Místico, a través del mundo entero, podrá verificarse la plena renovación de la Iglesia".

- Concientización del deber misionero.

Debemos aprovechar el " Domund " para formar la conciencia de los grupos cristianos a los que estamos vinculados. Quien estudie con detenimiento los textos conciliares, echará pronto de ver el avance positivo que ha supuesto el Concilio en este aspecto, en comparación con lo que antes se pensaba y practicaba entre no pocos cristianos, que se decían amigos de las Misiones. El Padre Arrupe, general que fue de la Compañía de Jesús, en una acertada intervención en el Aula conciliar, señaló concretamente los antiguos defectos: "Cierto infantilismo, derivado también de las informaciones misioneras que iban destinadas más bien a los niños que a los adultos. Sentimentalismo, fijándose preferentemente en los problemas del dolor y la miseria, descuidando otros más graves y urgentes. Complejo de superioridad contra el sentir cristiano, demostrando ignorancia de los valores religiosos y culturas de aquellos pueblos. Miopía, por agrandar los propios problemas de su país, Diócesis o Parroquia, y empequeñecer los de la Iglesia misionera, en el mundo no cristiano. Superficialidad en la valoración de las personas de los Misioneros y de sus métodos y resultado en su heroico apostolado ... " Conforme a la doctrina conciliar, el deber sagrado de la cooperación misionera hunde sus raíces en la misma vida Trinitaria; en la voluntad salvífica del Padre; en la virtud redentora del Hijo; en la naturaleza misionera de la Iglesia, vivificada y santificada por el Espíritu Santo. Cimientos inconmovibles son éstos, que recuerdan la parábola del divino Maestro sobre la "casa cimentada en la dura roca", no como la otra edificada sobre la arena.

- Aspectos sobrenaturales de la cooperación misionera. "Debe ser fundamentalmente sobrenatural, apoyada esencialmente en la gracia, en la liturgia, en la oración privada, sobre el valor expiatorio y satisfactorio del dolor unido al de Cristo" (cf. tema 26: La espiritualidad de las OMP).

- Propaganda moderna e inteligente.

Fijándonos más concretamente en la organización propagandística de esta jornada de octubre, en el deseo de realizarla de la mejor manera posible, no podemos dar de lado al progreso y perfección que hoy ha alcanzado la llamada tecnología de la propaganda; nueva ciencia que cuenta en algunos países con rango universitario. Bueno fuera que las direcciones nacionales o los centros diocesanos de OMP, sobre todo con ocasión de esta ' jornada misional, invitaran a personas que conociesen más a fondo estas técnicas propagandísticas, para asesorar a nuestros colaboradores y renovar un poco los antiguos métodos.

Al comenzar la preparación del " Domund ", debernos revisar el nivel alcanzado por nuestros métodos de propaganda: Instrumentos de que disponen los propagandistas, exposiciones, revistas, carteles, pegatinas, folletos, globos, octavillas, proyecciones, cine, vídeos... Comparémoslos con los que usan otras instituciones más a compás de los tiempos. Nunca creamos que nuestros actuales métodos son los mejores; porque siempre serán perfectibles, en función de una mayor eficacia pastoral, Una propaganda inteligente será siempre una propaganda más persuasiva.

Un pobre ciego se sienta en la escalinata de la Magdalena en París. Lleva colgado del cuello un cartel, con el acostumbrado letrero "Ciego de nacimiento". En aquel día de bella primavera, llegan ante el mendigo dos jóvenes. Uno de ellos, norteamericano, es graduado en propaganda. Ha venido a Francia en visita de inspección a la sucursal de la Compañía multinacional a la que pertenece. Se fija el profesional en las palabras del cartel y en su platillo vacío y dícele a su compañero: "Verás como se llena de monedas la bandeja, ahora vacía. Basta con cambiar las palabras del cartel", Y en vez de Ciego de nacimiento, escribe: Tú ves la primavera, yo no. Aquella sola mañana el ciego recogía más limosnas que en toda la semana anterior.

No queremos simplemente dinero. No debemos considerar la limosna del "Domund" como una ayuda puramente material. La limosna, aunque no cuenta hoy con muchos apologistas en la prensa de nuestros días, tiene a su favor la palabra revelada, que la colma de calurosos elogios. Y es que la limosna no se mide por la cuantía material, sino por el amor con que se entrega... ¿No es el amor el que transforma la limosna en la virtud teologal de la caridad? (cf - tema 23: La limosna misionera). Si recordáramos con frecuencia al pueblo creyente esta inefable verdad evangélica: "Todo cuanto hacéis a estos pequeñuelos, es a mí a quien lo hacéis"; si lográramos grabar en su mente y en su corazón la certidumbre de que por esta ley seremos principalmente juzgados después de nuestra muerte, convertiríamos la jornada misionera en una auténtica competencia de generosidad cristiana. ¿Por qué no lo intentamos.... comenzando por nosotros mismos?

- El "Domund" no es cosa de un día...

Es labor de todo un año. Hasta hace pocos años no era infrecuente considerar ]a cooperación a las Misiones como cuestión de un solo día al año... Pasado el " Domund ", ya podían los propagandistas cruzarse de brazos en el quehacer misionero, hasta la celebración de la siguiente jornada anual. Así como la celebración del día del amor fraterno en el jueves santo no supone amar al prójimo necesitado en ese sólo día, sino que obliga a hacerlo durante todos los días del año; también el deber misionero nos fuerza a cumplirlo durante las 365 jornadas del calendario. Hay un importante documento posconciliar, el Motu Proprio Ecclesiae Sanctae, que aplica a la práctica pastoral los principios y normas del Concilio Vaticano 11. Dice así, refiriéndose al Domund:

"Para aumentar el espíritu misionero en el pueblo cristiano, foméntense las oraciones y los sacrificios diarios, de suerte que el día anual de las Misiones venga a convertirse en símbolo espontáneo de este espíritu."

Así lo practicaron los asociados a la Obra de la Propagación de la Fe durante el pasado siglo. Así, ahora también, comienzan a practicarlo en algunas Diócesis de Estados Unidos ... Y no solamente orando todos los días por la Iglesia misionera, sino con entrega diaria de pequeñas cantidades de dinero, como fruto de sacrificios continuos.

Estas pequeñas limosnas diarias, con el tesoro de las oraciones y sacrificios, se acumularán en las ofrendas del "Domund", haciendo de esta jornada anual el exponente máximo de nuestro diario deber misionero. Para que un país, una Diócesis, una Parroquia o comunidad local pueda decirse misionera, no basta con que en ella se celebre, de la mejor manera posible, una vez al año, la jornada misional de octubre. Es menester que esa ' jornada se considere como integrada vitalmente en un plan anual de pastoral misionera.

- Todo el mes de octubre, "misionero".

Hoy, por desacralización de los días festivos, en los que comienzan a despoblarse las grandes ciudades en búsqueda de un descanso en el trabajo, o de un ambiente menos contaminado, van quedando los templos vacíos, con peligro de que los actos litúrgico-pastorales vayan declinando. La propaganda tradicional en esta jornada y las peticiones de ayuda espiritual y material para las Misiones están abocadas a un gran fracaso, si no se buscan soluciones adecuadas. Es ésta una poderosa razón por la que conviene extender la celebración de esta jornada misionera a una semana entera, y, mejor aún, como se practica en Italia, a las cuatro semanas del mes.

La primera semana se dedica a intensificar la oración misionera (celebraciones paralitúrgicas, horas santas, rosarios, etc.)
La segunda semana se promueve de manera especial el sacrificio y el dolor por las Misiones (labor callada de propaganda, penitencias voluntarias visitas a enfermos para invitarlos a ofrecer sus dolores por la causa misionera, etc.)
La tercera semana (que termina con la fecha del "Domund") se concreta en la caridad (propaganda activa, organización de la colecta por medio de sobres, de huchas, de mesas petitorias, etc.)
La cuarta semana se destina a promover la acción de gracias por la fe recibida y como digna respuesta, la oración y la acción práctica por el fomento de nuevas vocaciones misioneras, salidas de la propia comunidad eclesial.
Vinculación con la Obra de la Propagación de la Fe.

La Obra de la Propagación de la Fe está vinculada a esta jornada anual por su origen, por su promoción y por la recogida y distribución de las ofrendas recibidas. Pablo VI ha recordado diversas veces en sus mensajes esta estrecha vinculación: "A la Obra de la Propagación de la Fe corresponde el honor de haber propuesto a nuestro gran predecesor Pío XI en 1926, la feliz iniciativa de establecer la jornada anual en favor de la actividad misionera de la Iglesia. Ella ha recibido también el oneroso cometido de promover y organizar, con el concurso de las otras Obras Misionales Pontificias, y bajo la dirección de los Obispos, esta jornada anual, y la de distribuir a las Misiones las ofrendas en ella donadas por la caridad del mundo católico".

(misión sin fronteras - Joaquín María Goiburu)

martes, 13 de octubre de 2009

VII CAMINATA JUVENIL MISIONERA

JOVEN DISCÍPULO
VIVE EN COMUNIÓN
CON LA CREACIÓN
El cuidado de la creación. Un llamado apremiante

En todo el mundo, y también en nuestro país, hay evidentes y numerosos signos de que la crisis ecológica se está agravando. Una de las grandes preocupaciones mundiales es el llamado efecto invernadero, causado por el aumento de dióxido de carbono y otros gases en la atmósfera. Esto reduce la irradiación del calor al espacio, quedando atrapado como en un invernadero y produciendo de manera creciente el recalentamiento de la Tierra. Este fenómeno ha empezado a generar fuertes cambios climáticos: sequías, tormentas, inundaciones. Otra gran preocupación es la creciente reducción de la capa de ozono, causada por la alta contaminación del aire, sobre todo por los clorofluorocarbonos, lo que significa una menor protección contra los rayos ultravioletas. Los múltiples efectos de esta menor protección son dañinos y presentan un riesgo serio para nuestra salud.

El primer relato de la creación (Gn 1,1-30), ¿qué nos quiere decir?

La Biblia empieza con estas palabras llenas de fuerza: “En el comienzo Dios creó el cielo y la Tierra” (Gn 1,1). Lo cual, en el lenguaje bíblico, quiere decir: todo tiene su origen en Dios. Es Dios quien da inicio a todo lo que existe. En las últimas décadas del siglo pasado, las ciencias naturales, gracias a sus instrumentos de alta tecnología, han adquirido un conocimiento más profundo y exacto de la génesis del cosmos.
Los datos científicos manifiestan que nuestro universo se generó y sigue generándose gracias a una enorme inteligencia. Muchos científicos han sido profundamente tocados por lo que descubrieron; les ha llevado a creer en la existencia de Dios. En su lenguaje metafórico, la Biblia nos comunica que todo lo creado es referido a Dios y que existe una diferencia fundamental y saludable entre Dios y el mundo, entre Dios y sus criaturas.

Nos invita a tomar conciencia de que la vida– tanto la nuestra como la vida presente en la creación entera– nos es dada como un don y no como algo que nos pertenece. Somos llamados y llamadas a vivir en solidaridad con todo lo creado.

Hombre y mujer, “jardineros” de la creación (Gn 2,15) Doc. Aparecida: 470. Como discípulos de Jesús, nos sentimos invitados a dar gracias por el don de la creación, reflejo de la sabiduría y belleza del Logos creador. En el designio maravilloso de Dios, el hombre y la mujer están llamados a vivir en comunión con Él, en comunión entre ellos y con toda la creación.


El segundo relato de la creación pertenece al documento Yahvista. Es el más antiguo de ambos y está menos elaborado que el primero. En este relato se expresa el vínculo de la persona humana con la tierra al afirmar que el ser humano (adam) es formado de la tierra (adamah) –Gn 2,7-. En un lenguaje metafórico, el texto nos comunica una verdad profunda sobre nosotros mismos: que formamos parte de esta gran trama de la vida que es la naturaleza.

Y el texto usa otra metáfora muy bonita al describir la vocación del ser humano como la de “cultivar y cuidar el jardín de Edén” (Gn 2,15). Somos llamados y llamadas a relacionarnos con la creación y a tratarla a ejemplo de un jardinero. Un verdadero jardinero o jardinera establece una relación de cariño con su jardín, lo aprecia y lo cuida. Tiene un ojo para el conjunto de la vida, procura hacer todo a su alcance para que la vida en sus diferentes formas florezca, y toma precauciones frente a posibles daños. La imagen del jardín floreciente es una de las imágenes más usadas actualmente en la ética ecológica para reflexionar sobre la ubicación del ser humano en la gran red de la vida que es la naturaleza, y su responsabilidad por mantener la biodiversidad en la Tierra.

Encontrar las huellas de Dios en todas sus criaturas

A través de diferentes textos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, la Biblia nos invita a percibir cómo toda la creación es sostenida por Dios y es una expresión de su gran sabiduría. Un ejemplo de ello es el salmo 104,24: “¡Cuán numerosas tus obras, oh Señor! Todas las has hecho con sabiduría, de tus criaturas está llena la tierra”. Nos motiva a contemplar la creación con un sentido profundo de admiración por las múltiples formas de vida presentes en ella.

La biodiversidad en nuestro planeta es muy grande y una manifestación del despliegue tan rico de la vida. Una mirada atenta y contemplativa hacia la creación nos permite percibir como “Dios actúa en todas las criaturas como aquel que les da su existencia, su fuerza y su actividad”. Eso nos lleva a una comprensión sacramental de la naturaleza. “Desde la perspectiva bíblica podemos percibir la creación entera como un símbolo y una parábola de Dios. En las criaturas podemos experimentar su presencia. Todas las criaturas son signos que apuntan hacia Dios, signos limitados que apuntan al Dios ilimitado y sin fin. Muchos místicos y místicas como, por ejemplo, san Francisco de Asís, san Juan de la Cruz, y otros, han sabido vivir con esa sensibilidad hacia el misterio de la vida que bulle en la naturaleza y, por ende, la naturaleza como lugar de encuentro con Dios. Ellos han tenido oídos finos para escuchar como la naturaleza nos “habla” de Dios. En su actitud de respeto profundo y reverencia hacia la creación, nos pueden enseñar mucho hoy día. Necesitamos recuperar esa actitud y esa relación con la naturaleza, tan distinta de una relación violenta, marcada por el utilitarismo y la explotación sin frenos de los recursos de la Tierra.

La unión entre el “amor a Dios” y el “amor a sus criaturas”

En el cristianismo estamos muy acostumbrados a recalcar la unión entre el amor a Dios y el amor al prójimo. Frente a la grave crisis ecológica actual urge que tomemos conciencia de lo siguiente: “No sólo existe una unión entre el amor a Dios y el amor al prójimo, sino también entre el amor a Dios y el amor a su creación o, dicho con mayor precisión, existe una unión entre el amor a Dios y el amor a sus criaturas, hasta las más pequeñas y humildes”. Hoy podríamos ampliar la frase de 1 Jn 4,20: “El que dice que ama a Dios y maltrata su creación –expresión de su amor creativo, tierno y solícito-, es un mentiroso”.

El maltrato de la creación, expresión del pecado

La Biblia identifica el pecado con la ruptura de relaciones de comunión y solidaridad, no sólo entre Dios y las personas y entre las personas mismas, sino también entre las personas y las demás criaturas. Un ejemplo de ello es el relato del diluvio en Gn 6-9. En un lenguaje metafórico, este relato narra como sucesivamente la tierra es transformada de espacio de vida a espacio de muerte por los efectos del pecado. También en Oseas 4,3 se establece un vínculo estrecho entre la falta de conocimiento de Dios, la deficiente solidaridad, la inestabilidad política, las prácticas deshonestas y como consecuencia , los desastres ecológicos. “Por eso, la tierra está de duelo, desfallecen todos sus habitantes; los animales del campo, las aves del cielo y hasta los peces del mar desaparecen”.


Dios presente en el sufrimiento de sus criaturas

Aquí conviene recordar que la persona humana no es el único objeto del interés y del amor solícito de Dios. Dios ciertamente no es indiferente al hecho de que, por nuestra avaricia y nuestras ansías de poder y dominio, estamos dañando seriamente su creación, causando cada año la extinción definitiva de toda una serie de plantas y animales. Sólo durante las últimas dos décadas, en la Amazonía brasileña, la mayor reserva mundial de bosque húmedo, se han talado 426,361 kilómetros cuadrados! de bosque. Estos bosques albergan una enorme biodiversidad. Su talado indiscriminado es una amenaza para la supervivencia de muchas especies, de manera directa por el cambio de su hábitat e indirecta por los cambios climáticos .

Doc. Aparecida: 475. Crear conciencia en las Américas sobre la importancia de la Amazonia para toda la humanidad.


Conversión necesaria: aprender a vivir en solidaridad con todas las criaturas

En su mensaje del 1 de enero de 1990 sobre la ecología, el papa Juan Pablo II identifica la crisis ecológica como un problema moral que tiene como raíz la falta de respeto por la vida. Una salida de esta crisis requiere una profunda conversión en nuestra forma de pensar en nuestras actitudes y en nuestra práctica. Exige de nosotros un cambio en la manera de percibirnos a nosotros mismos y nuestro lugar en la creación, es decir, la superación de nuestro antropocentrismo.

El antropocentrismo es expresión de una actitud arrogante frente a las otras criaturas. Eso nos prohíbe el seguir imponiéndonos a costa de otras criaturas y nos exige respetar los dos principios ecológicos fundamentales: la interdependencia y la sostenibilidad ecológica.. El principio de interdependencia nos recuerda que lo que hacemos o dejamos de hacer afecta a las otras criaturas, pues todos los miembros de una comunidad ecológica, que es la gran comunidad de vida en nuestra tierra, están conectados en un tejido gigantesco y complejo de relaciones, la trama de la vida.


Doc. Aparecida: 471: Las generaciones que nos sucedan tienen derecho a recibir un mundo habitable y no un planeta con aire contaminado.

La reflexión del tema ecológico, unido a nuestra actitud cristiana nos impulsa a asumir el cuidado de la creación y la promoción de la justicia ecológica como una responsabilidad personal y comunitaria. Eso implica la disponibilidad a revisar continuamente nuestro estilo de vida, si es ecológicamente sostenible o no lo es, y a seguir educándonos en la responsabilidad ecológica.,

TRABAJO EN GRUPO:
1– ¿El uso de los recursos de la tierra y el trato que damos al medio ambiente son ecológicamente sostenibles?
2– Que significa para mi: respetar la naturaleza, pensando que ¿esta es seguridad para el futuro?
3– La “ basura “ es hoy día un gran problema. ¿Se el lugar correcto para depositarla?


INFORMACIONES: Dia 25 de octubre –Domingo

1- Punto de llegada: IGLESIA LA PASTORA– 7 am - Bus por la Baralt/ Puerta Caracas
2- Ropa deportiva.
3- Agua y merienda ( para todo el día).
4- Paragua o Impermeable.
4- Pasaje desde la pastora hasta el inicio de la caminata (8,00, ese valor puede variar, no depende de los responsables de la caminata)
5– signo de la caminata: Franela
Contacto: P. Claudio 0414 3725252- Hna Ines 0416 708 6826 — José Luís 0416 9364097

CRITERIOS:
1– Ir desayunados
2- Portar un signo de su grupo (franela, pancarta o estandarte)
3- Ayudar a mantener el ambiente de peregrinación, camino con Jesucristo ( participación con cantos, gestos litúrgicos).
4- Evitar el consumismo a lo largo de la caminata, no parar en las bodegas.
5- Por grupo llevar instrumento musical ligero.
6-Llevar signos de las caminatas anteriores.
7- No separar-se de SU GRUPO, uso discreto de celulares.
8-Preparar 2 copias de lista de los grupos con C.I. y responsable con el celular.


¡Mucho ánimo y espíritu Misionero.!



MISIONANDO.....ANDO....:)



http://www.misiones.catholic.net/
http://docs.google.com/gview?a=v&q=cache:vwg40uWXGtUJ:www.combonianos.com/comboni/combonianos/comunidades/moncada/radio_luz/radio_luz_10_13.pdf+MISIONANDO+POR+EL+MUNDO&hl=es&gl=ve&sig=AFQjCNGn6LWCjbYtIlARRaM9R7jiAmyKLg

12 DE OCTUBRE DE 1492



Evangelización de América

La Evangelización en América fue la acción misionera realizada bajo la dirección de los monarcas españoles en la América hispana, por concesión papal a través de diferentes bulas.

A partir de la llegada de las primeras noticias del descubrimiento de lo que sería dado en llamar Nuevo Mundo a cargo de Cristóbal Colón, los Reyes Católicos y sus sucesores comenzaron a recibir numerosas concesiones, relacionadas con el derecho de ocupación de las nuevas tierras y el dominio sobre sus habitantes, como una donación papal. El Papa, que tenía la potestad de entregar los territorios recién descubiertos a los príncipes cristianos, en función de este principio repartió el continente americano entre España y Portugal. Por lo tanto, desde 1493 y por medio de bulas como las Inter Caetera, Dudum Siquidem, Eximiae Devotionis, Universalis Eclesiae, Romanus Pontifex, Omnimoda, o Sublimis Deus, papas como Alejandro VI, Julio II o Adriano VI, al tiempo que les concedieron las tierras les encomendaron su evangelización.

Para poder llevar a cabo esta labor, la Corona adquirió el derecho a intervenir en numerosas competencias, que hasta ese momento eran exclusiva de la Iglesia católica: cobro de diezmos, capacidad para organizar la Iglesia de América y el envío de misioneros, presentación de candidatos a todos los cargos eclesiásticos y decisión sobre la construcción de catedrales e iglesias. Todas estas atribuciones se definieron con la constitución del Patronato Real y el Vicariato Regio, que convertían a la Corona española en protectora de la Iglesia y en ocasiones incluso en su supervisora, ya que se llegó a establecer la obligatoriedad de que el monarca diera el visto bueno a los documentos que el Vaticano destinaba a América. En 1568, se celebró en Madrid la Junta Magna, una especie de congreso misional, en el que se trataron numerosos temas relacionados con esta actividad.

El instrumento más activo de la evangelización fue la entrega total de las órdenes mendicantes, a las que más tarde se unieron los jesuitas. Las primeras órdenes en llegar a América fueron las de los franciscanos, que se instalaron en la isla de La Española ya en 1500, y los mercedarios; en tanto que los primeros dominicos (Orden de Predicadores) lo hicieron a partir de 1510. Los franciscanos fueron también los primeros en llegar al continente (Tierra Firme), en 1524, distribuyéndose rápidamente por el virreinato de Nueva España y pasando a los territorios que constituirían el virreinato del Perú a partir de 1541. En 1533, se incorporaron los agustinos y en 1572 los jesuitas. Su actividad se iniciaba con la misma conquista militar y continuaba posteriormente dirigiéndose a toda la población indígena para su cristianización.

Los misioneros se vieron en la necesidad de aprender muchas lenguas indígenas para poder transmitir su mensaje a una población numerosa y perteneciente a múltiples culturas, que se encontraba dispersa en un continente extraordinariamente extenso. La fundación de pueblos de indios y de reducciones, en los que se concentró a la mayor parte de la población indígena, facilitó la labor de adoctrinamiento y la administración de los sacramentos a grandes masas de conversos, aunque siempre estuvo presente la pervivencia de la idolatría, con importantes rebrotes a lo largo de los tres siglos de la vida colonial en múltiples poblaciones; para evitarla se destruyeron numerosos objetos de culto y símbolos relacionados con las religiones autóctonas, pero en muchos casos pervivieron numerosos ritos indígenas a través de manifestaciones externas cristianas.

Otra fórmula empleada para la cristianización de los indios fue la conocida como doctrina; se trataba del compromiso adquirido por el conquistador para que fueran evangelizados (adoctrinados) todos los indígenas que le habían correspondido en sus repartimientos; los niños debían recibir las enseñanzas religiosas todos los días y los adultos tres días a la semana. El convento fue el centro neurálgico de la evangelización y en torno a él se configuraron numerosas poblaciones. En él atendían los religiosos a las necesidades espirituales de los nuevos cristianos al mismo tiempo que a las materiales, ya que junto a las dependencias de culto y habitación de los frailes, disponían de enfermerías, escuelas y talleres. Los mismos misioneros desempeñaron un importante papel en la aculturación del indígena, al poner un especial empeño en su incorporación a las actividades artesanales de tradición europea, como parte destacada de su educación. La escuela de San José de los Naturales, creada por los franciscanos en México, o las organizadas por el obispo Vasco de Quiroga en Pátzcuaro (Michoacán) son una constante referencia para comprender diferentes proyectos de vida para el indígena a partir de su incorporación al cristianismo. En ellos están presentes muchas de las ideas procedentes de los movimientos utópicos de la edad media y del renacimiento, que encontraron en América un terreno propicio para su puesta en práctica.

A los misioneros también les correspondió actuar como defensores de los indígenas frente al abuso de los encomenderos y los funcionarios, a los que recordaron continuamente que éstos eran sus iguales ante Dios. En 1511, el fraile dominico Antonio de Montesinos abrió la puerta a cientos de denuncias contra los malos tratos dados a los indios, al hacerlos públicos por medio de un sermón, cuya resonancia llegó hasta España. Para una parte importante del clero la evangelización era la única justificación de la presencia española en América y era deber de los monarcas españoles dedicar todo su esfuerzo a cristianizarlos. La discusión sobre este tema trascendental tuvo en fray Bartolomé de Las Casas, Juan Ginés de Sepúlveda y Francisco de Vitoria a sus figuras más destacadas; ellos desarrollaron a través de sus escritos un conjunto de doctrinas en las que se apoyaba la legitimación de la conquista desde diferentes perspectivas.



Descubrimiento de América

El "Descubrimiento de América" o "Encuentro de dos Mundos" (como dio por llamarse a este suceso con motivo del quinto centenario de la hazaña lograda por el navegante genovés Cristóbal Colón al mando de las tres carabelas la Niña, la Pinta y la Santa María), es y ha sido uno de los acontecimientos más importantes de los últimos siglos porque cambió el rumbo de la historia.

A continuación, una breve reseña de los principales acontecimientos que antecedieron y sucedieron a este importante evento:

A fines del siglo XV, el mundo se hallaba circunscripto a solo tres continentes: Europa, Asia y África.

El estado de adelanto en que se hallaba la ciencia geográfica, la náutica, la cartografía, las construcciones navales y los descubrimientos marítimos en el último tercio del siglo XV, coincidió en España con la conquista de Granada, último reducto de la dominación árabe, y la consecución definitiva de la unidad territorial y política, realizada por los Reyes Católicos. Luego de ocho siglos de lucha, la Reconquista remataba su triunfo con la expulsión del último rey Moro. Creadas las condiciones de un Estado vigoroso y consolidada la Reconquista material y espiritual, pudo romperse el cerco en que Portugal había querido encerrar a Castilla, y España se lanzó a las grandes empresas marítimas de la ruta del Occidente. El supremo artífice de estos últimos acontecimientos fue el aún hoy misterioso personaje llamado Cristóbal Colón. Navegante experimentado, en uno de sus viajes, luego de un percance, llega de insólita manera a Portugal. Concibió ahí su proyecto de navegar hacia el occidente. Propuso al Rey de Portugal, Juan II que se lo patrocinara, pero los altos dignatarios de la corte de Lisboa juzgaron y rechazaron su idea por falta de interés.

Luego de casi un año y medio de espera, en 1491, vuelve a tocar las puertas de La Rábida, y el Fray Juan Pérez, envió una carta a la reina Isabel donde proponía que se prestase atención a Colón en sus propuestas.

Con la aceptación de los Reyes, el 17 de abril de 1492 se firmaron en el campamento de Granada las históricas Capitulaciones de Santa Fe, en donde se concedía a Colón, el Almirantazgo de la Mar, el virreinato y gobierno de las tierras que se descubrieran, la justicia en los pleitos que se suscitasen, la quinta parte de las mercancías y la décima de los metales que se extrajeran. Además se le reconocía como socio de la Corona y se le autorizaba a pagar los gastos de la expedición con la octava parte.

Colón se dispuso rápidamente a preparar el viaje de las tres naves que se le habían concedido. La ayuda de los hermanos Pinzón fue decisiva. Como el Almirante, asociado de la Corona carecía de fondos, Martín Alonso Pinzón, vecino de Palos, se los facilitó. A Martín Alonso le acompañaron sus dos hermanos: Vicente Yáñez, que honró su apellido como explorador más adelante, y Francisco Martín. Iban también con ellos Diego Martín Pinzón, el Viejo, con sus hijos Bartolomé Martín y Arias Martín. El prestigio de estos nombres hizo que se enrolasen numerosos marineros. En la expedición de los 6 Pinzones, figura también el cántabro Juan de la Cosa, uno de los descubridores más famosos, y el primero de los cartógrados de América, propietario y maestre de la Santa María.


De las tres embarcaciones, sólo la Santa María fue contratada. Las dos carabelas Pinta y Niña iban por embargo. La Santa María era nao y no carabela; La Niña, aunque del mismo tipo, tenía la vela redonda; la Pinta sólo conservó su aparejo latino hasta Canarias. Allí se cerró el ciclo histórico de la carabela, aunque subsistió el nombre para hacerse inmortal.

El 3 de agosto de 1492, partió la primera expedición con rumbo a las Islas Canarias, desde el puerto de Palos de Moguer. Navegaron en alta mar y se interpusieron a las tempestades y percances que pudieran dar luz en el camino.

En la noche del 11 al 12 de Octubre, Colón y el marinero Pedro Gutiérrez divisaron una luz; en la madrugada siguiente, desde la Pinta, otro marinero: Juan Rodríguez de Triana, conocido luego como Rodrigo de Triana lanzó el ansiado grito de ¡Tierra!, primer anuncio del portentoso hecho: América había sido descubierta.

Colón creyó arribar la India, porque nunca pensó que existía un continente interpuesto entre Europa y Asia. Luego de los descubrimientos, Colón regresó a España para volver con más preparación para explorar, denominar y poblar las tierras. Lo que se conoce como colonización.

El Día de la Raza se denomina al 12 de Octubre en conmemoración al descubrimiento de América. Significó una nueva era en la antigua, un gran paso para la humanidad y el nacimiento de una nueva raza, la mestiza, que fue la fusión de españoles e indios.

Recordamos siempre esta aventura lanzada por el enigmático Colón, de quien hasta hoy día, se tienen dudas de su origen, pero se tiene guardada históricamente su hazaña: la de completar la faz de la tierra y mostrar al mundo, lo que antes faltábale descubrir.





domingo, 11 de octubre de 2009

EL EVANGELIO DEL DÍA DOMINGO

Evangelio según San Marcos 10,17-30.

Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?".
Jesús le dijo: "¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno.
Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre".
El hombre le respondió: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud".
Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme".
El, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.
Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!".
Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: "Hijos míos, ¡Qué difícil es entrar en el Reino de Dios!.
Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios".
Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?".
Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: "Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible".
Pedro le dijo: "Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido".
Jesús respondió: "Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia,
desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y, campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.



Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.




viernes, 9 de octubre de 2009