domingo, 19 de octubre de 2008


Tríptico Misionero de Aparecida preside las sesiones plenarias


Una gigantografía que reproduce el Tríptico Misionero que el Santo Padre Benedicto XVI regaló a la V Conferencia General de Aparecida, es la imagen que preside las Sesiones plenarias de la Primera Asamblea Eclesial en el auditorio del Centro de Peregrinos de Schoenstatt.

La pieza es una réplica ampliada de la imagen del "Cristo del envío" que el Pontífice ha dejado a los países de América Latina y el Caribe, que ha sido realizada por el Canal 13 de TV para esta Asamblea.

El tríptico, que fluye de la tradición del arte cuzqueño, contempla un programa iconográfico que se despliega interiormente en ocho cuadros y en otras imágenes menores, que han sido bellamente explicadas en el siguiente texto del P. Joaquín Alliende:

1.- El motivo central lo ocupa una representación de Cristo Resucitado, en la hora del envío misionero de los discípulos. La radiante figura de Jesús preside la totalidad del tríptico con el halo de una serena victoriosidad. En los rostros de los enviados se manifiesta la plural riqueza del pueblo de Dios. Hay hombres y mujeres. Algunos tienen tez blanca. Otros rostros son de mulatos, de indígenas, o de mestizos. Hacia el fondo se ve la escena del Calvario y dos ángeles. En la leyenda se reproduce la autodefinición del Mesías, las palabras del envío discipular -“vayan y hagan discípulos a todos los pueblos” (Mt 28,19)- y el solemne encargo de la Madre del Señor a su Iglesia.

2.- A la luz del milagro de Caná se señala catequéticamente el imperativo pastoral de movilizar el amor a María de los fieles a una obediencia irrestricta al querer de Jesús -“hagan lo que él les diga”. La figura de los esposos, destaca la grandeza del sacramento del matrimonio. Las tinajas del vino expresan la alegría de los discípulos que, por la “manifestación de su gloria,…creyeron en él”.

3.- Vocación de los primeros. Pedro y Andrés, de Santiago y Juan son llamados. Las palabras de elección de Jesús, tienen una réplica humilde de Pedro quien se siente del todo indigno para seguir la vocación de apóstol. Desde ahora serán pescadores de hombres. Los cuatro escogidos aceptan remar mar adentro y echar las redes sólo “en tu nombre”. El resultado es una abundancia milagrosa. Han dejado todo. Comienzan la senda del seguimiento discipular.

4.- La mutiplicación de los panes. El verde de la hierba recuerda que ocurrió en primavera. Cristo despliega el poder de su misericordia, haciendo abundante el escaso alimento inicial. Pero no es él quien entrega el pan a la multitud -”denles ustedes de comer”. Los discípulos tienen el encargo de atender a los menesterosos. Resuena aquí una urgencia impostergable. Es el imperativo de la Iglesia Latinoamericana y del Caribe de atender a los pobres y postergados, “sea en el socorro de sus necesidades más urgentes, como también en la defensa de sus derechos” (Homilía de los obispos 11-05).

5.- Encuentro con los discípulos de Emaús. Esta escena muestra como Jesús mismo entra en el dinamismo peregrinante de la Iglesia. Durante el camino, él explica las Escrituras. En la mesa de Emaús, el Resucitado parte y comparte el pan. Pictóricamente la atención se focaliza en la centralidad de la Palabra y la Eucaristía. El texto de la leyenda registra la intensidad del encuentro del discípulo con su Maestro. Es un ardor contemplativo que llevará a un nuevo trayecto misionero hacia Jerusalén.

6.- La venida del Espíritu Santo. Es el nacimiento de la Iglesia. Los apóstoles se congregan en torno a María Madre. Pedro tiene las llaves, como símbolo de su encargo específico en el Colegio Apostólico. “Todos quedaron llenos del Espíritu Santo”. Aparecen las mujeres, de las que habla el libro de los Hechos. Unidad en la comunión del Espíritu Santo. Variedad de carismas. Sólo por el vigor divino que el Paráclito les concede, podrán asumir la misión encomendada.

7.- Los discípulos de Jesús evangelizan. Sucede ahora. Los discípulos entran en la vida de “nuestros pueblos”. La evangelización ocurre en el diálogo cotidiano. Los discípulos y misioneros del siglo XXI prolongan el amor y el compromiso de San Juan Diego de Guadalupe, con la Biblia en la mano. En su tilma va, impresa por el cielo, la imagen de la Virgen María, discípula perfecta y sabia educadora de los elegidos por Jesús para evangelizar.

8.- El Padre Eterno y el Espíritu Santo. Corona el tríptico una imagen del Padre de Jesucristo. Se le muestra unido en el Espíritu al Señor Resucitado. Con este remate, todo el tríptico logra un marcado carácter trinitario, tal como era usual en los retablos de la primera evangelización. Se indica así cuál es la fuente y el destino de la historia humana. Así el Dios Uno y Trino es propuesto como la suprema realidad de amor, en la que se sostienen e inspiran todas las formas de comunión y solidaridad que brotan del evangelio.

9.- En las esquinas superiores de los paneles laterales abiertos, aparecen dos santos emblemáticos del primer siglo del cristianismo. Uno es el gran misionero venido de España, Santo Toribio de Mogrovejo. El Obispo místico realizó una gigantesca obra evangelizadora desde su sede limeña. La otra figura es Rosa de Lima. Representa la recepción del evangelio por parte de los criollos americanos. Esta laica nacida en una familia de origen dominican, llegó a una alta cumbre de intimidad esponsal con Cristo y de heroica caridad con los pobres.

Cuando el tríptico está cerrado, aparece el escudo papal de Benedicto XVI, y se ve la dedicatoria de mano del Papa con la exhortación señera hacia el futuro: “Sean discípulos y misioneros de Jesucristo, para que vuestros pueblos tengan vida. Aparecida, 13 de mayo del 2007.”

El sello final es la Imagen de Nuestra Señora Aparecida. En torno a ella se congrega un racimo abigarrado de diversos rostros del pueblo que ella protege y guía por estas latitudes.

Fuente: Prensa CECh - CELAM

SABADO 25 DE ESTE MES SERÁ LA TRADICIONAL BAJADA DE LA CHINITA


La tradicional actividad, que marca el inicio de la feria, tendrá como tema este Pentecostés. Más de 60 gaiteros unirán sus voces en Los Chiquinquireños. La celebración estará presidida por el Pbro Eduardo Ortigoza y el padre Eleuterio Cuevas. La procesión comenzará a las 7:00 pm. Mañana, a las 5:00 de la tarde, los devotos de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá podrán presenciar el instante en que la Sagrada Reliquia baje de su camerín para iniciar sus fiestas patronales. La ceremonia eclesíastica estará presidida por el Padre Ortigoza, y un grupo de presbíteros del clero zuliano. Eleuterio Cuevas, párroco de la Basílica, indicó que el mensaje patronal de este año es el de Pentecostés. “La madre de Jesús junto con los apostoles invita a confiar en medio de una dificultad en su hijo y éste respondió”. Cuevas también resaltó que la bajada tiene también un sentido teológico, sustentado en el libro del Apocalipsis, capítulo 12, versículo 1. “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer envuelta en el sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y una corona de 12 estrellas en la cabeza, anuncia el fin del mal, para traernos a su Hijo”, dice el texto.
La ceremonia de mañana contará con la actuación de Los Chiquinquireños, conjunto que, año a año, deleita a la Reina Morena y a sus seguidores, con el más selecto repertorio en su honor. Reinaldo Cubillán, director de Los Chiquinquireños, resaltó que 60 gaiteros participarán en la serenata que se efectuará en medio de la actividad litúrgica. “Esperamos que participen con nosotros Betulio Medina, Luis “Moncho” Martínez y esperamos que confirmen sus asistencia Daniel Sarcos, Chiquinquirá Delgado, Rafael “Pollo” Brito y otros”, informó Cubillán. “Los Chiquinquireños” realizaron anoche un ensayo general de los temas que interpretarán este sábado, para brindar un homenaje a la Sagrada Dama de El Saladillo. Programación El párroco del santuario mariano explicó que, a las 7:00 de la noche, saldrá la Chinita en procesión en hombros de sus servidores.
“El recorrido inicia en la avenida 13 (Los Andes), continúa por la calle 92, la avenida 12 A, la calle 91 (Candelaria), la avenida 12 (El Recreo), Padre Áñez y retorna a la Basílica”. El cuidado del templo también tendrá importancia dentro de las festividades parroquiales. “Se debe cuidar el mobiliario, las instalaciones y las obras de la Basílica”. Preparativos Jorge Vílchez, vicepresidente de los Servidores de María, comentó que este año participarán 350 hombres en las festividades. “Ya hemos realizado las prácticas de mesón y ensayos. Nos encontramos realizando la planificación y distribución para acompañar la Réplica en el recorrido lacustre, que iniciará el domingo”. Vílchez señaló que espera que unos 350 servidores participen en las actividades de este año, que incluye la procesión de mañana, la del 18 de noviembre, la parroquial, del 25 de noviembre, y la Aurora, del 2 de diciembre”.
Refracción Anoche, Enairo Villasmil, joyero de la Virgen, realizó la limpieza del relicario. “Ya había trabajado la corona y los ángeles”. Villasmil informó que en el 2006, un ramo de aves del paraíso dañó el vidrio de la Tablita. Fervor Trinidad Rosales de Marcos, de 85 años, es devota de la Virgen desde su infancia y vive en Las Veritas. “La bajada es muy importante para mí y mi familia, ya que los acostumbre que no podían faltar a esta cita con la Chinita”. Rosales recuerda que cuando era joven se acostumbraba estrenar ropa, pintar las casas y preparar dulces para compartir, en el marco de la fiesta patronal. Otra que vive la festividad al estilo tradicional es Betilde Morillo, otra devota. “Ya no voy a la Basílica para la bajada. Prefiero verla pasar por la avenida Padilla, donde la recibo con banderas y gaitas”. La expresión de afecto varía de acuerdo con las edades, los más jóvenes se inclinan por disfrutar de la ceremonia religiosa completa. “No hay mayor honor que poder tocar la carroza de la Chinita. Llegaré muy temprano para estar en primera fila”, testimonió Francis Montiel, de 18 años. Los pasquines Al ritmo de gaita y música cañonera, saldrán hoy, a las 6:00 de la tarde, los pasquines de la Chiquinquirá, para anunciar que el comienzo de las fiestas de la Patrona.
Los servidores y socias de María, y miembros de los grupos de apostolado, participarán en la procesión, que partirá desde la plazoleta. En medio de detonaciones de fuegos artificiales, jóvenes cargando faroles y, vestidos con trajes de antaño, se encargarán de distribuir los programas de las fiestas patronales de la Reina del Zulia. “Nuestro propósito es mantener en las nuevas generaciones las tradiciones que caracterizaron a la Maracaibo de antaño”, señaló el párroco de la Basílica. Los pasquines se trasladarán a cada uno de los sectores parroquiales. “Pondré banderas blancas y celestes. Un cuadro de la Chiquinquirá y un pequeño estandarte”, dijo ayer José Chiquinquirá Martínez, de 60 años, residente de Belloso.


LXXXII Jornada Mundial de las Misiones (Domund)
Prensa Parroquia LUZ


Estamos en estado de misión. El pasado 17 de agosto desde Quito-Ecuador, se realizó el lanzamiento de la misión continental, y para el 24 de enero del 2009 se impulsará desde la Arquidiócesis de Maracaibo, que estará enmarcado en el IV Congreso Americano Misionero y en el IX Congreso Latinoamericano Misionero que será en nuestro país con sede en nuestra ciudad.
“Ay de mí si no evangelizo”….(1 Cor.9,16), esta frase debe resonar en nuestros corazones al igual que retumbó en San Pablo, sabiendo que es un deber urgente de todos los cristianos anunciar a Cristo y su mensaje salvador.

Esta cita, tomada de la primera carta a los corintios, fue escogida como lema para este año en la jornada del Domund con motivo de la celebración del año paulino decretado por el sumo pontífice el papa Benedicto XVI.

¿Qué es el Domund? es una palabra con la cual nuestra Iglesia católica denomina el «domingo mundial de la propagación de la fe». En otras palabras: una jornada especial en el año para que los creyentes en Cristo tomemos una conciencia más viva y más eficaz de que Jesucristo, Salvador universal, no es conocido ni aceptado como tal por las cuatro quintas partes de la humanidad. Domund es el «Día de las Misiones» por excelencia.

Ahora bien, el "Domund" nació bajo el signo de estos caracteres distintivos: -claro universalismo misionero; concientización del deber misionero; colaboración intensa espiritual; ayuda generosa material; vinculación íntima a la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe.

Debemos aprovechar el " Domund " para formar la conciencia de los grupos cristianos a los que estamos vinculados todos los bautizados. Quien estudie con detenimiento los textos conciliares, y otros documentos como lo es la proclamación profética del Evangelio en Venezuela del Concilio Plenario de Venezuela y actual documento de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe “Aparecida”, se verá el avance positivo que ha supuesto el Concilio Vaticano II y estos últimos documentos, en este aspecto en comparación con lo que antes se pensaba y practicaba entre no pocos cristianos, que se decían amigos de las Misiones.

Para la jornada del Domund se proponen cinco grandes objetivos para todos los cristianos:
1-Oración ferviente al Señor para acelerar su reinado en el mundo.
2-Hacer comprender a todos los fieles el formidable problema misionero.
3-Estimular el fervor misionero de los sacerdotes y de los fieles.
4-Dar a conocer mejor la Obra de la Propagación de la Fe.
5-Solicitar la ayuda económica en favor de las Misiones.

También para esta gran celebración, se ha determinado por decreto del las Obras Misionales Pontificias: "Que se fije el domingo penúltimo de octubre como jornada de oración y propaganda misionera en todo el mundo católico". Que se celebre en esa jornada la misa "por la evangelización de los pueblos". Que la predicación, en ese día, sea de carácter misionero, con especial referencia a la Obra de la Propagación de la Fe ".

El "Domund" no es cosa de un día... es labor de todo un año. Hasta hace poco no era infrecuente considerar la cooperación a las misiones como cuestión de un solo día al año… Pasado el Domund, ya podrían los animadores a ponerse en marcha para estar dispuestos a seguir trabajando por el reino de Dios y mantener esa alegría para que la próxima jornada sea con mayor entusiasmo.

Así como la celebración del día del amor fraterno en el jueves santo nos supone amar al prójimo necesitado, el deber misionero nos fuerza a cumplirlo durante las 365 jornadas del calendario.
Estas pequeñas limosnas diarias, con el tesoro de las oraciones y sacrificios, se acumularán en las ofrendas del Domund, haciendo de esta jornada anual el exponente máximo de nuestro diario deber misionero. Para que un país, una Diócesis, una Parroquia o comunidad local pueda decirse misionera, no basta con que en ella se celebre, de la mejor manera posible, una vez al año, la jornada misional de octubre. Es menester que esa ' jornada se considere como integrada vitalmente en un plan anual de pastoral misionera.

Para aumentar el espíritu misionero en el pueblo cristiano, foméntense las oraciones y los sacrificios diarios, de suerte que el día anual de las Misiones venga a convertirse en símbolo espontáneo de este espíritu.

Todo el mes de octubre, es "misionero" y se divide en cuatro semanas para que vivamos plenamente este encuentro. La primera semana: se dedica a intensificar la oración misionera (celebraciones paralitúrgicas, horas santas, rosarios, etc.)

La segunda semana se promueve de manera especial el sacrificio y el dolor por las Misiones (labor callada de propaganda, penitencias voluntarias visitas a enfermos para invitarlos a ofrecer sus dolores por la causa misionera, etc.)

La tercera semana: (que termina con la fecha del Domund) se concreta en la caridad (propaganda activa, organización de la colecta por medio de sobres, de huchas, de alcancías, etc.)

La cuarta semana se destina a promover la acción de gracias por la fe recibida y como digna respuesta, la oración y la acción práctica por el fomento de nuevas vocaciones misioneras, salidas de la propia comunidad eclesial.

El Domund, es por tanto, vivir juntos, fraternalmente y sin fronteras, el gozo de ser hijos de Dios con un claro universalismo misionero en colaboración intensa espiritual y generosa ayuda material. Es una mirada universal, abierta al mundo entero, como aquella con la que Cristo abrazaba a todos los pueblos y grupos humanos mientras repetía a sus discípulos: "Id al mundo entero y predicad el Evangelio".

OCTUBRE MISIONERO


El Octubre Misionero

En varias Iglesias particulares de nuestro país, gracias al empuje de los señores Obispos, de los Directores Diocesanos, de muchísimo párrocos, de miles de agentes de pastoral . laicos, jóvenes y niños con espíritu misionero, se ha logrado consolidar y hasta institucionalizar las actividades que se venían realizando alrededor de la Jornada del DOMUND, enmarcándolas en el OCTUBRE MISIONERO.

Porque en el DOMUND se debe incrementar no sólo la colecta de unas cantidades económicas, sino la animación misionera de las comunidades cristianas, durante todo el mes de octubre -antes y después del DOMUND- es un recuerdo y, al mismo tiempo, una llamada a las comunidades y a cada uno de los cristianos a acentuar su cooperación misionera, realizando, desde sus posibilidades reales, una serie de iniciativas a través de las cuales vivan más intensamente el mandato que Jesús hizo a todos sus seguidores: "Id y predicad el Evangelio..." y en consecuencia, ejerciten responsablemente su derecho-deber a participar en la actividad misionera de la Iglesia.

Octubre: Mes misionero por excelencia
Para Octubre sea un mes misionero por excelencia, cada semana de este mes se la dedica a uno de los cuatro aspectos que tiene la "cooperación misionera":
1.- Semana de oración con y por la Iglesia misionera:
La oración debe acompañar el camino de los misioneros, para que el anuncio de la Palabra resulte eficaz por medio de la gracia divina" (RM 78).

Tiene como finalidad el que se manifieste la comunión de las comunidades cristianas con las Iglesias jóvenes por medio de la oración, para que el Señor - que es "quien da la fuerza"- siga alentándolas en los duros trabajos diarios por el Evangelio

2.- Semana del sacrificio y dolor aceptados:
El sacrificio del misionero debe ser compartido y sostenido por el de todos los fieles" (RM 78).

Su objetivo es dar impulso a que cada cristiano ofrezca y aporte el dolor, el trabajo y el sufrimiento de cada día en apoyo a la acción evangelizadora de la Iglesia entre los no cristianos.

3.- Semana de la cooperación y ayuda económica:
Las necesidades materiales de las misiones son muchas y aumentan cada día. Los sacrificios económicos de los fieles son indispensables para construir la Iglesia y testimoniar la caridad" (RM 83). Se pretende que cada comunidad y cristiano se planteen seriamente su aportación económica a las actividades de las misiones como signo visible del sentido de responsabilidad en el anuncio del Evangelio hasta los confines del mundo.

La colecta del Domund se realiza en todas las celebraciones eucarísticas del penúltimo domingo de octubre de cada año.

4. - Semana de oración por las vocaciones misioneras:
"El anuncio del Evangelio requiere anunciadores... hombres y mujeres consagrados de por vida a la obra del Evangelio, dispuestos a ir por todo el mundo a llevar la salvación" (RM 79).

La súplica al Señor y, al mismo tiempo, la promoción de las vocaciones para la misión universal de la Iglesia en el seno de las comunidades cristianas, con una incidencia especial en las familias y en los jóvenes, es el fin que se busca.


miércoles, 8 de octubre de 2008

martes, 7 de octubre de 2008

HISTORIA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO

Artículo escrito por Eliseo Jácome Ch., Javier Jácome R., y los relatos contados por Demetrio Macedo


Mucho antes de los acontecimientos trágicos de la Guerra del Pacífico, el Barrio de Nicrupampa era apenas un paraje, ubicado en la parte noreste de la ciudad de Huaraz, con algunas casas de campo muy estrechas cuyos habitantes se dedicaban enteramente a la agricultura de productos de panllevar, algunas hortalizas y sobre todo abundaban los huertos donde se apreciaba el cultivo de las flores y plantas aromáticas; de aquel lugar pintoresco proceden los esposos Antúnez, al igual que los Macedo y Maguiña como los primeros pobladores, muy amantes además del uso del telar para la confección de frazadas multicolores, ponchos, bayetas y otros de usanza de la época.

Durante el estío y luego de las cosechas de la temporada, los esposos Antúnez, padres de Manuela Antúnez, se proponen realizar un viaje al pueblo de Ticapampa lugar donde abunda la lana, materia prima para el arte textil. Llevan consigo maíz, papa, oca y otros para cambiarlos o negociarlos mediante el trueque; se dice que fueron invitados en Recuay por unos compadres que vivían en el lugar quienes los alojaron en un cuarto junto al la cocina. Durante la noche y al estar dormidos, el esposo Antúnez tiene una visión, y una voz le ordena que descubra una cortina de bayeta blanca que se hallaba junto a la cama, al abrir este descubre la imágen de una "Gran Dama" muy esbelta ella, con un manto rojo. Que le confiesa su deseo de irse a Huaraz con la pareja. Al despertar, efectivamente descubre la cortina y dentro de ella en una pequeña hornacina se hallaba un pequeño cuadro pintado en una tabla con óleo la imagen de la Virgen del Rosario, este presentaba polvo y humo impregnado por estar junto a la cocina. Se dice que el tejedor y su esposa al gustar del cuadro suplicaron a los dueños se los obsequiase, accediendo estos con la condición de llevarlo oculto; pero por otra parte se dice que al tener el sueño y descubrir en verdad dicho cuadro el tejedor convenció a su esposa hurtarlo, la que ocultaron entre los madejones de lana de oveja para luego emprender el retorno a Huaraz, la que fue realizada sin contratiempos.

Pues bien, prosiguiendo con la historia, al llegar a Huaraz y al paraje de Nicrupampa, los esposos ubican al cuadro en un lugar preferente de la habitación principal, le hacen una especie de hurna en la pared rindiéndole pleitesía.

Alcabo de meses de ocurrido este acontencimiento, la esposa quedó embarazada, siendo el mes de octubre época de siembra del maíz y aprovechando las primeras lluvias de la temporada, algunos dicen que el esposo tomó su arado y sus bueyes para sembrar su parcela. Estando la mujer sola en su hogar, le llegó la hora del parto; otros afirman que al llegar el momento del parto y debido a lo complicado, por estar atravesado el bebe en el claustro materno, el esposo salió en busca de una parturienta para que la auxiliara.

Estando la madre sola presentabase la dificultad de salir de este trance y por la misma desesperación por el dolor, clama ayuda a la Virgen del Rosario cuya imagen se encontraba frente a ella; en su dolor ella ve que una bellísima dama baja del cuadro, cubierta de un manto rojo y junto a ella dos personajes mas, los que acuden a auxiliarla. El vástago es un niño robusto que es dejado en brazos de su madre quien apenas se reponía del difícil momento.

Al retornar el Padre de su búsqueda infructuosa, se dió con la grata sorpresa de que su esposa ya tenía al bebé en brazos. Preguntado y explicado lo ocurrido, la descripción que daba la mujer coincidía sorprendentemente con las imágenes del pequeño cuadro, ella explico así lo ocurrido: "ingresaron a la habitación tres personajes, una mujer muy bella, blanca y esbelta cubierta con un manto rojo, otra cubierta con un manto negro y ribetes dorados, y el tercero un varón con túnica marrón, los que me atendieron, dirigidos por la dama del manto rojo. Bañaron a la criatura y me lo entregaron para retirarse luego sin decirme sus nombres, dándome la bendición en nombre de nuestro Señor Jesucristo".

Todo estos acontecimientos ocurrieron un cuarto domingo del mes de octubre, en época de sembrío de maiz.


La imagen de la Virgen del Rosario es un hermoso cuadro pintado sobre una tabla de 18x24 cm aproximadamente y corresponde a la pintura colonial y que por sus características estéticas se aproxima a la escuela cusqueña, ejecutado por un artista muy diestro en el uso del pincel fino, cuyos detalles impresionan sobre todo en el tratado de los rostros. Actualmente esta incrustado con algunos adornos de plata y oro siguiendo el diseño original, obsequiado por sus devotos en agradecimiento a los milagros recibidos.

En verdad la obra artística es una compocisión triangular en cuya base se puede apreciar medio cuerpo en posición de tres cuartos la figura de Santo Domingo de Guzmán y Santa Rosa de Lima, estando en la parte superior del triángulo el rostro de la Virgen María, quien sostiene con el brazo izquierdo al Niño Jesús. En la parte superior dos querubines apenas muy suavemente sostienen su corona de plata, que a su vez está orlado con doce estrellas en círculo, esta descripción coincide con las sagradas escrituras del Apocalipsis de San Juan.

La historia nos dice que el padre y la madre agradecidos por el milagro recibido y junto a los vecinos más cercanos primero, iniciaron la veneración a la Virgen del Rosario, las que se celebran a partir de entonces el cuarto domingo del mes de octubre. Cada vez que se extendía la noticia del milagro se acrecentaba la fiesta, la pleitesía consistía además con la danza autóctona hecha cristiana, como por ejemplo las danzas llamadas el "patsa caballu", "los yuriguas", "los huancadanza", etc.

Año tras año esta festividad de la Virgen del Rosario se ha mantenido y crecido, por el entusiasmo de sus procuradores, los que sobresalieron como ellos estan don Timoteo Antúnez y Lizandro Jácome. Se implantó la corrida de toros, la festividad se compartió en dos domingos: "Día y Octava", siendo los procuradores los descendientes de los Macedo y posteriormente los Jácome, encargados de organizar el "Día", y los Antúnez encargados en la "Octava", que hasta hoy en día se respeta.

Se describe a la Virgen del Rosario como una dama muy fuerte de carácter, experta parturienta y de poca paciencia. Así mismo se cuenta que sus festividades han estado acompañadas de muchas riñas entre vecinos, las que siempre terminaban en grandes grescas.

Hubo un tiempo en que la imagen de la Virgen del Rosario compartía su templo con San Miguel, por lo que se confeccionaba el Altar Mayor y el Altar Menor, y si la corrida fallaba por ser mansos los toros, el procurador corría y sacaba la cadena de San Miguel, entonces se arreglaba la corrida con muchos eventuales toreros heridos.


SANTO ROSARIO

domingo, 5 de octubre de 2008

EL EVANGELIO DEL DIA


Evangelio según San Mateo 21,33-43.
Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: 'Respetarán a mi hijo'. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia". Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?". Le respondieron: "Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo". Jesús agregó: "¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos".

Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

UN MILLÓN DE NIÑOS REZANDO EL ROSARIO


El Consejo Nacional de Laicos de Venezuela convocó a los niños de todo el mundo a unirse en la oración del Rosario para pedir por la paz interior de cada ser humano, y también por la paz y la unidad en la familia, en el país y en el mundo entero.

“Un millón de niños en oración, por la unidad y la paz, junto a la Virgen María”, expresa la convocatoria a esta oración que se rezará el 18 de octubre a las 9 en el lugar en el que los niños se encuentren.

Según explican los responsables, la campaña “Un millón de niños rezando el Rosario” se lanzó el 18 de octubre de 2005 en una ermita de Nuestra Señora de Schoenstatt, en Venezuela, y ya se unieron muchos niños de todas partes del mundo.

Tras citar una frase del papa San Pío X: “Y pensar que si un millón de niños rezaran el Rosario el mundo cambiaría”, alentaron a los niños a unirse: “Si quieres la paz, vamos a orar todos juntos”.

Aclaran además que para esta actividad no hay necesidad de movilizaciones ni gastos ya que se trata simplemente de rezar un Rosario en la fecha y hora indicadas en las escuelas, plazas, capillas, hospitales pediátricos, parroquias, orfelinatos, hogares de cuidado, preescolares, etc.

También convocaron voluntarios para dar a conocer y motivar en las comunidades esta jornada de oración y para acompañar a los niños esa mañana.

Para mayor información: cnl@online.ms, www.millon-de-ninos-rezando.net y www.unmillondeninos.org.+

sábado, 4 de octubre de 2008

SAN FRANCISCO DE ASIS

La caridad de Francisco se expresa en un apostolado tan abierto y universal , que su figura trasciende el mundo católico y se convierte hasta hoy en un ejemplo para todos. Para él no existió un hombre extraño a su corazón: los leprosos, los bandoleros, los nobles y los plebeyos, cristianos y musulmanes, todos fueron sus hermanos. Francisco, testimonio de humildad, amante de la naturaleza, amigo de los animales, y por sobre todo, siervo de Dios, es el compañero ideal de los Lobatos para ayudarles a crecer espiritualmente.



El 4 DE OCTUBRE

se celebra el día de San Francisco, patrono de los Lobatos. Te invito a que celebren este día y para ello te sugiero algunas entretenidas actividades sobre San Francisco de Asís
Sin duda que una de la características que mas identifican a San Francisco es su amor por la naturaleza. En esta
selección de relatos sobre él se refleja este gran amor, enseñanzas que valen la pena transmitir a los niños

viernes, 3 de octubre de 2008

FELIZ DÍA DEL ODONTOLOGO
El Secretariado de Misiones de la Arquidiocesis de Maracaibo, felicita a los Odontólogos en su día , quienes en su labor día a día, brindan una excelente labor profesional en nuestro país.

Acerca del Día del Odontólogo

La Federación Odontológica Latinoamericana, Regional de FDI, con más de 85 años de vida institucional está conformada por los 20 países de la Región que representan a 450.000 odontólogos, casi el 50% del recurso humano mundial.

La Federación Odontológica Latinoamericana (FOLA) se constituyó por la libre voluntad de los odontólogos y sus instituciones en oportunidad del 1º Congreso Panamericano de Odontología en Santiago de Chile en 1917. Con posterioridad se estableció aquel día, 3 de octubre de 1917, como "Día de la Odontología Latinoamericana" en conmemoración de la fecha fundacional de FOLA. Desde entonces su accionar viene reforzando lazos de unidad e integración entre países de la región, durante los últimos 85 años, representando la Odontología del continente en cada etapa de la vida institucional.


DIOS LOS BENDIGA!!!!!

jueves, 2 de octubre de 2008


Fiesta de los Ángeles Custodios
2 de Octubre


En la Biblia la palabra Ángel significa "Mensajero", un espíritu purísimo que está cerca de Dios para adorarlo, y cumplir sus órdenes y llevar sus mensajes a los seres humanos.
En el siglo II el gran sabio Orígenes señalaba que "los cristianos creemos que a cada uno nos designa Dios un ángel para que nos guíe y proteja".

En el Nuevo Testamento es tan viva la creencia de que cada uno tiene un ángel custodio, que cuando San Pedro al ser sacado de la cárcel llega a llamar a la puerta de la casa donde están reunidos los discípulos de Jesús, ellos creen al principio, que no es Pedro en persona y exclaman: "Será su ángel" (Hechos 12, 15).

En el año 800 se celebraba en Inglaterra una fiesta a los Ángeles de la Guarda y desde el año 1111 existe una oración muy famosa al Ángel de la Guarda. Dice así: "Ángel del Señor, que por orden de su piadosa providencia eres mi guardián, custodiame en este día (o en esta noche) ilumina mi entendimiento, dirige mis afectos, gobierna mis sentimientos, para que jamás ofenda a Dios Señor. Amen.


Y en el año 1608 el Sumo Pontífice extendió a toda la Iglesia universal la fiesta de los Ángeles Custodios y la colocó el día 2 de octubre.


ESPECIAL DE ANGELES: http://www.aciprensa.com/santoral/angeles.htm

miércoles, 1 de octubre de 2008

SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS: PATRONA DE LAS MISIONES


1 de Octubre
Santa Teresita del Niño Jesús. Año 1897.


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Nace el dos de enero de 1873 en Alencon, Francia.
Su padre Luis Martín era relojero, y la mamá Acelia María, costurera. Tuvo una infancia feliz y llena de buenos ejemplos. Ella misma lo dice: "Mis recuerdos más antiguos son de sonrisas y de demostraciones de aprecio y ternura".

Desde muy pequeña es muy viva, impresionable y ambiciosa. En cierta ocasión en que le ponen a escoger entre varios regalos exclama: "Yo me quedo con todo". Ese será el retrato de su vida. Más tarde exclamará: "Dios mío, yo lo quiero todo, yo te quiero a Ti. Quiero ser santa, pero no a medias, sino completamente".

Su padre le va enseñando poquito a poco a decir "Si" a Dios cada vez que la conciencia le pida hacer algún sacrificio a favor de los demás.

En 1877, cuando la niña tiene apenas 4 años, muere la mamá. Desde entonces su hermana mayor, Paulina, y su padre, se encargan totalmente de su educación; y para que las muchachas huérfanas puedan estar bajo la protección de una tía, se van a vivir a un pueblo llamado Lisieux (se pronuncia Lisié) por eso la llamarán más tarde Teresia de Lisieux.

Su hermana Paulina le lee frecuentemente libros religiosos y esto va despertando en la niña un gran amor por Dios y por la religión.

Cuando Teresita tiene 9 años, su hermana Paulina se va de religiosa a donde las hermanas Carmelitas. Esto deja en el alma de la niña un enorme vacío, el cual logra suavizar colocándose bajo la protección de la Madre de Dios, cuyo cuadro parece demostrarle que la Virgen María la ha aceptado como hija y la toma bajo su protección. Lo cual la consuela muchísimo.

"En el colegio – dice ella misma – había algunas alumnas que gozaban de alguna preferencia especial de ciertas profesoras. Yo me dediqué a obtener que alguna de ellas me tuviera preferencia, y gracias a Dios no lo conseguí, y con esto me libré de muy graves peligros afectivos".

Cuando Teresita tiene 14 años, su otra hermana, María, se va también de religiosa a donde las Carmelitas. Su soledad aumenta. Pero en la Navidad de aquel año le parece que el Niño Jesús la invita a consagrarse totalmente a Él. Aquella Nochebuena la consideró siempre como la noche de su "conversión". Lo que más la movió a dedicarse totalmente a Jesucristo fue un comentario piadoso oído a su amadísimo papá en aquel 24 de diciembre.

Anuncia a su padre que desea entrar también ella de hermana Carmelita. Él acepta, pero resulta que en el convento no aceptan niñas de esa edad. Entonces se van en una peregrinación a Roma en 1887, con ocasión de la celebración de los 50 años de sacerdocio del Papa León XIII, y cuando el Santo Padre pasa bendiciendo a los peregrinos, Teresita se le adelanta y le dice: "Santo Padre, como regalo de su Jubileo o Bodas de Oro sacerdotales, concédame la gracia de entrar de hermana Carmelita a los 15 años". El Sumo Pontífice la mira con exquisita amabilidad y le responde: "Entrarás, si esa es la voluntad de Dios".

Junto con su padre va en peregrinación a visitar varios santuarios (o templos famosos en donde se obran milagros), y en abril de 1888 (tres meses después de la muerte de San Juan Bosco) logra entrar al convento de las Carmelitas en Lisiex. Esta fecha la llamó ella: "El día de mi felicidad total".

Las religiosas notaron desde el primer día en ella equilibrio emocional no común en las niñas de esa edad de 15 años, y el Director espiritual quedó admirado de que esta joven no vivía de vanas ilusiones, sino que tomaba la vida con seriedad y paz.

Desde el principio de su vida religiosa su libro preferido es siempre la Sagrada Biblia, sobre todo el Nuevo Testamento. Sus oraciones preferidas, además del Padrenuestro y del Avemaría, son siempre los Salmos de la S. Biblia. Le agrada mucho leer y meditar los Santos Evangelios y las Cartas de San Pablo.

Por orden expresa de sus superioras escribe su autobiografía que titula "Historia de un alma", y es un libro que se ha hecho famoso en todo el mundo.

En 1889 sufre la pena de ver que su padre pierde el uso de la razón a causa de unos ataques de parálisis. Por tres años lo tuvieron recluido en un sanatorio. Ella dice: "los tres años de martirio de nuestro padre, que lo fueron también para nosotras sus hijas, fueron quizás los más ricos en méritos y los más fructuosos para la eternidad en nuestra vida, y yo no los cambiaría por los éxtasis más sublimes". Así saben sufrir los santos!.

El 8 de septiembre de 1890, a la edad de 17 años, hace sus votos o juramentos de pobreza, castidad y obediencia, y queda constituida hermana Carmelita, hermana Teresita del Niño Jesús. Ese día escribe: "Quisiera poder dar mi vida por Jesucristo, como Santa Inés, y si Dios no quiere que sacrifique mi vida derramando como ella mi sangre, quiero hacer de mi existencia un sacrificio continuo por amor del Señor".

Uno de los principales deberes de las hermanas Carmelitas es orar por los sacerdotes, Tereista consideró este deber como uno de los más importantes de su vida. En su viaje por Italia había visto algunos casos que la convencieron de que los sacerdotes pueden no llegar a la santidad a la cual los llama el Señor si no hay quien rece mucho por ellos, y se dedicó a encomendar día por día a todos los sacerdotes, pero especialmente a aquellos que estuvieran en mayor peligro de ser infieles a su vocación y a sus deberes sacerdotales. Y aún después de muerta han sido maravillosas las gracias de conversión y de perseverancia que muchísimos sacerdotes han obtenido al encomendarse a ella. El Cardenal Leger de Canadá decía: "Recién ordenado sacerdote era yo débil de salud del cuerpo y de salud del alma, ella me obtuvo una rebosante salud corporal y entusiasmo por mi sacerdocio, y perseverancia". No sobra decir que el fervoroso Cardenal Leger terminó dejando las comodidades de su cardenalato en Quebec, para irse al África a cuidar leprosos y murió como un santo.

Los sacrificios de Teresita. Ella misma narra varios: "Una religiosa que estaba a mi lado me fastidiaba moviendo su enorme rosario durante la oración. Y jamás le advertí esta molestia que me proporcionaba, sino que más bien ofrecí este sufrimiento a Dios como una música que acompañara mi oración".

"En el lavadero mi compañera de trabajo sacudía la ropa con tal fuerza que me salpicaba de jabón todo el cuerpo. Esto me hacía sufrir, pero jamás le dije nada al respecto, y así ofrecía este pequeño sacrificio por los pecadores.

"Una hermana anciana era muy neurótica, y estaba paralizada. Me mandaron a atenderla, y lo primero que gritó al verme fue: "¿Para qué me mandan niñas, si yo no soy niñera de nadie?". Yo sentía fastidio por ella pero me propuse dominarme y demostrarle todo el afecto de hija cariñosa, y hasta le partía el pan y lo colocaba en sus labios. Hasta el punto que ella un día le preguntó a la madre superiora si yo no le tendría un afecto desordenado y exagerado (siendo que lo que sentía por ella en mi interior era un verdadero fastidio). Tanto fue su agradecimiento que en su última enfermedad pidió como gracia especial que estuviera yo junto a su lecho en el momento de morir".

Alguien le pregunta ¿Por qué Nuestro Señor le ayuda tanto, mucho más que a otras personas? Y ella responde: "No sé. Debe ser porque me considero siempre muy pequeña y muy necesitada. Yo estoy siempre ante Dios como quien no vale nada de por sí y todo lo necesita obtener de la ayuda divina". Es que la frase del evangelio que más la había impresionado era aquella de Jesús: "Quien desee ser el primero en el Reino de los Cielos, que se haga como un niño. Quien no se hace como un niño no entrará en el Reino de los cielos" (San Mateo 19,14).

A otra persona que le preguntaba ¿Cuál era la razón por la cual sus consejos tenían tanta eficacia en las personas que los escuchaban?, le contó su secreto: "Yo nunca aconsejo nada a nadie sin haberme encomendado a la Virgen Santísima. Ella es la que hace que las palabras que digo tengan eficacia en los que las escuchan".

A los 20 años, en 1893, fue nombrada maestra de novicias, un cargo clave en una comunidad, porque es la encargada de formar a las futuras religiosas. Acerca de dicho oficio escribió: "Este oficio de formar personas es muy difícil en la práctica. Y lograr que cambien y que amen de veras a Nuestro Señor, si no es con la ayuda de Dios, sería tan imposible como querer que el sol brille a medianoche".

En 1894 muere su padre, y entonces Celina, su otra hermana, entra también de religiosa en el Carmelo. Así que ya son Teresita y sus tres hermanas, todas religiosas.

En la noche del Jueves Santo de 1896 Teresita sufre la primera señal grave de la enfermedad que la iba a llevar al sepulcro: la tuberculosis o tisis. Esa noche un vómito de sangre le anuncia – como dice ella misma – que "el Amor de los amores vendrá ya muy pronto a llevarme al paraíso". Su terrible enfermedad dura 18 meses, que son un verdadero martirio pero sobrellevado con un valor, una cama y una alegría verdaderamente admirables. De vez en cuando tiene que salir a pasear por el jardín por orden del médico. Cada paso que da es como un puñal que se clava en sus pulmones enfermos. La enfermera le dice: "Teresita, ya que sufre tanto al caminar, no camine más", y ella le responde: "Sigamos. Es que cada paso doloroso que doy lo ofrezco por un misionero que esté en peligro de desanimarse de su vocación". Las misiones y los misioneros son el tema de todas sus oraciones y el fin por el cual ofrece su enfermedad dolorosa y agotadora. Por eso la nombran después Patrona de las misiones y de los misioneros.

Ya enferma anuncia varias cosas que después se cumplirán exactamente: "Siempre he ofrecido a Dios amor y sólo amor, y Dios me pagará con amor".

"Después de mi muerte derramaré una lluvia de rosas. Quiero pasar al cielo haciendo bien a la tierra". Y esto se ha cumplido de manera admirable.

Su gran descubrimiento lo narra ella misma. "Buscaba en la Sagrada Escritura cuál sería el mejor método para agradar a Dios, hasta que al fin descubrí en la segunda carta de San Pablo a los Corintios, capítulo 13: "Si yo no tengo amor, nada soy", y descubrí que mi oficio en la Iglesia era el amor: amar a Dios con todo el corazón y con toda al alma, y sobre todas las cosas, y amar al prójimo como uno se ama a sí mismo. Y mi "Caminito" será el de la "Infancia espiritual": ser siempre como un niñito necesitado, ante mi Padre Dios". Este "Caminito" de Santa Teresita lo han seguido después muchas personas y han logrado admirables éxitos en santidad, en alegría y paz.

En junio de 1897 la llevan a la enfermería y ya no vuelve a salir de allí. Desde el 16 de agosto ya no puede recibir la comunión pues sufre de vómitos continuos. Llega a exclamar: "Nunca había imaginado que yo pudiera llegar a sufrir tanto", pero se conserva siempre alegre, contenta por poder sufrir por Cristo y por la salvación de las almas y la santificación de los sacerdotes.

Dios permite que le lleguen también dudas sobre la fe, como un verdadero tormento que la hace sufrir mucho. Así llegaba a su ideal: Si no puedo ser mártir como Santa Inés derramando mi sangre, que logre ser mártir sufriendo todo por amor a Jesucristo".

El 30 de septiembre de 1897 exclama: "No me arrepiento de haberme dedicado a amar a Dios", y dulcemente expira como quien se queda plácidamente dormida. Tenía 24 años.

Antes de morir ha pedido que no lleven flores a su ataúd, sino que ese dinero lo gasten en ayudar a gente pobre. Su entierro es humilde, y en el solar del convento queda sepultada, como una ignorada y pobre mujercita de pueblo.

Pero empieza a obtener una serie de milagros, favores y gracias tan admirables que su devoción se riega por todo el mundo como un incendio por un lago de combustible. Y es tanta, tanta la gente que la invoca, que el Papa Pío XI, contrariando la antigua tradición de no declarar santo a nadie antes de que cumpla los 50 años de haber muerto, la canoniza o declara santa en 1925, sólo 27 años después de haber pasado a la eternidad.

Y el Papa en 1927 declara Patrona de todas las Misiones católicas del mundo a esta jovencita muerta a los 24 años, que no salió de su país ni de su convento, jovencita débil de salud, delgada, rubia, de ojos azules muy vivaces, de sonrisa siempre amable y palabras siempre alegres, de cejas arqueadas, de boca pequeña y facciones delicadas, que ofreció su vida en holocausto de amor a Dios, por la santificación de los sacerdotes y la conversión de los que aún no aman a Cristo como hay que amarlo.

Su fiesta se celebra cada año el 1o. de octubre y los favores que Santa Teresita sigue obteniendo a los que le rezan con fe y a quienes leen su autobiografía "Historia de un alma", son incontables. Una vez más se cumple la profecía de Jesús: "Los últimos de este mundo, serán los primeros en el Reino de Dios".

Te bendigo Padre porque has ocultado estas cosas a los sabios y las has revelado a los pequeños (Luc. 10,21).




MES MISIONERO

http://www.ompvenezuela.com/domund08/4semnas.html

Octubre mes de las Misiones
La Iglesia Católica vive el mes de octubre dedicado a despertar el Espíritu Misionero en los fieles

La Iglesia Católica vive el mes de octubre dedicado mundialmente a despertar el Espíritu Misionero en los fieles, con gestos de solidaridad hacia los 200,000 misioneros que entregan sus vidas por el anuncio del Evangelio en el mundo.

Durante este mes, llamado "Mes de las Misiones" se intensifica la animación misionera, uniéndonos todos en oración, el sacrificio y el aporte económico a favor de las misiones, a fin de que el evangelio se proclame a todos los hombres.

El domingo 19 de octubre se celebrá la Jornada Mundial de las Misiones "Domund" en todas las Iglesias locales, como fiesta de la catolicidad y de solidaridad universal. La colecta de este día es destinada al fondo universal para las misiones más necesitadas.

Juan Pablo II en el Nº 72 de la Redemptoris Missio, menciona a los "movimientos eclesiales dotados de dinamismo misionero" que, "cuando se integran con humildad en la vida de las iglesias locales y son acogidos cordialmente por los Obispos y sacerdotes en las estructuras diocesanas y parroquiales, representan un verdadero don de Dios para la nueva evangelización y para la actividad misionera propiamente dicha".


Queridísimos hermanos y hermanas:

El compromiso misionero de la Iglesia constituye, también en este comienzo del tercer milenio, una urgencia que en varias ocasiones he querido recordar. La misión, como he recordado en la Encíclica Redemptoris Missio, está aún lejos de cumplirse y por eso debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio (cfr. n.1). Todo el Pueblo de Dios, en cada momento de su peregrinar en la historia, está llamado a compartir la "sed" del Redentor (cfr Jn 19, 28). Los santos han advertido siempre con mucha fuerza esta sed de almas que hay que salvar: baste pensar, por ejemplo, a santa Teresa de Lisieux, patrona de las misiones, y a monseñor Comboni, gran apóstol de África, que he tenido la alegría de elevar recientemente al honor de los altares.

Consagrados y enviados para la misión

Todos nosotros, miembros de la Iglesia e impulsados por el mismo Espíritu, somos consagrados, aunque de diverso modo, para ser enviados: por el bautismo se nos confía la misma misión de la Iglesia. A todos se nos llama y todos estamos obligados a evangelizar, y esta misión fontal, común a todos los cristianos, ha de constituir un verdadero "acicate" cotidiano y una solicitud constante de nuestra vida.

Es muy bello y estimulante recordar la vida de las comunidades de los primeros cristianos, cuando éstos se abrían al mundo, al que por vez primera miraban con ojos nuevos: era la mirada de quien ha comprendido que el amor de Dios se debe traducir en servicio por el bien de los hermanos. El recuerdo de su experiencia de vida me induce a reafirmar la idea central de la reciente encíclica: "La misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones. ¡La fe se fortalece dándola!"(n. 2). Sí, la misión nos ofrece la extraordinaria oportunidad de rejuvenecer y embellecer a la Esposa de Cristo y, al mismo tiempo, nos hace experimentar una fe que renueva y fortalece la vida cristiana, precisamente porque se dona.

Pero la fe que renueva la vida y la misión que fortalece la fe no pueden ser tesoros escondidos o experiencias exclusivas de cristianos aislados. Nada está tan lejos de la misión como un cristiano encerrado en sí mismo: si su fe es sólida, está destinada a crecer y debe abrirse a la misión.

El primer ámbito de desarrollo del binomio fe-misión es la comunidad familiar. En una época en la que parece que todo concurre a disgregar esta célula primaria de la sociedad, es necesario esforzarse para que sea, o vuelva a ser, la primera comunidad de fe, no sólo en el sentido de la adquisición, sino también del crecimiento, de la donación y, por tanto, de la misión. Es hora de que los padres de familia y los cónyuges asuman como deber esencial de su estado y vocación evangelizar a sus hijos y evangelizarse recíprocamente, de modo que todos los miembros de la familia y en toda circunstancia -especialmente en las pruebas del sufrimiento, la enfermedad y la vejez- puedan realmente recibir la Buena Nueva. Se trata de una forma insustituible de educación a la misión y de preparación natural de las posibles vocaciones misioneras, que casi siempre encuentran su cuna en la familia.

Otro ámbito, asimismo importante, es la comunidad parroquial, o la comunidad eclesial de base, la cual, mediante el servicio de sus pastores y animadores, debe ofrecer a los fieles el alimento de la fe e ir en busca de los alejados y extraños, realizando así la misión. Ninguna comunidad cristiana es fiel a su cometido si no es misiones: o es comunidad misionera o no es ni siquiera comunidad cristiana, pues se trata de dos dimensiones de la misma realidad, tal como es definida por el bautismo y los otros sacramentos. Además, este empeño misionero de cada comunidad reviste la máxima urgencia hoy que la misión, entendida incluso en el sentido específico de primer anuncio del Evangelio a los no-cristianos, está llamando a las puertas de las comunidades cristianas de antigua evangelización y se presenta cada vez más como "misión entre nosotros".

Motivo de esperanza, para responder a las nuevas exigencias de la misión actual, son asimismo los Movimientos y grupos eclesiales, que el Señor suscita en la Iglesia para que su servicio misionero sea más generoso, oportuno y eficaz.

Cómo cooperar en la actividad misionera de la Iglesia.

Si todos los miembros de la Iglesia son consagrados para la misión, todos son corresponsables de llevar a Cristo al mundo con la propia aportación personal. La participación en este derecho-deber se llama "cooperación misionera" y se enraiza necesariamente en la santidad de vida: sólo injertados en Cristo, como los sarmientos en la vid (cf. Jn 15, 5), daremos mucho fruto. El cristiano que vive su fe y observa el mandamiento del amor dilata los horizontes de su actuación hasta abarcar a todos los hombres mediante la cooperación espiritual, hecha oración, sacrificio y testimonio, que permitió proclamar co-patrona de las misiones a santa Teresa del Niño Jesús, aunque nunca fue enviada a la misión.

La oración debe acompañar el camino y la obra de los misioneros para que la gracia divina haga fecundo el anuncio de la Palabra. El sacrificio, aceptado con fe y sufrido con Cristo, tiene valor salvífico. Si el sacrificio de los misioneros debe ser compartido y sostenido por el de los fieles, entonces todo el que sufre en el espíritu y en el cuerpo puede llegar a ser misionero, si ofrece con Jesús al Padre los propios sufrimientos. El testimonio de vida cristiana es una predicación silenciosa, pero eficaz, de la palabra de Dios. Los hombres de hoy, aparentemente indiferentes a la búsqueda del Absoluto, experimentan en realidad su necesidad y se sienten atraídos e impresionados por los santos que lo revelan con su vida.

La cooperación espiritual en la obra misionera debe tender sobre todo a promover las vocaciones misioneras. Por eso, invito una vez más a los jóvenes y a las jóvenes de nuestro tiempo a decir "sí", si el Señor les llama a seguirlo con la vocación misionera. No hay opción más radical y valiente que ésta: dejan todo para dedicarse a la salvación de los hermanos que no han recibido el don inestimable de la fe en Cristo.

La Jornada mundial de las misiones une a todos los hijos de la Iglesia, no sólo en la oración, sino también en el esfuerzo de solidaridad, compartiendo la ayuda y bienes materiales para la misión ad gentes. Tal esfuerzo responde al estado de necesidad que sufren tantas personas y poblaciones de la tierra. Se trata de hermanos y hermanas que, necesitados de todo, viven principalmente en los países identificados con el Sur del mundo y que coinciden con los territorios de misión. Los pastores y los misioneros necesitan, pues, medios ingentes, no sólo para la obra de la evangelización -que es, ciertamente, primaria y onerosa-, sino también para salir al paso de las múltiples necesidades materiales y morales mediante las obras de promoción humana que acompañan siempre a toda misión.

Ojalá que la celebración de la Jornada mundial de las misiones sea un estímulo providencial para poner en marcha las estructuras de caridad y para que cada uno de los cristianos y sus comunidades den testimonio efectivo de la caridad. Se trata de "una cita importante en la vida de la Iglesia, porque enseña cómo se ha de dar: en la celebración eucarística, esto es, como ofrenda a Dios, y para todas las misiones del mundo" (Redemptoris missio, 81).

La animación de las Obras Misionales Pontificias.

En la obra de animación y cooperación misionera, que atañe a todos los hijos de la Iglesia, deseo reafirmar el cometido peculiar y la responsabilidad específica que incumben a las Obras Misionales Pontificias, como lo hice destacar ya en la citada encíclica (cf. n. 84).

Las cuatro Obras -Propagación de la fe, San Pedro Apóstol, Infancia Misionera y Unión Misional- tienen como objetivo común promover el espíritu misionero en el pueblo de Dios. Son la expresión de la universalidad en las Iglesias locales.

Deseo recordar especialmente la Unión Misional, que celebra su 75º aniversario de fundación. Tiene el mérito de realizar un esfuerzo continuo de sensibilización entre los sacerdotes, religiosos, religiosas y animadores de las comunidades cristianas, para que el ideal misionero se traduzca en formas adecuadas de pastoral y de catequesis misionera.

Las Obras Misionales deben ser las primeras en llevar a la práctica cuanto afirmé en la encíclica: "Las Iglesias locales, por consiguiente, han de incluir la animación misionera como elemento primordial de su pastoral ordinaria en las parroquias, asociaciones y grupos, especialmente los juveniles" (n. 83). Las Obras Misionales han de ser protagonistas de este importante mandato en la animación, formación misionera y organización de la caridad para la ayuda a las misiones.

Pero, una vez recordada la función de estas Obras y el empeño permanente en favor de la misión, no puedo terminar esta exhortación sin hacer llegar expresamente a los misioneros y misioneras -sacerdotes, religiosos y laicos esparcidos por el mundo- una expresión de afectuoso agradecimiento y estímulo, para que perseveren con confianza en su actividad evangelizadora, aun cuando llevarla a cabo pueda costar y cueste los mayores sacrificios, incluso el de la vida.

Queridísimos misioneros y misioneras: mi pensamiento y afecto os acompañan siempre, junto con la gratitud de toda la Iglesia. Sois la esperanza viva de la Iglesia, como testigos y artífices de su misión universal en el acto mismo que se realiza, y también el signo creíble y visible del amor de Dios, que a todos nos ha llamado, consagrado y enviado, pero que a vosotros os ha dado un mandato especial: el don singular de la vocación ad gentes. Vosotros lleváis a Cristo al mundo; y, en su nombre, como Vicario suyo, os bendigo y os llevo en el corazón. Con vosotros, bendigo a todos aquellos que con amor y generosidad participan en vuestro apostolado de evangelización y de promoción integral del hombre.

Misioneros, que María, Reina de los Apóstoles, guíe y acompañe vuestros pasos y los de todos aquellos que, de cualquier forma, cooperan en la misión universal de la Iglesia.





Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Misiones 2008
Con ocasión de la Jornada mundial de las misiones quiero invitaros a reflexionar sobre la urgencia persistente de anunciar el Evangelio también en nuestro tiempo



Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Misiones 2008
Queridos hermanos y hermanas:

Con ocasión de la Jornada mundial de las misiones quiero invitaros a reflexionar sobre la urgencia persistente de anunciar el Evangelio también en nuestro tiempo. El mandato misionero sigue siendo una prioridad absoluta para todos los bautizados, llamados a ser "siervos y apóstoles de Cristo Jesús" en este inicio de milenio. Mi venerado predecesor el siervo de Dios Pablo VI, en la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, afirmó que "evangelizar constituye la dicha y la vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda" (n. 14).

Como modelo de este compromiso apostólico, deseo indicar de manera particular a san Pablo, el Apóstol de los gentiles, pues este año celebramos un jubileo especial dedicado a él. Es el Año paulino, que nos brinda la oportunidad de familiarizarnos con este insigne Apóstol, que recibió la vocación de proclamar el Evangelio a los gentiles, según lo que el Señor le había anunciado: "Ve, porque yo te enviaré lejos, a los gentiles" (Hch 22, 21). ¿Cómo no aprovechar la oportunidad que este jubileo especial ofrece a las Iglesias locales, a las comunidades cristianas y a cada uno de los fieles, para propagar hasta los últimos confines del mundo el anuncio del Evangelio, "fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree?" (Rm 1, 16).

1. La humanidad necesita liberación

La humanidad necesita ser liberada y redimida. La creación misma —dice san Pablo— sufre y alberga la esperanza de entrar en la libertad de los hijos de Dios (cf. Rm 8, 19-22). Estas palabras son verdaderas también en el mundo de hoy. La creación sufre. La humanidad sufre y espera la verdadera libertad, espera un mundo diferente, mejor; espera la "redención". Y, en el fondo, sabe que este mundo nuevo esperado supone un hombre nuevo, supone "hijos de Dios". Veamos más de cerca la situación del mundo de hoy.

El panorama internacional, por una parte, presenta perspectivas prometedoras de desarrollo económico y social; y, por otra, ofrece a nuestra atención algunas fuertes preocupaciones por lo que se refiere al futuro mismo del hombre. En no pocos casos, la violencia marca las relaciones entre las personas y entre los pueblos; la pobreza oprime a millones de habitantes; las discriminaciones e incluso las persecuciones por motivos raciales, culturales y religiosos obligan a muchas personas a huir de sus países para buscar refugio y protección en otros lugares; cuando el progreso tecnológico no tiene como fin la dignidad y el bien del hombre, ni está ordenado a un desarrollo solidario, pierde su fuerza de factor de esperanza, y corre el peligro de acentuar los desequilibrios y las injusticias ya existentes. Existe, además, una amenaza constante por lo que se refiere a la relación hombre-ambiente, debido al uso indiscriminado de los recursos, con repercusiones también sobre la salud física y mental del ser humano. El futuro del hombre corre peligro debido a los atentados contra su vida, atentados que asumen varias formas y modos.

Ante este escenario, "agitados entre la esperanza y la angustia, nos atormenta la inquietud" (Gaudium et spes, 4), y nos preguntamos preocupados: ¿qué será de la humanidad y de la creación? ¿Hay esperanza para el futuro?, o mejor, ¿hay un futuro para la humanidad? ¿Y cómo será este futuro? A los creyentes la respuesta a estos interrogantes nos viene del Evangelio. Cristo es nuestro futuro y, como escribí en la carta encíclica Spe salvi, su Evangelio es comunicación que "cambia la vida", da la esperanza, abre de par en par la puerta oscura del tiempo e ilumina el futuro de la humanidad y del universo (cf. n. 2).

San Pablo había comprendido muy bien que sólo en Cristo la humanidad puede encontrar redención y esperanza. Por ello, sentía apremiante y urgente la misión de "anunciar la promesa de la vida en Cristo Jesús" (2 Tm 1, 1), "nuestra esperanza" (1 Tm, 1, 1), para que todas las gentes pudieran compartir la misma herencia, siendo partícipes de la promesa por medio del Evangelio (cf. Ef 3, 6). Era consciente de que la humanidad, privada de Cristo, está "sin esperanza y sin Dios en el mundo" (Ef 2, 12); "sin esperanza, por estar sin Dios" (cf. Spe salvi, 3). Efectivamente, "quien no conoce a Dios, aunque tenga múltiples esperanzas, en el fondo está sin esperanza, sin la gran esperanza que sostiene toda la vida (cf. Ef 2, 12)" (ib., 27).

2. La misión es cuestión de amor
Es, pues, un deber urgente para todos anunciar a Cristo y su mensaje salvífico. "¡Ay de mí —afirmaba san Pablo— si no predicara el Evangelio! (1 Co 9, 16). En el camino de Damasco había experimentado y comprendido que la redención y la misión son obra de Dios y de su amor. El amor a Cristo lo impulsó a recorrer los caminos del Imperio romano como heraldo, apóstol, pregonero y maestro del Evangelio, del que se proclamaba "embajador entre cadenas" (Ef 6, 20). La caridad divina lo llevó a hacerse "todo a todos para salvar a toda costa a algunos" (1 Co 9, 22).

Contemplando la experiencia de san Pablo, comprendemos que la actividad misionera es respuesta al amor con el que Dios nos ama. Su amor nos redime y nos impulsa a la missio ad gentes; es la energía espiritual capaz de hacer crecer en la familia humana la armonía, la justicia, la comunión entre las personas, las razas y los pueblos, a la que todos aspiran (cf. Deus caritas est, 12). Por tanto, Dios, que es Amor, es quien conduce a la Iglesia hacia las fronteras de la humanidad, quien llama a los evangelizadores a beber "de la primera y originaria fuente que es Jesucristo, de cuyo corazón traspasado brota el amor de Dios" (Deus caritas est, 7). Solamente de esta fuente se pueden sacar la atención, la ternura, la compasión, la acogida, la disponibilidad, el interés por los problemas de la gente y las demás virtudes que necesitan los mensajeros del Evangelio para dejarlo todo y dedicarse completa e incondicionalmente a difundir por el mundo el perfume de la caridad de Cristo.

3. Evangelizar siempre
Mientras continúa siendo necesaria y urgente la primera evangelización en no pocas regiones del mundo, la escasez de clero y la falta de vocaciones afectan hoy a muchas diócesis e institutos de vida consagrada. Es importante reafirmar que, aun en medio de dificultades crecientes, el mandato de Cristo de evangelizar a todas las gentes sigue siendo una prioridad. Ninguna razón puede justificar una ralentización o un estancamiento, porque "la tarea de la evangelización de todos los hombres constituye la misión esencial de la Iglesia" (Evangelii nuntiandi, 14). Esta misión "se halla todavía en los comienzos y debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio" (Redemptoris missio, 1). ¿Cómo no pensar aquí en el macedonio que, apareciéndose en sueños a san Pablo, gritaba: "Pasa a Macedonia y ayúdanos"? Hoy son innumerables los que esperan el anuncio del Evangelio, los que se encuentran sedientos de esperanza y de amor. ¡Cuántos se dejan interpelar hasta lo más profundo por esta petición de ayuda que se eleva de la humanidad, dejan todo por Cristo y transmiten a los hombres la fe y el amor a él! (cf. Spe salvi, 8)

4. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio! (1 Co 9, 16)
Queridos hermanos y hermanas, "duc in altum!". Entremos mar adentro en el vasto mar del mundo y, siguiendo la invitación de Jesús, echemos sin miedo las redes, confiando en su constante ayuda. San Pablo nos recuerda que predicar el Evangelio no es motivo de gloria (cf. 1 Co 9, 16), sino deber y gozo. Queridos hermanos obispos, siguiendo el ejemplo de san Pablo, cada uno ha de sentirse "prisionero de Cristo para los gentiles" (Ef 3, 1), sabiendo que en las dificultades y en las pruebas podrá contar con la fuerza que procede de él. El obispo no sólo es consagrado para su diócesis, sino para la salvación de todo el mundo (cf. Redemptoris missio, 63). Como el apóstol san Pablo, está llamado a preocuparse de las personas lejanas que todavía no conocen a Cristo, o que todavía no han experimentado su amor, que libera; ha de esforzarse por hacer que toda la comunidad diocesana sea misionera, contribuyendo de buen grado, según las posibilidades, a enviar presbíteros y laicos a otras iglesias para el servicio de evangelización. La missio ad gentes se convierte así en el principio unificador y convergente de toda su actividad pastoral y caritativa.

Vosotros, queridos presbíteros, los primeros colaboradores de los obispos, sed pastores generosos y evangelizadores entusiastas. No pocos de vosotros, en estos decenios, os habéis desplazado a territorios de misión como respuesta a la encíclica Fidei donum, de la que hace poco hemos conmemorado el 50° aniversario, y con la cual mi venerado predecesor el siervo de Dios Pío XII impulsó la cooperación entre las Iglesias. Confío en que no disminuya esta tensión misionera en las Iglesias locales, a pesar de la escasez de clero que aflige a no pocas de ellas.

Y vosotros, queridos religiosos y religiosas, que por vocación os caracterizáis por una fuerte connotación misionera, llevad el anuncio del Evangelio a todos, especialmente a los lejanos, por medio de un testimonio coherente de Cristo y un radical seguimiento de su Evangelio.

Todos vosotros, queridos fieles laicos, que trabajáis en los diferentes ámbitos de la sociedad, estáis llamados a participar, de manera cada vez más relevante, en la difusión del Evangelio. Así, se abre ante vosotros un areópago complejo y multiforme que hay que evangelizar: el mundo. Sed testigos con vuestra vida de que los cristianos "pertenecen a una sociedad nueva, hacia la cual están en camino y que es anticipada en su peregrinación" (Spe salvi, 4).



Conclusión

Queridos hermanos y hermanas, que la celebración de la Jornada mundial de las misiones os anime a todos a tomar cada vez mayor conciencia de la urgente necesidad de anunciar el Evangelio. No puedo menos de subrayar con vivo aprecio la aportación de las Obras misionales pontificias en la acción evangelizadora de la Iglesia. Les doy las gracias por el apoyo que brindan a todas las comunidades, especialmente a las jóvenes. Esas Obras son un instrumento válido para animar y formar en el espíritu misionero al pueblo de Dios, y alimentan la comunión de bienes y de personas entre las diferentes partes del Cuerpo místico de Cristo. Que la colecta, que se hace en todas las parroquias durante la Jornada mundial de las misiones, sea signo de comunión y de solicitud recíproca entre las Iglesias.

Por último, es preciso que en el pueblo cristiano se intensifique cada vez más la oración, medio espiritual indispensable para difundir entre todos los pueblos la luz de Cristo, "luz por antonomasia", que ilumina "las tinieblas de la historia" (ib., 49). A la vez que encomiendo al Señor el trabajo apostólico de los misioneros, de las Iglesias esparcidas por el mundo y de los fieles comprometidos en diferentes actividades misioneras, invocando la intercesión del apóstol san Pablo y de María santísima, "el Arca viviente de la Alianza", Estrella de la evangelización y de la esperanza, imparto a todos la bendición apostólica.

Vaticano, 11 de mayo de 2008
BENEDICTUS PP. XVI


martes, 30 de septiembre de 2008

YENIBEL...FELIZ DÍA DE LA SECRETARIA...!


YENY, TU TIENES LAS CARACTERÍSTICAS DE LA SECRETARIA IDEAL

Te desempeñas como una secretaria ejemplar, porque tomas en cuenta estos consejos.

CONOCIMIENTOS TÉCNICOS: Debe especializarse en mecanografía y taquigrafía, computación, lenguas extranjeras, cálculo y contabilidad, técnicas de archivo y documentación, organización de la empresa y economía.

CUALIDADES HUMANAS: La puntualidad, adaptabilidad, buena educación, paciencia, estabilidad emocional, orden y pulcritud, interés y responsabilidad, dinamismo, eficacia, tenacidad, seguridad, inteligencia y memoria, capacidad de atención, dotes de organización, iniciativa, previsión, sinceridad, lealtad, honestidad, imparcialidad, tolerancia y modestia, son las actitudes con las que debe contar una secretaria.

ASPECTO PERSONAL: Su apariencia debe contar con una imagen cuidada, vestuario discreto y elegante y buenos modales.

RELACIONES SOCIALES: Su comportamiento hacia los demás debe ser con respeto, seriedad, tacto, colaboración, discreción y cordialidad.



CONTINÚA ASÍ...DIOS TE BENDIGA...
Y RECUERDA SIEMPRE QUE: TU VIDA ES MISIÓN...!!!

lunes, 29 de septiembre de 2008

domingo, 28 de septiembre de 2008

EL EVANGELIO DEL DIA


Evangelio según San Mateo 21,28-32.

"¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndose al primero, le dijo: 'Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña'.
El respondió: 'No quiero'. Pero después se arrepintió y fue.
Dirigiéndose al segundo, le dijo lo mismo y este le respondió: 'Voy, Señor', pero no fue.
¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?". "El primero", le respondieron. Jesús les dijo: "Les aseguro que los publicanos y las prostitutas llegan antes que ustedes al Reino de Dios.
En efecto, Juan vino a ustedes por el camino de la justicia y no creyeron en él; en cambio, los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Pero ustedes, ni siquiera al ver este ejemplo, se han arrepentido ni han creído en él.

Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.



Clemente de Alejandría (150-hacia 215), teólogo
Homilía «¿Cuál es el rico que se salvará?», 39-40

«Los publicanos y las prostitutas os llevarán la delantera en el camino del Reinote Dios»
Las puertas están abiertas para cualquiera que se gire sinceramente hacia Dios, con todo su corazón, y el Padre recibe con gozo a un hijo que se arrepiente de verdad. ¿Cuál es el signo del verdadero arrepentimiento? No volver a caer en las viejas faltas y arrancar de tu corazón, desde sus raíces, los pecados que te han puesto en peligro de muerte. Una vez borradas éstas, Dios vendrá a habitar en ti. Porque, como dice la Escritura, un pecador que se convierte y se arrepiente dará un gozo inmenso e incomparable al Padre y a los ángeles del cielo (Lc 15,10). Por eso el Señor exclamó: «Misericordia quiero y no sacrificios» (Os 6,6; Mt 9,13). «No quiero la muerte del pecador sino que se convierta» (Ez 33,11). «Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve blanquearán; aunque sean rojos como la escarlata, como lana blanca quedarán» (Is 1,18).

En efecto, Dios sólo puede perdonar los pecados y no imputar las faltas, mientras que el Señor Jesús nos exhorta a perdonar cada día a los hermanos que se arrepienten. Y si nosotros que somos malos sabemos dar cosas buenas a los demás (Mt 7,11), ¿cuánto más lo hará «el Padre lleno de ternura»? (2C 1,3). El Padre de toda consolación, que es bueno, lleno de compasión, misericordia y paciencia por naturaleza, atiende a los que se convierten. Y la conversión verdadera supone dejar de pecar y no mirar ya más hacia atrás... Lamentemos, pues, amargamente nuestras faltas pasadas y pidamos al Padre que las olvide. En su misericordia puede deshacer todo lo que se había hecho y, por el rocío del Espíritu, borrar las fechorías pasadas.

MARIA



viernes, 26 de septiembre de 2008

I ENCUENTRO NACIONAL DE ANIMADORES NACIONALES


PLANILLA DE INVITACIÓN

La Animación Misionera es fruto de la acción del Espíritu Santo en cada corazón de los bautizados. Todos están llamados, ungidos y enviados, (Jn. 15, 16) así como lo es Jesucristo el misionero del Padre (Jn. 20, 21). Esta condición no termina cuando finaliza un evento o concluye un acontecimiento eufórico, ni tampoco nace de una explosión, sino que nace de una entrega generosa y total al plan salvífico de Dios, que sigue enviando a lanzar las redes hasta lo más profundo (T.M.E Juan Pablo II) a muchos mujeres y hombres por medio de su Iglesia.

Es por ello, que quienes han tenido la oportunidad de estar en la actividad pastoral, cuyo objetivo es la animación misionera, no se pueden dar por excluidos (Jn. 14, 18), ni extraviados, más bien muy queridos por Dios, porque los sigue llamando, estén donde estén, para que sigan dando ejemplo y testimonio de la fe que han recibido en el bautismo. Manteniendo despierta la conciencia, en la propia responsabilidad de difundir y proclamar el Evangelio a todas las gentes (Mt. 28; AG 35).

Jesús, no puede olvidar su promesa de que estaría con nosotros, todos los días de nuestra vida (Mt, 28, 20b; Jn. 14, 15-18). Y no sólo eso, sino que, nos enviaría el Espíritu, para que nos asistiera (Lc. 24, 49) y sobre todo, para que hablara por nosotros. «Se alegra mis espíritu en Dios mi salvador» (Lc. 1, 46-47).

La Iglesia como comunidad convocada y reunida por el Espíritu Santo, alrededor de la mesa del pan de la Palabra y el pan de la Eucaristía, en una sola alabanza al Padre ( Ef 3, 16-21) tiene la responsabilidad de mantener el ánimo de sus miembros. “La animación misionera se enraíza en la vida bautismal y su rasgo específico es la orientación constante sobre lo universal. De ahí que los destinatarios son los mismos cristianos puesto que la obra evangelizadora es un deber fundamental del Pueblo de Dios” (EN 59).



Es por ello, que las Obras Misionales Pontificias, cuya labor principal es la animación misionera, (AG 38) quiere en su interés de servicio, reunir a todos los que de alguna forma u otra han participada de la Animación Misionera Juvenil; y especialmente a aquellos que durante mucho tiempo han egresado del camino de JOVENMISIÓN al cumplir 26 años, y sienten que salieron de un proceso que les dio mucho pero que ahora no tienen donde dar continuidad a lo vivido. Muchos se preguntan qué más puedo dar y en dónde, desde la experiencia vivida, pero pocos encuentran respuestas y se dispersan en el camino.

Desde el Equipo Satélite de JOVENMISIÓN, en dos oportunidades se convoco a un Encuentro Nacional de Animadores Misioneros, para el año 2.002 y 2.003; pero sin ningún resultado positivo. Luego el III CONAJUMI realizado en Caracas en Junio de 2.004 dio respuesta a esta interrogante, aunque se presenta la carencia en la concreción a la realidad, además de que se necesita de laicos comprometidos que den continuidad a los procesos gestados en JOVENMISIÓN después de cumplir dicha etapa.

Después del III CONAMI, realizado en Caracas en el mes de Abril del 2.008, un grupo numeroso de jóvenes que han vivido y además que han salido del proceso formativo y misionero que brinda JOVENMISIÓN, se reunieron para reflexionar sobre nuestra misionariedad, justo después de egresar de la experiencia vivida desde este servicio (JOVENMISIÓN) y preguntarse: ¿donde están?, ¿Qué hacen pastoralmente?, ¿En qué pueden aportar desde su nueva realidad a la misión?, ¿a JOVENMISIÓN?, entre otras preguntas.

Desde esta realidad el Servicio de Animación Misionera Juvenil “JOVENMISIÓN”, propone realizar un I ENAMIS (Encuentro Nacional de Animadores Misioneros) con todos los que de alguna u otra forma, han participado de las actividades, es decir del proceso formativo, espiritual y misionero que brinda JOVENMISION; y ya han superado la edad de 26 años, Unido a todo el marco celebrativo de los 25 años de caminar misionero por y para los Jóvenes



LUGAR:

Diócesis de Trujillo – Edo. Trujillo.
Pronto le estaremos dando mayor información!!!

CUANDO:

Desde el Viernes 26 a finales de la tarde al
Domingo 28 de Septiembre de 2008 culminando con el almuerzo.

¿QUIENES PUEDEN PARTICIPAR?

 Todos los que han sido animados por el Servicio de Animación Misionera Juvenil “JOVENMISIÓN” (Obispos, Sacerdotes, Religiosas/os, Seminaristas, Formandos (as), Laicos (as), Profesionales y no Profesionales).
 Mayores de 26 años, no es limitativo para aquellos jóvenes que tengan 25 años y que hayan sido animados por el servicio.
 No limita a aquellos que se encuentren o no actualmente en actividad pastoral (es para todos).
 Invitados especiales.


LA MISIÓN POR Y PARA LOS JÓVENES...!